Pablo VI: No existe para la Iglesia oposición radical entre fe y progreso     
 
 ABC.    07/10/1976.  Página: 30. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

JUEVES 7 DE OCTUBRE DE 1976. PAG 30.

PABLO VI: «NO EXISTE PARA LA IGLESIA OPOSICIÓN RADICA! ENTRE FE Y PROGRESO»

Ciudad del Vaticano, 6. (Efe.) El ateísmo moderno ha dado una respuesta negativa

a la cuestión de «i la religión católica tiene un lujar en el mundo orientado

hacia el progreso. La Iglesia no es de esta opinión, no existe para ella una

oposición radical entre fe y progreso.

Fue este el tema que el Papa Pablo VI desarrolló hoy, al referirse por tercera

vez consecutiva: durante una audiencia general, al próximo Congreso sobre

«Evangellzación y Promoción humana», que se desarrollará en Roma.

Para el Pontífice, el tema de la evangelización y la promoción humana adquiere

proporciones de orden general. Pero, sobre todo,. planea la cuestión de si «hay

aún un lugar para la religión católica, para ,1a Iglesia, para nuestra fe en el

mundo modernos

«El ateísmo moderno. cien sea práctico o teórico, ha dado ya una respuesta

negativa, a la que tanta gente se adhiere», dijo el Santo Padre, subrayando cómo

muchas veces «pasivamente, a oíos cerrados, ocurre que, asfixiada la fe en la

mentalidad de las nuevas generaciones, el hombre vive una liberación no

obstaculizada ya por escrúpulos religiosos, sin reflexionar suficientemente cuál

será el camino del hombre, cegado por la privación de las grandes verdades

orientadoras que la fe le ofrecía».

«Nos ya dijimos —continuó el Papa— en la encíclica "Populorum progressio", que

no hay oposición radical entre fe y progreso, que son dos extremos que se

complementan entre sí más aún. Refiriéndonos a una hermosa página de la

encíclica "Inmortale Del", del Papa León XIII, diremos que la búsqueda del reino

de Dios produce efectos benéficos. Incluso en el puro orden temporal, y favorece

la prosperidad de la vida presente.»

Rechazó, por otra parte, como «ultrajante» la acusación de que «la Iglesia es

enemiga de los Intereses civiles, e Incapaz realmente de promover aquellas

condiciones de bienestar y de gloria, a las que por buen derecho y por tendencia

natural aspira hoy toda bien ordenada sociedad».

Aludió a la fuerza evangélica que nos Impulsa a amar a Dios y a amar a los otros

hombres como a nosotros mismos para explicar que este principio no puede dejar

de «traducirse en una estela de buenas obras, con saudable beneficio social» e

Invocó en este aspecto al Apóstol Santiago cuando Invitaba a reflejar la

práctica religiosa pura e Inmaculada ante Dios Padre en la asistencia al

prójimo.

EPISCOPADO ITALIANO: «LA VIDA NO ES OBJETO DE PACTO»

Roma, 6. (Efe.) «Es deplorable que el derecho a la vida pueda ser objeto de

contratación y de pacto», afirma la Conferencia de obispos del Lazio, presidida

por el cardenal Ugo Poletti, en una «exhortación» que hoy publica «L´Osservatore

Romano».

El comunicado —que es una «meditación» con motivo del convenio pastoral nacional

de la Iglesia Italiana, el próximo 17 de octubre, sobre el tema «Evangelizaron y

promoción humana»— resalta también: «Dios es el dador de la vida. Dios es el

dueño de la vida. Dios es el legislador de la vida. De ello se deduce que el

niño, aunque sólo concebido, tiene derecho personal e Inviolable a vivir.»

«Es absurda, inicua y presuntuosa —continúa— cualquier legislación lesiva de tal

derecho natural. El niño, aun cuando no haya nacido, no es propiedad de ninguna

otra criatura, sino que, tenga tres meses o una sola hora, tiene derecho a- su

propia vida, de la que tendrá que rendir cuentas a Dios.»

 

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