Nuevo directorio de exequia cristianas en Madrid-Alcalá     
 
 Ya.    10/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

NUEVO DIRECTORIO de exequias cristianas en Madrid-Alcalá

Entre otras normas, se dice: "Se puede solicitar misa solemne movidos por motivo

religioso, y no por razones de índole política"

MADRID/ 9. (Logos.)—-El "Boletín Oficial de la Arechdiócesis de Madrid-Alcalá"

publica «n el último número, que acaba de «parecer, el directorio de las

exequias cristianas en´ sufragio 4a los difuntos, que recoge las normas a

«pilcar en tales casoa y que concreta lo contenido em el ritual de exequias,

publicado «n castellano hace cinco años, después de «u revisión por «! Concilio

Vaticano II. «1 directorio que ahora ae publica «e ha venido elaborando «n los

últimos «ño». El texto va precedido de una carta cristiana del cardenal

Tarancón, quien escribe que "la misa que. ae celebra por un hermano difunto

supone, exige y alimenta la fe de los participante» y »« expresión de su

esperanza en la vida futura."

"En una sociedad como la nuestra—dice el cardenal—, en la que las celebraciones

eclesiales estaban plenamente entrañadas en la vida social, se corre el riesgo

de subrayar excesivamente elaspecto humano de ciertos actos de culto —las

exequias o la. celebración de la Eucaristía—olvidando prácticamente el contenido

especifico—religioso—de los mismos.

Posteriormente, el cardenal arzobispo de Madrid señala loa aspectos negativos de

la celebración eucaristía por loe difunto» y advierte/entre otros, qu« "no es

una manifestación o una profesión pública de ideales humanos—políticos o

sociales—, aunque fuesen legítimos". "No puede concebirse como una protesta

confra nada ni contra nadie, «unqu« la protesta puede ser correcta en otros

ambientes." No es un acto de adhesión política o social al imuerto."

El "Boletín", que lleva, fecha de 17 de octubre de 1976, y que acaba de

aparecer, recoge luego las 21 normas y orientaciones pastorales propuestas por

la Delegación de Liturgia y sometidas al Consejo Episcopal, y cuya entrada en

vigor coincide con su publicación.

Entre las normas, la tercera afirma: "Es claro que la celebración solemne o

pública de dichas misas exequiales debe ser solicitada por los familiares,

amigos o subditos del difunto, movidos por un genuino motivo religioso y no por

razones de índole política. Debemos abstenernos de aquellas celebracíones cuyo

ámbito religioso puede ser desbordado por participantes o circunstancias ajenas

al contenido y «significación de dichas celebraciones o sacramentos de la

Iglesia. Los posibles errores del pasado no pueden eer Justificación d« nuevas

confusiones."

 

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