Autor: Sentí Esteve, Carlos. 
 Declaraciones del cardenal Tarancón. 
 El reciente acuerdo Iglesia-Estado, un paso decisivo     
 
 ABC.    24/08/1976.  Página: 24. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

ABC. MARTES 24 DE AGOSTO DE 1976. PAG. 24, DECLARACIONES DEL

CARDENAL TARANCON EL RECIENTE ACUERDO IGLESIA-ESTADO, UN PASO DECISIVO

Valencia, 23. (De nuestro corresponsal.) El presidente de la Conferencia

Episcopal Española, Vicente Enrique y Tarancón. pasa el verano en Burriana. El

domingo interrumpió su descanso para ir a Morella, con motivo del 88 sexenio de

Morella en honor de la Virgen vallirana. Allí hizo tinas .declaraciones al

colaborador de la emisora valenciana de Radio peninsular. Alfonso Lloréns. Son

éstas:

—¿Podría dar su opinión sobre la renuncia, de Su Majestad el Rey al privilegio

de presentación y nombramiento de obispo?

—Yo creo .que el acto del Rey ha sido muy inteligente y muy oportuno.

Efectivamente, para las relaciones de la Iglesia con él Estado es importante y

me atrevería a decir trascendente, porque abre un nuevo camino. Un camino de más

concordia, de más inteligencia, hasta diría de más honradez entre los dos

campos. Puede ser un aran bien para la Iglesia y para-la sociedad española.

—¿Hasta qué punto esta renuncia facilita el entendimiento entre la Iglesia y el

Estado?

—yo creo que este acto del Rey y el Convento que se ha firmado en Roma

constituyen el primer paso, para mi decisivo, a fin de que.nos podamos poner de

acuerdo ´en todas las cuestiones importantes que, por una parte, son de la

autoridad política y, por otra, son de la Iglesia, pero coinciden en la misma

persona: el ciudadano que es a la vez cristiano y miembro de la Iglesia.

Entonces al señalar ya claramente los campos de las dos áctividades, la

autonomía de cada una de ellas, ´dentro de una cordialidad y dentro de una

cooperación, que es lo que significa el Convenio que se ha firmado, creo que

hemos dado un paso decisivo para que se llegue fácilmente y pronto a un acuerdo

en todos esos temas que son importantes.

—Usted es, sobre todo, un nombre de Iglesia. En el aspecto pastoral ¿qué supone

esta medida?

—En el aspecto pastoral yo creo que es verdaderamente trascendental. La Iglesia

necesita libertad para nombrar a sus obispos. Al fin y al cabo los obispos son

los que están, en nombre de Jesucristo, rigiendo tí la Iglesia y orientando a

los fieles. Todo Condicionamiento que venga de fuera es perjudicial para la

Iglesia y es antipastoral. Al dejar las manos libres a la Iglesia para que pueda

actuar en tal orden de cosas y para que pueda elegir a los obispos, como es

libre, por ejemplo, al Estado para elegir a, sus gobernadores, a sus capitanes

generales, la Iglesia está en condiciones de hacer una labor pastoral clara,

eficiente y. al mismo tiempo, que se acomode a las necesidades de la cultura v

de las. costumbres de nuestro tiempo.

—La comunidad civil nos está planteando el tema de la descentralización y de las

autonomías. Aquí, en Morella, es casi obligado hablar de esto ¿Qué soluciones

anorta la Iglesia?

—Yo diría que en la iglesia este punto hay que mirarlo en dos aspectos

distintos, porque la centralización es en Roma para todo el mundo. El primer

paso decisivo que dio ya el Concilio es la creación de las Conferencias

Episcopales. Antes, en el siglo diecinueve, existia un miedo cerval a las

Iglesias nacionales o nacionalistas. El primer paso que dio la Iglesia fue el

crear las ya citadas Conferencias Episcopales, para que cada nación pueda

adaptar la pastoral a las necesiades de su pueblo. Dentro de´ la unidad ´de

España, también la Iglesia española está muy atenta a todas las necesidades

regionales, porque las regiones españolas son muy distintas unas de otras en

lengua, en forma de pensar, en modo de vivir, y todos saben perfectamente que la

Iglesia incluye el uso de esas lenguas, Ha incluido el catalán, ha incluido el

valenciano, el vasco y el gallego en la misma a liturgia. Esas lenguas oficiales

ya sox oficialmente lenguas eclesiásticas, lengua* litúrgicas. No hay dificultad

alguna; muy al contrario; la Iglesia está procurando que por. provincias

eclesiásticas, que de alguna manera conformen las regiones, haya también una

adaptación de la pastoral común a las necesidades peculiares de cada región.

—El día que usted sea Papá; ¿qué hará?

—Bueno, esto lo dices en broma, porque los periodistas han lanzado mi nombre,

como podrían lanzar el nombre de cualquiera. Yo tengo la seguridad de que ´no lo

seré y, por lo tanto no he pensado en eso.

—Muchas gracias.—Carlos SENTÍ.

 

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