Documento episcopal sobre enseñanza (III). 
 La formación religiosa debe estar integrada en el plan de estudios     
 
 Ya.    29/09/1976.  Página: 22. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

INFORMACIÓN RELIGIOSA

29-IX-76

Documentó episcopal sobe enseñanza (III)

LA FORMACION RELIGIOSA DEBE ESTAR INTEGRADA EN EL PLAN DE ESTUDIOS

La Iglesia debe procurar esa formación allí donde se eduquen los bautizados,

mientras sus padres no manifiesten lo contrario • Hacen falta fórmulas adaptadas

a las circunstancias presentes 9 Deben impartirlas quienes se reconozcan

creyentes, sobretodo sacerdotes y religiosos -La catcquesis escolar no es la

única y se complementa con la familiar, la parroquial y la comunitaria • Quienes

no la reciban tienen derecho a recibir una .formación moral cívica

Ofrecemos hoy la tercera par. te del documento de la Comisión Permanente del

Episcopado español sobre los actuales planteamientos de la enseñanza:

34- La formación religiosa escolar tiene su fundamento en el derecho de las

personas bautizadas. Hay que evitar la confusión que Be manifiesta en algunos

secctores de la sociedad y de la Iglesia, según la cual, de la existencia de

escuelas institucional mente cristianas, se seguiría que no es necesaria la

formación religiosa en los centros estatales o en los privados no confesionales.

La Iglesia debe procurar formación religiosa allí donde se eduquen los

bautizados (8).

35- La formación religiosa debe ser .impartida, por consiguíente, en todos ios

centros, tanto estatales como no estatales, donde se eduquen bautizados, niños y

adolescentes, mientras cus padres no manifiesten lo contrario. Esto supuesto la

petición de dispensa de la formación religiosa hecha por los padres que asi lo

decidan no debe ser considerada «n modo alguno como una´ declaración de no

catolicidad, ya. que las motivaciones pueden ser. prácticamente, muy diversas en

estos momentos de la vida social y eclesial en España.

Integrada en el plan de estudios

37- La formación religiosa debe estar integrada formalmente en el plan de

estudios durante las edades en que niños y adolescentes necesitan ser educados

en la fe cristiana. Privar a ios alumnos del sentido cristiano, coherente y

armónico. de la vida y de las realidades humanas a que tienen derecho no puede

hacerse en virtud de concepciones que consideran que la fe no es un saber

fundado. La fe cristiana posee una certeza que trasciende, por •oí índole

propia, los demás saberes. Para los creyentes, sus convicciones de fe

constituyen un saber razonable. La reflexión teológica que le hace desde la fe

«e rige

por una metodología rigurosa que justifica su presencia en el conjunto de las

enseñanzas.

Destle el punto de vista de la conciencia que la Iglesia tiene de su misión;

reviste singular Importancia que ae pueda impartir una educación en la fe de los

bautizados también en la escuela. Esto obliga a los cristianos a reflexionar

sobre iafc relaciones entre «u fe y la cultura, les impulsa a permanecer en

diálogo con sus contemporáneos no creyentes y a reaccionar personalmente frente

a múltiples concepciones de la vida que desempeñan también un papel importante

en la configuración de la sociedad actual A su vez, la fe cristiana puede-

ayudar al hombre a dar un sentido a loa demás saberes y a liberarle de la

tentación de dar a la ciencia y a la técnica un valor absoluto y totalizante.

Fórmulas renovadas

37- La formación religiosa en la escuela se realiza en medio de las condiciones

propias de los centros docentes, con las limitaciones que proceden de las

personas y de la misma estructura educativa en las que se inserta. Pero a pesar

de tajes dificultades, la formación religiosa escolar debe continuar

subsistiendo con fórmulas renovadas y adaptadas a las ´circunstancias actuales,

ya que un gran número de bautizados no encuentran ordinariamente fuera de la

escuela una equivalente oportunidad de ser instruidos en los misterios de fe,

cuya Ignorancia es ignorancia del misterio de Cristo.

Por estae y otras razones que seria prolijo enumerar ahora, la Iglesia no puede

dejar de Impartir la íormación religiosa en todo tipo de centros. Con esta

ocasión queremos invitar a reflexionar más profundamente sobre esta cuestión a

aquellos cristianos que; cediendo a diversas opciones de clase o buscando formas

muy depuradas de educación en la fe, estarían dispuestos a abandonar la

formación religiosa de muchos bautizados o a encerrar a la Iglesia en el

"ghetto" de los solos espacios e instituciones de la comunidad eclesial.

38- La formación religiosa en las escuelas debe hacerse por aquellos que se

reconozcan creyentes y estén dispuestos a colaborar en esta acción educativa de

la Iglesia. Impedir a educadores cristianos que manifiesten a sus propios,

alumnos su sentido cristiano de la vida. Incluso a través de una intervención

directa en la Instrucción religiosa, cuando tales valores no son contrarios a

los deseos del alumno o de sus padres y al proyecto educativo, del centro, es

violentar derechos humano* básicos de los educadores.

Es de justicia reconocer aquí, como ya lo hicimos en otras ocasiones (9), la

.deuda de gratitud que la Iglesia tiene contraída con los maestros y maestras

que en el marco de la escuela, estatal han llevado a cabo una verdadera labor de

evangelización, a la par que de promoción humana. Ellos han sido freclentemente

los principales educadores en la fe de una considerable parte de la sociedad

española. A pesar de ´las dificultades de los momentos actuales, ningún

educador, estatal o no estatal, que se reconozca creyente debe" renunciar a

colaborar, de algún modo, en esta tarea de evangelización.

Asimismo, los sacerdotes y religiosos que por su especial consagración a Dios

tienen una mayor obligación de colaborar en la labor evangelizadora, no pueden

rehuir el encargarse de la formación religiosa, antes al contrario, están

llamados a participar de manera especialmente intensa en el ministerio de

anunciar a los hombres la salvación.

La formación religiosa que´ se da en el centro escolar es tanto más eficaz

cuanto mayor sea la conexión entre la familia y el centro de enseñanza. Junto a

esta actitud permanente de colaboración, respecto a la formación religiosa

escolar, de parte de loe padres, éstos deben asimismo prestar especial atención

a la educación en la fe de sus hijos, en el ámbito propiamente familiar, en

todas aquellas dimensiones dé vida religiosa que resultan como más específicas

de este ámbito.

No es la única forma de catequesis

39- Es cierto que en la escuela no sé pueden emplear a fondo todos los elementos

de la catequización. La formación religiosa en la escuela, Juntamente con la que

&e realiza en la vida de familia, en la parroquia y demás espacios de acción de

la comunidad cristiana, constituyen ámbitos de formación religiosa

complementarios. SI la Iglesia en España cediera, como algunos parecen deazar. a

la tentación de un elitismo pedagógico, excluiría del campo de su acción

pastoral, aunque fuera ésta deficiente v limitada, a muchos mile.s de bautizados

que, de hecho, encuentran en la escuela ordinariamente la oportunidad de

alcanzar un conocimiento, siquiera mínimo, del mensaje cristiano. No debe

pedirse, sin embargo, a

la formación religiosa escolar lo que dicha formación-no puede dar: el

desarrollo de todas las dimensiones dé una educación en la fe. La escuela no

puede sustituir las restantes formas de catequización que existen o deben

existir en toda comunidad cristiana. SI no se atiende suficientemente a la

catcquesis en la parroquia y en otros sectores específicamente eclesiales se

corra el riesgo de pretender qué la formación religiosa escolar, cuyo carácter

propio es la relación con las demás actividades escolares y la mediación entré

la comunidad de fe y la cultura supla las tareas qua corresponden a las otras

formas de catcquesis de la comunidad cristiana.

Moral cívica para los demás

40- Los contenidos cíe la formacion religiosa escolar deben ser determinados en

último término por la" jerarquia eclesiástica, a quien compete la selección y la

preparación adecuadas de los educadores en la fe, la adaptación de los métodos

de enseñanza de la religión al sistema pedagógico general y la supervisión o

vigilancia sobre e] conjunto de esta acción formativa religiosa. A la

Administración pública corresponde establecer la normativa legal que permita que

tales competencias puedan ejercerse, en el respeto a todas las restantes

instancias y necesidades del sistema educativo.

41- Quienes, por cualquer causa, no reciban la formación religiosa católica o la

correspondiente a otras confesiones religiosas a las que pertenezcan tienen

derecho a recibir una formación moral cívica que no deberá ignorar el hecho

religioso católico, en cuanto factor Integrante y especialmente configurador d«

nuestra cultura y convivencia social.

Próximo y último capítulo: «La escuela católica sigue siendo necesaria en el

momento presente»

(8) Cfr. Concilio Vaticano II, "Gravissimum educatioms", numero 7.

Declaración Universal dfflo* Derechos del Hombre, art. SS.g; Pacto

Internacional de loa Derechos Económicos, Sociales U Culturales, art. 13,3.

(9) Cfr. "La Iglesia y la´educación en España lioy", pág. 51.

 

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