Autor: Izquierdo Ferigüela, Antonio. 
   Otra razón evidente     
 
 El Alcázar.    10/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

OTRA RAZÓN EVIDENTE

Sargumentos aducidos en la nota del Arzobispado de Madrid para justificar la no

celebración de la misa en la Plaza de Oriente, resultarían impecables si en

contra no se pudieran aducir otros testimonios, tan evidentes como conmovedores.

Veamos: dice Su Eminencia —o se afirma en nombre de Su Eminencia— que no

concurren razones pastorales suficientes para que la Eucaristía sea celebrada

allí, como se celebró el año pasado. Bien: ¿cómo discutir, pobre de mí, un

argumento tan categórico a la Jerarquía a quien debo filial devoción y

acatamiento?

Tampoco se puede oponer resistencia a su definición de la Eucaristía, como

testimonio de amor y, mucho menos, al deseo de que los templos sean destinados a

las ceremonias religiosas y no a otras cuestiones. Es decir: Su Eminencia no

quiere que la Eucaristía se politice. Perfecto. Pero, ¿por qué se utilizan los

templos como refugios políticos o como locales para asambleas extrareligiosas o

para prédicas tan opuestas al mensaje evangélico como el día y la noche?

La Eucaristía es un testimonio de amor, desde luego. Y por caridad, por

gratitud, por amor al fin, doscientos o trescientos mil católicos querían oiría

juntos, en comunidad de fieles, en torno a un altar y a la intemperie. ¿O es más

testimonio de amor la celebración de la boda de un ex sacerdote con una

comunista en un templo madrileño? Si mal no recuerdo, la última doctrina

pontificia con relación al comunismo excomulgaba a quienes votasen a un

candidato del partido en Italia. No puedo pensar que tan severa advertencia

vaticana fuese exclusivamente una estrategia electoral, aunque la duda empieza a

ser, también, realmente severa, cuando se lee la noticia de que don José María

de Llanos (yo le llamé «pater» y besé su mano durante los. años de mi juventud)

ha recibido el carnet de las Comisiones Obreras del Partido Comunista, de manos

de Marcelino Camacho. ¿Es más grave votar a un comunista que otorgar un carnet

extraordinario del Partido o de una organización de ese Partido a Un sacerdote

católico?

No, no. No confundamos, por favor, al pueblo de Dios; al sencillo pueblo de Dios

en el que quiero vivir y morir. La misa de Franco no se celebra porque la

memoria de Franco es incómoda y no solo desde luego para Monseñor Vicente

Enrique y Tarancón, que acaso ha tenido que adoptar esa resolución, tan ingrata,

a instancias que no parten de sus propias convicciones. Es Igual. Ya dije que un

Padre Nuestro sencillo y devoto vale. Por lo demás, yo confío que la Plaza de

Oriente de Madrid sea en esa fecha, tan amarga para España, un testimonio de

amor y no un testimonio de ira, aunque sin pretenderlo, tantos ingredientes y

tantas incitaciones se hayan vertido para que todos caigamos en la trampa de la

locura y la discordia.

Antonio IZQUIERDO

 

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