Autor: Orosa, José Luis. 
 La firma del acuerdo con el Vaticano. 
 Un paso importante para la reconciliación nacional     
 
 Informaciones.    29/07/1976.  Página: 2-3. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

LA FIRMA DEL ACUERDO CON EL VATICANO

Un paso importante para la reconciliación nacional

SANTA SEDE Y EL ESTADO ESPAÑOL.

2. Antes de proceder al nombramiento de arzobispos y obispos residenciales y

de coadjutores con derecho a sucesión, la Santa Sede notificará el nombre del

designado al Gobierno español, por si respecto a él existiesen posibles

objeciones concretas de Índole política general, cuya valoración corresponderá

a la prudente consideración de la Santa Sede.

Se entenderá que no existen objeciones si el Gobierno no las manifiesta en el

término de quince días.

Las diligencias correspondientes se mantendrán en secreto por ambas Partes.

3. La provisión del Vicariato General Castrense se hará mediante la propuesta

de una tema de nombres, formada de común acuerdo entre la Nunciatura Apostólica

y el Ministerio de Asuntos Exteriores, y sometida a la aprobación de la Santa

Sede. El Rey presentará, en el término de quince días, uno de ellos para su

nombramiento por el Romano Pontífice.

4. Quedan derogados el artículo VII y e1 párrafo segundo del artículo VIII

del vígente Concordato, así como el Acuerdo estipulado entre la Santa Sede y el

Gobierno español el 7 de junio de 1941.

ARTICULO II

1. Queda, deroeado el artículo XVI del vísente Concordato.

2. Si mi clérigo o religioso es demandado criminalmente, la competente

autoridad lo notificará a su respectivo Ordinario. Si el demandado fuera obispo

o persona a él equiparada en el Derecho Canónico, la notificación se hará a la

Santa Sede.

3. En ningún caso los clérigos y los religiosos podrán ser requeridos por los

jueces u otras autoridades para dar Información sobre personas o materias de que

hayan tenido conocimiento por razón de su ministerio.

4. El Estado español reconoce y respeta la competencia privativa de los

Tribunales de la Iglesia en los delitos que violen exclusivamente una ley

eclesiástica conforme al Derecho Canónico. Contra las Sentencias de estos

Tribunales no procederá recurso alguno ante las autoridades civiles.

El presente Acuerdo, cuyos textos en lengua española e italiana hacen fe por

igual, entrará en vigor en el momento del canje de los instrumentos de

ratificación.))

Por José Luis OBOSA (Enviado especial de INFORMACIONES.)

SOMA, 29.

LOS dos primeros párrafos del artículo primero del nuevo acuerdo específico

entre la Santa Sede y el Estado español firmado ayer a las 11,30 en eI Vaticano

acerca de la renuncia respectiva al «fuero eclesiástico» y al derecho de

presentación de obispos, ha causado un vivo interés, no exento de sorpresa,

entre los expertos vaticanistas de los círculos informativos de la capital

romana. Estos textos dicen asi:

1. «El nombramiento de arzobispos y obispos es de la exclusiva

competencia de la Santa Sede.>>

2. «Antes de proceder al nombramiento de arzobispos y obispos

residenciales y de coadjutores con derecho de sucesión, la Santa Sede

notificará el nombre del designado al Gobierno español, por si respecto a él

existiesen posibles objeciones concretas de índole política general, cuya

valoración correspondería a la prudente consideración de la Sania Sede. Se

entenderá que no existen objeciones si el Gobierno no las manifiesta en él

término de quince días.»

De alguna manera esto podría significar, se observa, la introducción de un

elemento ambiguo que admitiese diversas interpretaciones hasta el punto de

sustituir el derecho de presentación de obispos por un cierto tipo de veto,

aunque no esté especificado jurídicamente. En último caso, sólo la buena de de

las

partes podría salvar lo que no aparece como una disposición cristalina.

INFORMACIONES les ofrece integro el texto de este nuevo acuerdo que consta de un

preámbulo y dos artículos, en esta misma página.

UN PASO IMPORTANTE PARA LA RECONCILIACIÓN NACIONAL

El caso es que ayer por la mañana se dio por vencida 16 famosa «recta final» en

que los últmos ministros de Asuntos Exteriores estaban empeñados, sobre todo por

10 que se refiere a los extremos más inquietantes del Concordato. El señor Oreja

hizo, en una rueda de Prensa celebrada en la. Embajada española ante el

Vaticano, en las primeras horas de la tarde de ayer, un homenaje a don José

María de Areilza, a quien, de un modo u otro atribuyó el éxito de esta primera e

histórica etapa. Junto al conde de Motrico, el actual jefa de la diplomacia

española mencionó al señor Garrigues —ex ministro de Justicia— y a don Eduardo

Zulueta, director general de Asuntos Eclesiásticos del Ministerio de Justicia.

En el citado encuentro con los periodistas el señor ministro reconoció que el

actual acuerdo es un paso positivo para la reconciliación nacional.

Por otra parte, a preguntas de un periodista, justíficó la prisa de la firma (al

parecer, don José María de Areilza llevaba el tema para el Consejo de ministros

del día 2 de julio: el día anterior se produjo la crisis del Gobierno). Aludió a

que el nuevo acuerdo es el resultado de «largas negociaciones y conversaciones»,

que se ha ido decantando sucesivamente hasta que el pasado viernes él Consejo de

ministros autorizó la firma por parte del Gobierno español. «Se puede decir —

añadió el ministro— que hasta las 11,20 de hoy —por ayer— no ha sido ultimado el

texto del acuerdo. Y no es una broma.»

A lo largo de las complicadas negociaciones que se han venido manteniendo se

emprendieron las siguientes disyuntivas formales para la revisión del

Concordato: un nuevo Concordato, acuerdos específicos que desembocaron

posteriormente en un nuevo Concordato o acuerdos parciales. Sobre este tema dijo

el señor Oreja: «No nos cerremos a la posibilidad de que, al final de los

acuerdos, se unan todos en un Concordato. Pero, de momento, no es posible

saberlo.» En principio parece, pues, que entre esas disyuntivas o posibilidades

ni figuraba la de pactar entre ambas partes la supresión del Concordato.

EL MENSAJE DEL REY

Al contestar a una pregunta referida a la carta de Su Majestad el Bey al

Pontífice, el ministro de Asuntos Exteriores aclaró que no era correcto

atribuible carácter de «renuncia» al privilegio de presentación de obispos. Al

parecer, en el citado mensaje el Rey se mostraba decidido a «no ser obstáculo»

para la revisión del Concordato en el punto en cuestión.

El señor Oreja añadió que tal mensaje había sido enviado después de consultar al

Consejo del Reino y oído el Gobierno de la nación.

Por cuanto se refiere el proceso que seguirá el nuevo acuerdo, el Jefe de la

diplomacia española aclaró que se remitirá a la Comisión de Exteriores de las

Cortes a través de la Presidencia del Gobierno. Oído el dictamen de la Comisión,

el Rey ratificarla el acuerdo. En este sentido es muy posible que el ministro lo

defienda en las Cortes en los próximos días del mes de agosto.

OTROS ACUERDOS EN MARCHA

A cerca de los otros privilegios mutuos establecidos en el Concordato de 1953,

existe la disposición mutua —como se evidenció en el almuerzo ofrecido al

cardenal Villot— de Instrumentar cuanto antes otros acuerdos relativos a áreas

jurídicas, económicas, patrimoniales, fiscales, educativas, etc. Es posible que

entre esos temas estuviese comprendido el aspecto matrimonial. «A partir de

ahora —dijo el ministro— desaparecerán los privilegios por ambas partes.» En

este sentido el llamado privilegio económico de la Iglesia «serán objeto de

deliberación en una Comisión especial.» Actualmente permanecen todavía unos 35

privilegios a favor de la lglesia por cinco aproximadamente a favor del Estado

A la firma del acuerdo que nos ocupa asistieron por parte vaticana, el cardenal

, Jean Villot, que actuó en la firma como prefecto del Consejo para Asuntos

Públicos de la Iglesia: monseñor Casaroli, monseñor Quinto Silvestrini

(subsecretario de Asuntos Públicos de la Iglesia), Giovanni Conna, asesor de la

Secretaría del Estado. Por parte española estuvieron presentes ademas del

ministro, don Gabriel Fernandez de Valderrama, embajador español ante la Santa

Sede: don Eduardo Zulueta. director general de Asuntos Eclesíasticos del

Ministerio de Justicia, y los señores Rupérez - director adjunto del Gabinetr

del ministro— v don Rafael Márquez, director de la Oficina de Información

Diplomatica. Anteriormente, el señor Oreja se habia entrevistado con monseñor

Casaroli -secretario de Asuntos Públicos de la Iglesia— y Benelli, adjunto a la

Secretario del Estado.

AUDIENCIA PAPAL

Quince minutos duro posteriormente a la firma, la entrevista con el Papa, que

recibió al señor Oreja en audiencia privada. Hubo íntercambios de regalos — el

señor Oreja entrego al Pontifice un libro sobre el Palacio Real de Madrid. El

Papa, a su vez al parecer, habría dado al señor Oreja un mensaje con destino a

su Majestad el Rey.

Tanto en la entrevista con el Pontífice como en el posterior almuerzo ofrecido

al cardenal Villot quedó evidenciado lo que ha sido calificado como un espíritu

de «concordia». El Vaticano ha hecho público un comunicado en el que se hace

referencia explícita al acuerdo firmado finalmente.

El ministro señor Oreja, concedió entrevistas a Radio Vaticano y a Radio

Nacional de España en la que Insistió en que la firma del nuevo acuerdo supone

el comienzo fie una nueva etapa en las relaciones Iglesia-Estado.

 

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