Autor: Boloix, José. 
 El mundo taurino. 
 También está politizado  :   
 «Cuando vengan a quitarme la finca los rojos, pienso recibilrlos con la escopeta.» «El Viti» y «El Cordobés» pudieron ser «procuradores». 
 El Imparcial.    16/12/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

El MUNDO TAURINO

También está politizado

Antonio Ordóñez: Fuerza Nueva.

Paquirri: Fuerza Nueva.

Paco Camino: Alianza Popular.

Julio Aparicio: Alianza Popular.

Julio Robles: Unión de Centro Democrático.

Gabriel de la Casa: Unión de Centro Democrático.

Paco Alcalde: Partido Socialista.

AntoÑete Comunista.

José Luis Parada: Partido Comunista de España.

Rafael de Paula: Independiente. (¿De García Trevijano, tal vez?)

• "Cuando vengan a quitarme la finca los rojos, pienso recibirlos con la escopeta."

• »El Viti» y «El Cordobés» pudieron ser “procuradores”.

EL mundillo taurino está más politizado de lo que pudiera parecer al aficionado que se limita a su puro y

su tendido. Sin entrar en pormenores que exigirían una exposición más compleja, pasaremos lista a una

serie de coletudos relacionados directamente con algunos partidos políticos. Vaya por delante que la gente

del cuerno suele definirse políticamente como» apolitica, aunque en determinadas ocasiones enseñen la

«patita» bajo la puerta al decir, con unas palabras que parecen salirles del alama: «Yo soy apolitico...Pero

cuando vengan a quitarme la finca los rojos, pienso recibirlos con la escopeta». Lo que, bien visto, resulta

una manera muy especial de interpretar eso tan extraño de ser «apolítico.»

Apolítico se declara el prudente Rafael de Paula, al que se le cortó la voz al otro lado del teléfono cuando

le preguntábamos por el partido al que pertenecía. Apolítico se declaraba Ángel Teruel, y más

concretamente, «universal», por aquello de considerarse artista. Apolíticos, pues, el ciento y la madre.

Sólo que, hurgando en el baúl de los recuerdos, y más concretamente, en las hemeroteca (especie de

bibliotecas de periódicos con empleados malhumorados por la úlcera), resulta fácil encontrar brindis

recientisimos al anterior Jefe de Estado, deseándole que viviera cien años más, «para bien de España y de

la Fiesta Nacional», lo que, en buena lógica, era definirse políticamente de una manera muy clara. Pero,

desmemoriados los toreros, y desmemoriado el país con el increíble espectáculo circense que nos brindan

algunos de nuestros inefables políticos de olla y escaño, las definiciones políticas de la gente de trueno y

coleta importan menos que las de la derecha extraparlamentaria, la Lola Flores, el Padre Arrupe y el

Patriarca de las Indias Occidentales.

Manuel Benitez

Asi, don Manuel Benitez Pérez, hijo y nieto de izquierdosos —que no de Cambórios- quiso ser nada

menos que procurador en Cortes tiempo atrás, basando su campaña electoral en un «slogan» encantador:

«Que los pobres sean menos pobres, y los ricos sean menos ricos, menos yo, porque me cuesta mucho

trabajo ganarlo.«Una llamada telefónica de El Pardo parece que le quitó de la política activa y de las —a

veces— pintorescas cortes pasadas.

Otro caballero que pudo ocupar su escaño en la Carrera de San Jerónimo fue D. Santiago Martin «El

Viti». Cierto gobernador civil de Salamanca -don Ulpiano González Medina— no era amigo del

«demócrata de toda la vida» don Jesús Esperabé de Artega. Dicen las malas lenguas que quiso oponerle

en las elecciones por los cabezas de familia al torero de Vitigudino, por aquello de ser popular en el

campo de Salamanca en la buena campaña de otro político de lealtades contrastados. Pero su destitución

inmediata y el enorme «cachondeo» que algunos caballeros tuvieron para con El Viti, hicieron imposible

tal evento. Para el rodaje plítico del torero le vino al pelo un puesto para el que fue designado: presidente

de la Cámara Oficial Sindical Agraria de Salamanca. No parece ser que se hayan resuelto los problemas

del campo charro tras el paso del matador por su despacho oficial

Los Comunistas

Clara es la posición política de Antoñete, que se define como comunista, aunque no milite en ningún

partido. Clara, también, la postura de José Luis Parada, que pertenece al P.C.E.

Cerca de esa órbita, Paco Alcalde -socialista, aunque no se defina como tal, con un Gregorio Peces-Barba

como presidente de su peña taurina madrileña.

Centristas —nocenetistas- son Julio Robles y Gabriel de la Casa, que no tiene apoderado. Los mal

intencionados dicen chuscamente que le apodera Suárez, el presidente del Gobierno. Más a la derecha,

Paco Camino y su antiguo amigo Julio Aparicio, de Alianza Popular.

Y más al derecha todavia, con más clarísimas simpatías por Fuerza Nueva, don Antonio Ordóñez y su

yerno, Paquirri. Hace poco tiempo parece que estuvieron comiendo en un restau-rante madrileñao con

don Blas Pinar y don Mariano Sánchez Covisa, presunto jefe de los Guerrilleros de Cristo Rey; Nos

consta que el torero de Barbate -de Franco, por supuesto arenga sutilmente a sus compañeros para que se

incluyan en las más puras esencias políticas sepultadas, sin demasiado éxito.

El Público

El panorama que se presenta para la próxima temporada tiene, pues, un factor nuevo: la filiación política

de los diestros más o menos siniestros. Porque nosotros, como críticos imparciales que tratamos de ser,

juzgaremos la labor de los toreros según lo que hagan en la plaza. Pero el público soberano, en pleno

sarampión político, puede que dé su nota apasionada, abroncando una mala faena llevando el compás

como si fuera un coro, llamando fascista —por ejemplo— aun torero en cualquiera de las malas tardes

que suele tener cada uno por esas plazas de Dios. Nos consta que a Paco Camino le sacaron de quicio por

esa razón, y no sólo se metían con él en una mala tarde, sino que ar-povechaban, e insultaban también a

Fraga, de camino. Desaparecido, pues el «Verticato» y sus anejos, las plazas de toros van a delimitar más

claramente en esta temporada a las dos Españas de siempre: la de sol y la de sombra, la de los ricos y la

de los pobres, la de derechas y la de izquierda.

JOSE BOLOIX

 

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