Autor: Espina, Luis. 
   Ataca violentamente a un sacerdote por considerarse más católico que los curas     
 
 Vida Nueva.    27/11/1976.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Ataca vioÍentamente a un sacerdote por considerarse "más católico que los curas"

SIGNIFICATIVOS INCIDENTES EN LA NUEVA SITU

ACIÓN DE LA IGLESIA, TRAS LA SUPRESIÓN DE LAS CUSTODIAS "CONCORDADAS".

Desde las Islas Canarias, Luis ESPINA

"¿Por qué me dice usted a mí hijo de p.?" Este fue el saludo dirigido, sin haber

mediado ningunas palabras previas, a un sacerdote grancanario por un

desconocido, que inmediatamente cogió a] sacerdote por la solapa y lo tiró al

suelo increpándole: "¿Qué se han creído estos curas? ¡Yo soy mucho más católico

que usted! ¡Levántese, si quiere pelear conmigo! A ver, ¿dónde están los

guardias?". Los guardiar que sorprendentemente estaban bien, cerca del suceso,

metieron a los dos peleantes en el coche patrulla e hicieron dormir aquella

noche al sacerdote en el cuartelillo.

Esta escena tuvo lugar en la zona más turística de la provincia de Las Palmas,

en el enclave sureño "Playa del Inglés", poco después de una manifestación

protagonizada por los trabajadores despedidos de un conocido Hotel de la zona.

El sacerdote se llama Domingo Viera, es cura de una localidad popular inmediata

a la zona turística, ha practicado el trabajo manual y es conocido por su

decidida actitud de compromiso con el mundo trabajador.

DESCRÉDITO EN LA PRENSA

A los dos días del suceso, no al día siguiente, la prensa local y regional se

hizo eco del que se calificaba "bochornoso espectáculo. La versión de los hechos

dejaba al sacerdote muy mal parado.

La Policía Municipal habría intervenido al "percatarse", en un ocasional

´´recorido de vigilancia", que "dos hombres peleaban y se golpeaban mutuamente".

Ai "separar a los pleitistas", el sacerdote —"que vestía de paisano" e iba

indocumentado"— "se insolentó contra los agentes", "se les resistió" e "incluso

se abalanzó sobre olios, rompiéndole a uno la camisa del uniforme y al otro

parte del pantalón". La nota de prensa, que puntualiza que e! otro señor

"obedeció en todo momento", termina diciendo que la Policía Municipal tuvo que

"reducir por la fuerza al sacerdote en cuestión, y, en unión del otro individuo,

trasladarlo a la Jefatura de la Policía Municipal".

Esta forma de hablar de un sacerdote no ha sido hasta ahora normal en (a prensa

española, y menos en la canaria. Pero el hecho se agraba aún más a! publicar la

prensa pocos días después un escrito, acogiéndose al derecho de réplica, en el

que el sacerdote Domingo Viera niega que él se peleara con el señor que le

increpó, afirma que la Policía antes del suceso ya le venía siguiendo los pasos,

niega que él fuera indocumentado y no "acaba de creerse" cómo los policías

pudieron testimoniar que él les hubiese atacado y roto los vestidos. La

disparidad no puede ser más alarmante. El mismo sacerdote afirma en su escrito

de réplica que "es totalmente falsa la información que se ha dado sobre los

hechos".

TRASFONDO Y VALOR SINTOMÁTICO

¿Cómo se ha podido producir esta, tal vez, sintomática noticia? El Jefe de la

Policía Municipal del lugar donde tuvieron lugar los hechos es un antiguo

suboficial de la Legión. Miembro de la Policía luego en una localidad vasca, fue

colocado posteriormente al frente de la Policía municipal de este extensísimo

municipio canario de San Bartolomé de Tirajana. Los procedimientos de actuación

de este cuerpo municipal, últimamente, todo el mundo reconoce que son

expeditivos y eficaces. El sacerdote Domingo Viera, a su vez, es conocido por su

pasional defensa de la clase trabajadora, ha estado ya implicado en algún

expediente judicial, y ha impuesto en su parroquia un nuevo estilo de acción

parroquial que los sectores más elevados de la zona no acaban de entender del

todo.

No puede extrañar que esta chispa haya saltado. La anécdota de esta lejana

región canaria merece, con todo, ser contada por lo que tiene de sintomático que

se produzca en este momento actual de España. No es que se "haya abierto la veda

contra los curas", pero sí hay una libertad mayor para que se produzcan acciones

de este tipo. Sin las custodias oficiales "concordadas" de otras épocas, la

verdad de la Iglesia será alguna vez atacada y tendrá que abrirse camino sólo

con su propio resplandor.

El incidente muestra, además, que en Canarias no hay sólo soles y turismo. La

vida bulle inquieta, como en cualquier otra región española.

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