Documento episcopal sobre enseñanza (I). 
 Se requiere una justa intervención del Estado, pero no una estatificación     
 
 Ya.    26/09/1976.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

INFORMACIÓN RELIGIOSA

26-IX-76

DOCUMENTO EPISCOPAL SOBRE ENSEÑANZA (1)

SE REQUIERE UNA JUSTA INTERVENCIÓN del Estado, pero no una estatificación

La enseñanza neutra no existe • Someter al niño y al adolescente al influjo

contradictorio de diversas concepciones de la vida conduce al agnosticismo e

indiferentismo • La apertura del hombre a lo trascendente es una dimensión

constitutiva radical del ser humano´ • El Estado, en sus centros, debe respetar

los derechos de los alumnos y de sus padres, sobre todo en relación a los

valores morales y, religiosos • Los derechos del alumno son prevalentes • El

respeto a la conciencia del niño y al proyecto educativo del centro limitan la

libertad y la participación de los profesores

Ofrecemos hoy la primera parte del documento de la Comisión Permanente de la

Conferencia, Episcopal Española sobre los planteamientos actuales de la

enseñanza. En días sucesivos ofreceremos las tres partes restantes. *

1- sociedad española está experimentando en la actualidad cambios profundos y

rápidos en la búsqueda de formas nuevas de ´convivencia. La nueva situación

política permite escuchar voces que hasta ahora no habían podido dejarse oír y a

través de las cuales se ofrecen nuevas proposiciones que vienen a conmover ei

carácter estático de muchas de .nuestras formas de vivir, de comprender la

sociedad y de enjuiciar los problemas que esta tiene planteados. Las

transformaciones que se producen inciden inevitablemente en el terreno de la

enseñanza, por ser la escuela un reflejo fiel de la vida social.

2- Últimamente se han´ prodigado las declaraciones acerca de la situación de la

enseñanza en España y de cómo debe ser en el futuro. En la revisión crítica que

se hace, aunque ee tocan aspectos académicos, pedagógicos y administrativos, lo

que realmente está .en juego es la concepción misma de la educación, la figura

del hombre nuevo que se Quiere- formar y el nuevo tipo de sociedad que se

pretende construir. Las diversas soluciones que se proponen suscitan (en todos

los ciudadanos y especialmente en los cristianos) serios a interrogantes. Existe

un estado de confusión y de incertidumbre que es necesario superar.

los derechos básicos de la persona, en juego

3- Muchas personas, en su deseo de adaptar la enseñanza a las nuevas

circunstancias de la sociedad española, se preguntan perplejas ante los diversos

fílanteamientos: .¿Pueden eer compartidos por todos los ´ciudadanos y más en

concreto por los cristianos los distintos modelos de

educación formulados en función de determinadas concepciones políticas? ¿Se

respetarán a través de esos modelos educativos los derechos básicos de la

persona? ¿Cuál es ´el sentido último de la existencia que está detrás de todas

estas filosofías de la educación? ¿Qué hombre y qué tipo de educación se

pretende preparar ´con los nuevos planteamientos educativos?

4-El cambio, la revisión, la Incertidumbre se producen también en el seno de

´a propia comunidad eclesial. Se_ multiplican las reflexiones y las críticas

«obre la realidad escolar en referencia a la presencia de los cristianos en

el hecho educativo.

5-Grupos de cristianos, algunos dedicados a la enseñanza, se plantean cómo ha de

ser la presencia de la Iglesia en ´el mundo escolar y cuál debe ser la

orientación de las Instituciones educativas cristianas a las que tantas veces se

acusa de no haber cumplido con su misión evangelizadora. Se expresan

preocupaciones y se ofrecen soluciones contrapuestas: Si se tiene, en cuenta que

los espacios considerados específicos para la transmisión del mensaje de la fe

son la familia cristiana y la comunidad parroquial, ¿se debe mantener en las

actuales circunstancias la presencia de la Iglesia en el mundo escolar? De una

eventual supresión de la confesionalidad del Estado, ¿no habría que deducir la

exigencia de suprimir también la formación religiosa en el ámbito escolar? ¿Es

todavía válida y legítima la presencia de la Iglesia en el campo educativo .en

forma institucionalizada a través de centros o colegios propios?

Se busca mayor justicia, pero hay también radicalismos

6- Hay que reconocer en los intentos de búsqueda y reflexión el deseo de una

mayor justicia en el terreno educativo, y la objetividad de algunas dé las

críticas formuladas o insinuadas. No obstante, hay que constatar también

radicalismos y actitudes extremas que no favorecen el intercambio serenó de

puntos de vista y el esbozo de posibles soluciones.

Por otra parte, se extiende entre algunos eecteres católicos un cierto sentido

de culpabilidad y un complejo de inferioridad por haber participado en décadas

pasadas en actividades educativas encuadradas en sistemas escolares cuyos

planteamientos y métodos se consideran hoy, en- buena parte fundadamente,

Inaceptables.

7- Puesto que en el campo educativo sé debaten actualmente cuestiones que

afectan al sentido ultimo de la vida humana y en concreto a la vida de fe del

pueblo, los pastores de la Iglesia estamos obligados a manifestar nuestro

pensamiento sobre estas cuestiones, ofreciendo orientación acerca de las mismas.

No es posible abordar ahora todos los problemas relativos a la enseñanza.

Queremos referirnos brevemente a los que tocan más de cerca la presencia y

misión de la Iglesia en el mundo escolar.

EL DERECHO A LA EDUCACIÓN DESDE UNA PERSPECTIVA HUMANA Y CRISTIANA

8- conciencia cívica actual no tolera que persista todavía una organización de

las estructuras educativas, condicionadas a su vez por otros factores, en virtud

de la cual se excluye prácticamente a no pocos ciudadanos y grupos del acceso a

niveles culturales, que son hoy considerados como exigibles para salvaguardar la

dignidad humana en nuestra saciedad. Es necesario, por tanto, que los diversos

sectores de la sociedad y los poderes públicos pongan en práctica los medios

conducentes´ a lograr que este derecho formalmente reconocido llegue a plasmarse

en realizaciones concretas (1).

9- La exigencia Insoslayable de extender la enseñanza a todos los ciudadanos,

como respuesta al derecho que todos tienen a niveles básicos de formación, ha de

incluir el propósito efectivo de respetar otras exigencias no menos importantes,

como son el derecho dé todos los bautizados a una formación religiosa en el

ámbito escolar;.el derecho de los padres de familia a elegir el tipo de

educación que deseen para sus hijos, sin discriminaciones de carácter económico;

-el derecho de los miembros de la sociedad o de los grupos sociales a crear

centros de enseñanza al servicio de todos. Sobre estos problemas debemos

reflexionar con sentido de1 responsabilidad, dispuestos a evitar inercias no

válidas hoy y a buscar soluciones en las que se apliquen y respeten

armónicamente los principios básicos que exponemos a continuación.´

Socialización, sí; estatificación, no

10-Normalmente uno de los cauces principales a través de los cuales llega la

cultura al ciudadano es la enseñanza."En nuestro tiempo es condición

indispensable—para el desarrollo de los valores de la persona y para el pleno

ejercicio de los derechos cívicos de todos los miembros del cuerpo social—la

generalización y la socialización de la enseñanza, la cual no se consigue

indispensablemente por la vía de la estatificación aunque, en verdad, no puede

realizarse sin la justa intervención de un Estado al servicio de los derechos y

deberes de todos los ciudadanos.

11-Enseñanza y educación están íntimamente relacionadas. Circulan corrientes de

pensamiento que cuando se ocupan de la enseñanza, inclusive de la destinada a

los más jóvenes encuadrados en el sistema escolar, consideran que en ella se

puede prescindir en absoluto dé aspectos que afectan a las actitudes, profundas

que el hombre adopta ante la vida, ante los otros hombres, ante el mundo y ante

Dios. El solo hecho de omitar de manera habitual, en el proceso de formación de

los alumnos en el ámbito escolar, el tratamiento de estos temas, implica ya una

posición, o ideología determinada o Induce a ella. Todo modelo de -enseñanza

propone de hecho un sentido de la vida. Detrás de éL hay siempre un proyecto de

hombre. No existe, por consiguiente, enseñanza neutra. Siempre que se- enseña—

nos referimos de modo especial a la enseñanza escolar básica y media—se

transmite, aun inconscientemente, una forma determinada de concebir la

existencia humana. El conjunte- de las enseñanzas no se reduce a la mera

comunicación de cono cimientos científicos, en su sentido más aséptico, sino que

de hecho se. refieren con frecuencia bien al uso que el hombre hace de su saber,

bien a otros aspectos de la vida individual y colectiva de los hombres que

implican opciones sobre el sentido de la vida y del mundo.

La firme identidad personal es prioritaria

12-El objetivo final del proceso educativo es la maduración de un hombres

responsable y libre. Por ello, la educación es un proceso liberador que capacita

al hombre, sobre todo en las primeras etapas de la vida, para ser libre ante las

diversas opciones´ que se le ofrecen, para ser dueño de sus decisiones en orden

al desarrollo de los auténticos valores personales. Hay quienes piensan que para

ello es conveniente someter al niño y al adolescente al influjo contradictorio,

de diversas opiniones y concepciones de la vida, y del mundo, como si en esas

etapas de la vida humana hubiera ya suficiente ´capacidad para un discernimiento

crítico verdaderamente personal. Tal proceder pedagógico conduciría, en la

mayoría de los casos, a un agnosticismo e Indiferentismo práctico que cierran la

puerta a una opción seriamente responsable. En las etapas de la vida en que se

forma la personalidad del niño ´y del joven es necesario ante todo ayudarle a

lograr un núcleo de convicciones, ´conocimientos y ´ valores — ciertamente con

mélodos activos Que de manera adaptada a su nivel cultiven su espíritu

reflexivo—que le permitan la formación ´de unos criterios personales.-En otras

palabras: no se puede pretender que el niño o el Joven hagan una verdadera

confrontación crítica sin haber alcanzado previamente una firme identidad

personal.

13-Por otra parte, la madurez de la persona no se consigue si en esta educación

para la libertad "no se respetan las raíces culturales del propio país y región

y si no se asume el progreso realizado por la humanidad en todos los órdenes. No

se da tampoco esta maduración si no se buscan creativamente respuestas a las

cuestiones fundamentales de. la existencia y sJ ee prescinde de la dimensión

trascendente de la persona. La formación integral exige que, ai mismo tiempo que

se desarrollan otros aspectos de la personalidad, se atienda a la dimensión

religiosa. La apertura del hombre a lo trascendente es una dimensión

constitutiva radical del eer humano. Por ello, una formación Integral exige que

se preste atención al universo religioso de la persona.

14- Precisamente en -las primeras edades de la vida, cuando el alumno no ha

conseguido todavía su madurez de elección y su autonomía, son los padres quienes

tienen derecho preferente, respecto a otros educadores e instituciones, para

elegir el tipo de educación que desean para sus hijos (2). En este sentido, el

Estado está obligado a conseguir que el tipo de educación que se Imparta en los

centros estatales respete los derechos de los alumnos y de los padres de

familia, sobre todo en lo que se refiere al sentido de la vida humana y a los

valores morales y religiosos. De lo contrario sería aceptar posiciones

radicalmente totalitarias que, de una manera aparentemente neutra y suave,

aplastan, manipulan y desorientan las conciencias.

15- El centro de gravitación de] acto educativo es, en efecto, el alumno mismo.

Los derechos de éste—y los de sus padres, más evidentemente nos referimos a los

primeros niveles educativos—son derechos prevalentes sobre cualesquiera otros.

Por consiguiente, las funciones específicas y los peculiares derechos de las

organizaciones y entidades promotoras docentes y de los educadores han de sor

defendidos y respetados siempre en armonía objetiva, con la aludida prioridad

del derecho del alumno. Más en concreto, habrá que afirmar que la libertad

docente y de expresión He los profesores, como la participación de éstos en todo

el proceso educativo, deben ejercerse en el respeto objetivo a la conciencia

personal del alumno y al proyecto educativo de la escuela que los padres han

elegido para sus hijos.

16- Al ser la educación un servicio de la comunidad y para la comunidad, le

corresponde también al poder público una serie de deberes y derechos en esta

materia. Ante todo, tutelar la efectiva realización del derecho da todos los

ciudadanos a la educación; corregir desigualdades y discriminaciones de

cualquier índole; señalar las condiciones generales mínimas en materia de

enseñanza; vigilar el cumplimiento de las mismas: propiciar y estimular la.

iniciativa de la sociedad y suplirla cuando sea necesario. En esta promoción de

la socialización de la enseñanza, el poder público debe actuar, por respeto a la

libertad de los ciudadanos, de muy distinta manera a como está llamado a actuar

en la generalización de otros bienes de orden material también hoy necesarios.

Próximo capítulo: "Hace falta un estatuto legal que distinga a las escuelas de

empresas lucrativas."

(1) Cfr. art. 2G,1 de In Declaración Universal de los Derechos, de 10

de diciembre de 19!¡8; Concilio Vaticano II, Gra-vissimmi editcationifi, n. 1;

Ley General de Educación, art. 2.

(2) Cfr. art. 2C,,S de la Declaración Universal de los Derechos Húmanos.

 

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