Autor: Ribera, Manuel. 
   No es solo un detalle señor obispo de Vich     
 
 El Alcázar.    23/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

FLASH DE URGENCIA

NO ES SOLO UN "DETALLE", SEÑOR OBISPO DE VICH

EL doctor Ramón Masnou, obispo de Vich, ha dedicado un escrito en el "Full

Diocesa", de su diócesis, enjuiciando la actual situación de la enseñanza.

Algunos de los argumentos empleados para defender el derecho a catequizar y

enseñar religión, nos parecen —dicho sea con todos los respetos—, harto

infantiles y frivolos en la pluma de un prelado. Las razones para instruir en.

religión son mucho mis evangélicas que simples alusiones a la ONU.

No obstante, el doctor Masnou defiende la escuela cristiana y denuncia que "ya

mucho tiempo antes del cambio de régimen habíamos advertido que las

organizaciones mandilas iban infiltrando personal en los centros docentes. Ahora

lo hemos podido constatar, porque se han corrido muchos velos. Si las

instituciones marxistas se quieren apoderar de las escuelas, ¿debemos ser tan

irreflexivos que se las dejemos en sus manos?". Aunque con un derrotismo

lamentable y postura de ultima trinchera, no es desdeñable esta queja. Pero

sorprende que un prelado, desde un plano tan sereno y amplio como la sede de

Vich, adivine el marxismo escuetamente en la docencia.

Un sacerdote qué ha pertenecido o pertenece al obispado de Vich —cualquiera

acierta este embrollo—, Luis Xirinachs, acaba de declaran "Yo creo que hay el

problema teórico y el problema práctico. El problema teórico es que se han hecho

unas condenas porque el marxismo es ateo y es materialista y no sé cuantas cosas

mas. Son unas condenas pasadas, planteadas en tiempos pasados, pero hay

imposibilidades mayores parecidas a ésta que a lo largo de la historia se han

superado... A mi me parece, pues, que el marxismo es una doctrina que no

coincide con el cristianismo, no es lo mismo cristianismo que marxismo, pero que

esta mucho mas ce£a del cristimismo el marxismo que por ejemplo la doctrina

liberal o capitalista. Y por tanto a mi me parece que es muy interesante la

relación entre ambas cosas. Esto es muy extenso. Por ejemplo, la critica

marxista de Dios: yo casi la firmaría... Por tanto, yo soy partidario del

trabajo de los Cristianos por el Socialismo, por ejemplo, que es un lugar de

encuentro de unos y otros, donde se profundizan cosas".

En un terreno mis resonante, el P. Díez-Alegría, en "El País", del pasado 30 de

octubre, manifiesta que "el cristianismo no debe rechazar en bloque los

elementos filosóficos del marxismo, ya que éstos tienen múltiples

interpretaciones, y que además, de ninguna manera el ateísmo pertenece a la

esencia del marxismo"; O sea, que el P. José María Diez Alegría libera el

marxismo de su odio a Dios, que lo consideran intrinseco al mismo Marx, Engels,

Lenin, Stalin. Mao, Breznev, por una parte y también todo el magisterio de la

Iglesia, desde Pío IX hasta Pablo VE. Y esto se publica y ninguna jerarquía

eclesiástica dice esta boca es mía, o sea, puntualiza lo que científica y

teológicamente debe decirse.

Sin entrar en la peregrina afirmación "del cambio de régimen" que avizora el

doctor Masnou, y coincidiendo en que el marxismo quiere arrebatar la enseñanza,

advertimos el aviso, pues más vale tarde que nunca. Pero que en España, y

particularmente en Cataluña, la acción marxista en la Universidad, en la prensa,

en las Facultades Teológicas, en muchas parroquias, en muchos grupos llamados

comunidades de base, hace muchos años domina y gana terreno, con el silencio

global de los obispos catalanes. Es cosa pública que hay sacerdotes que toman

parte en mítines comunistas, que militan en partidos marxistas, con conocimiento

sabido y tolerado de los obispas, sin que hasta ahora hayan deslindado si un

sacerdote puede actuar desde estas ideologías que son totalmente anticristianas.

Lo que sabemos es lo que escribía Lenin: "El medio de combatir la religión

eficazmente ´no son tos argumentos abstractos y teóricos de los hermosos

discursos. Es la acción misma del partido: alistando a los cristianos para este

combate, estamos seguros de conducirlos directamente al ateísmo".

¿No tiene experiencia, señor obispo de Vich, de sacerdotes secularizados, de

movimientos apostólicos hundidos, de revistas nacidas en su diócesis, de

militantes de Acción Católica y de Cursillos de Cristiandad,, ahora totalmente

entregados al marxismo? ¿Se puede ahora quejarse, de un aspecto de la invasión

marxista, cuando se ha callado y se calla en otros tanto más graves? Ricardo de

la Cierva ha escrito: "Fronte al marxismo no cabe una ingenua e igualmente

dogmática profesión de antimarxismo; ni se le puede combatir con anacrónicos

procedimientos de contra propaganda o de censura totalitaria. A una doctrina

sólo se puede responder con una doctrina; a un empuje no se puede reaccionar con

el lamento ni menos con el temor; a la acción no se la inhibe con la reacción ni

a la revolución, con la contrarrevolución. Y sobre todo, a un impulso histórico,

a una presión real no se la cierra el paso con palabras, ni menos con palabras

vacias. Al futuro sólo se le puede cambiar desde el propio futuro; y el futuro

vivo en el presente se llama solamente asi: la fe".

Pues, desde la fe,-somos muchos los padres de familia catalanes que tenemos

heridas y sufrimientos muy profundos, precisamente por la desidia y la

indefensión con que los obispos —concretamente los de Cataluña— han dejado a

nuestro pueblo y a nuestros hijos.

Manuel RIBERA

 

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