Autor: Barbero, David. 
 Monseñor Añoveros, en la ordenación del nuevo obispo de Bilbao. 
 No podemos silenciar la realidad dolorosa de un pueblo falto de paz     
 
 Informaciones.    12/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

MONSEÑOR AÑOVEROS, EN LA ORDENACIÓN DEL NUEVO OBISPO DE BILBAO

"No podemos silenciar la realidad dolorosa de un pueblo falto de paz"

BILBAO, 12-(INFORMACIONES, por David Barbero).

DON Jtlan Mafia Uriarte Goirícelaya fue ordenado ayer como obispo auxiliar de la

diócesis de Bilbao en la basílica de Nuestra Señora de Begoña, en la capital

viscaina, donde precisamente ayer se celebraba la fiesta de esta Patrono, Como

consagrante principal actuó el obispo de la diócesis, monseñor >Antonio

Añoveros, quien estuvo acompañado por el arzobispo de Pamplona y de-Burgos-y

los obispos de San Sebastián, Bayona, Vitoria. León, Soria, Barbastro y Córdoba,

el obispo auxiliar de San Sebastián y el administrador apostólico de Huesca,

teniendo todos ellos alguna relación con el País Vasca, bien por su destino

actual o por el trriqp.n familiar de los mismos,

La ceremonia de ordenación episcopal tuvo lugar durante . la misa, justamente

después de haber realizado la lectura " del Evangelio según San Lucas,

componiéndose de fres partes: ritos preparatorios, parte intermedia o de

ordenación y ritos complementarios. Tras darse lectura al nombramiento de don

Juan María Uriarte, el obispo de Bilbao pronunció una hornilla, en la que abordó

fundamentalmente dos aspectos: la misión del nuevo obispo y la situación por la

que atraviesa la diócesis. Monseñor Añoveros dijo sobre el primer punto:

«Recibid con alegría y acción de gracias a nuestro hermano, al que debéis honrar

como ministro de Cristo y dispensador de los bienes de Dios.» y dirigiéndose a

su nuevo auxiliar, añadió: «Mi querido hermano, con la ayuda del Señor y la

Virgen de Begoña vamos a trabajar en una diócesis compleja, por problemas

humanos y eclesiásticos. No podemos silenciar —siguió monseñor Añoveros— la

realidad dolorosa de un, pueblo falto de paz. Nosotros debemos ser los

verdaderos misioneros de la auténtica reconciliación. Necesitamos un perdón

ancho y leal; amor entrañable a Dios y arrepentimiento sincero de los que

cometen violencias inhumanas. Que triunfe la gran bandera del amor de unos a

otros y que seamos artífices de esta paz.»

Tras la consagración, y después de que fuera impartida la comunión,; actuaron,

en homenaje al´ nuevo obispo, un dantzari, un txlstulari y un bertsolarl, quien

saludó al nuevo prelado, dando gracias v pidiendo su bendición.

Posteriormente, monseñor Orlarte Goiricelaya, nuevo obispo auxiliar de Bilbao,

se dirigió a los fieles en euskera y castellano, diciendo, entre otras cosas:

«Vengo a confirmaros en la fe. No traigo ningún programa ni lección concreta,

sino -el deseo de comunicaros mi fe, ser vuestro hermano mayor en la fe.

Soy fruto de la fe de mi pueblo y tengo la responsabilidad de cuidar esta fe.

Con vosotros y por vosotros soy cristiano. Para vosotros, con vuestra ayuda, soy

obispo.»

Habló también de sus deseos de ser signo de reconciliación en esta tierra herida

y ensangrentada, y se refirió a falsos mensajes de reconciliación y a la

necesidad de practicar la justicia y la caridad.

Recordó a los que por diferentes motivos se encontraban ausentes, -y tuvo un

saludo especial para los sacerdotes enfermos y jóvenes.

 

< Volver