Autor: Lamet, Pedro Miguel. 
 Iglesia en España. XXV Asamblea Plenaria. 
 Los obispos, en continúa tensión entre los documentos y la actualidad política     
 
 Vida Nueva.    04/12/1976.  Página: 7-13. Páginas: 5. Párrafos: 39. 

CRÓNICA IGLESIA EN ESPAÑA PEDRO MIGUEL LAMET XXV ASAMBLEA PLEGARIA

LOS OBISPOS EN CONTINUA TENSION ENTRE LOS DOCUMENTOS Y LA ACTUALIDAD POLITICA

• UNA SOBRIA NOTA SOBRE EL REFERENDUM, FUERA DE PROGRAMA Y FRUTO DE LAS

INQUIETUDES DE PASILLO

• NINGUNA DECISIÓN CLAVE SOBRE TEMAS PASTORALES. SE REANUDAN LOS CONTACTOS

PARA UN NUEVO ANTEPROYECTO DE SEMINARIOS

• EL MINISTERIO DE TRABAJO PIDE A LOS OBISPOS QUE SE REDUZCAN LOS

DÍAS FESTIVOS

Sin grandes decisiones, sin tensiones molestas, pero con unas sesiones repletas

de trabajo, los obispos han puesto punto final a su XXV Asamblea Plenaria con un

breve comunicado que subraya los objetivos pastorales del Episcopado español y

marca las exigencias morales básicas de gobernantes y ciudadanos ante el próximo

referéndum. A pesar de su elementalidad y contenida sobriedad, este comunicado

revela mucho de lo que ha sido la Plenaria. Mientras en el aula se discutían

documentos pastorales aún en barbecho, la temática más apasionante se

desarrollaba en los pasillos, donde los obispos no podían dejar de enfrentarse

con la situación irrepetible por la que pasa el país en su camino a la

democratización. Se respiraba en el ambiente un cierto temor a inmiscuirse en

una situación política peliaguda, caracterizada más que nunca por el contraste

de pareceres, al par que una preocupación por lo que va a ser de la Iglesia, las

opciones de los cristianos, la vida familiar, la enseñanza, etc., en este futuro

que seguirá al referéndum. Los graves interrogantes de Mons. Tarancón (cfr. "VN"

núm. 1.056) pesaron en la conciencia de los obispos y, tal como preveíamos en

nuestro número anterior, han convertido este encuentro episcopal en dos

asambleas paralelas. De puertas afuera, más pastoralista y de tregua ante una

serie de incógnitas; de puertas adentro, coloreada por la actualidad y los

problemas del compromiso temporal aquí y ahora.

SEMINARIOS: LARGO CAMINO POR ANDAR

Entre los temas pastorales señalamos, en nuestra crónica anterior, el de Ratio,

o planes de formación para los seminarios, como tema príncipe de la Asamblea.

Así lo enfocó el presidente de la Conferencia, así estaba en el ánimo de los

obispos, conscientes de que en estos anteproyectos se juegan gran parte del

futuro de la Iglesia. Presentó la ponencia Mons. Cervino (Tuy-Vigo), destacando

las diferencias entre el Seminario Mayor y el Menor y poniendo el acento en la

necesidad de planificar, con garantías de eficacia, el tránsito del alumno de

uno a otro seminario. El entronque de ambos planes de formación ha de ser

especialmente cuidado. La experiencia es, al parecer, rica en consecuencias no

siempre positivas. Por ejemplo, el COU en los seminarios menores debe guardar

relación con los estudios filosófico-teológicos, para los cuales es

introductorio. El diálogo, en el que intervinieron los Mons. Peinado, Temiño,

Camprodón, García Alvarez, Uriarte y Tarancón, se centró sobre esta necesidad de

una clara opción vocacional durante el curso del COU, antes da entrar en

filosofía.

Llegado este punto, Mons. Suquía, presidente de la Comisión de Seminarios,

presentó la sugerencia de que la Asamblea se pronunciase sobre los anteproyectos

de forma general y como punto de partida, para que, introducidas las

correcciones de fondo y forma presentadas y habidos los nuevos contactos con los

rectores de seminarios, vuelva de nuevo a los obispos por carta o asamblea.

Consecuencia: en las votaciones, la inmensa mayoría del Episcopado (con sólo

tres votos en contra) se pronunció a favor de incorporar las aportaciones

escritas y orales de los obispos al anteproyecto y reunirse con los rectores de

los seminarios y los obispos correspondientes con los miembros de la Comisión,

antes de presentar de nuevo al Episcopado la nueva redacción de los planes de

formación de los seminaristas. Hablando en plata, los obispos han rechazado

prácticamente los anteproyectos y quieran pisar sobre firme antes de echar a

andar por un camino concreto, en momentos difíciles para las vocaciones y a

pesar de que se respira un aire optimista respecto a la recuperación de éstas.

Hay, pues, que volverla empezar. El camino es largo y está apenas desbrozado.

Las tendencias —no es difícil suponerlo— se dividen entre los obispos que

desearían conservar viejas fórmulas respecto al reclutamiento vocacional entre

niños y los que preferirían ensayar nuevos caminos de cuidado "germinal" de

vocaciones en las familias y comunidades cristianas y, desde luego, fórmulas

abiertas de Seminario Mayor.

PASTORAL SANITARIA: UN DESCUBRIMIENTO

El segundo informe importante presentado a los obispos fue el de pastoral

sanitaria, que puede calificarse de descubrimiento para los obispos, que han

pensado quizás que este asunto corría a cargo de religiosas o religiosos

especializados. La presencia de la Iglesia en el mundo de la salud ha

experimentado grandes cambios en estos últimos tiempos, en los que la

despersonalización y la tecnificación han acabado con muchos aspectos humanos de

la relación con el enfermo. Imágenes vivas de esta soledad del enfermo, posters

con cifras inquietantes, diapositivas sonorizadas han pasado estos días por los

ojos de los obispos, gracias al ingente trabajo preparatorio realizado por el

Secretariado de Pastoral Sanitaria, que preside monseñor Casares, obispo de

Almería, y un equipo de los que trabajan más directamente en el Secretariado:

Rudesindo Delgado, su director; Francisco Alvarez, superior de los Camilos; Sor

Isabel Bello, una vivaz Hija de la Caridad —y una de esas voces solitarias de

mujer entre tanto elemento eclesial masculino— que es secretaria de la

Federación Española de Religiosas Sanitarias; Fidel Delgado, delegado diocesano

en Madrid; Alejandro Egea, S. J., consiliario de la Fraternidad Cristiana de

Enfermos de la región centro, y la Hermana Mercedes Zubiría, reparadora,

secretaria del Secretariado Nacional.

El tema "Estar enfermo hoy" ha planteado a los obispos preguntas que tampoco

podían resolverse en estos días, por su novedad y por la urgencia de

profundizaron que ellas presentan. Más que denunciar los defectos concernientes

a cuestiones sanitarias —se dijo en el diálogo— importa potenciar y actualizar

los medios de la Iglesia y, sobre todo, su función pastoral y evangelizadora en

el campo de la salud. Sin olvidar el campo hospitalario, es mucho más amplio el

ámbito de los no hospitalizados y hay que poner al día una catequesis

especifica, aprovechando las sugerencias del actual ritual.

Tema preocupante es también la socialización de la medicina, en el que la

Iglesia tomó iniciativas por el principio de subsidiariedad, por lo que en

muchas ocasiones ahora debe volver a lo estrictamente pastoral, aunque dicha

socialización nunca relevará a la Iglesia de su deber de presencia pastoral en

este campo. La atención a los sacerdotes enfermos y ancianos mereció también el

interés de algunos obispos. Pero todos se sintieron autenticamente interpelados

por estos problemas, que, por falta de tiempo, no se pudieron analizar más

detenidamente. Las votaciones, pues, no hicieron sino ratificar este

interés, aprobando las propuestas presentadas por la Comisión, que, si bien

muy generales, no dejan de ser un primer paso: 1 La conveniencia de informarse

y documentarse acerca del mundo sanitario, con toda su problemática y

necesidades. 2 La colaboración de la Iglesia en la reforma sanitaria,

desde su propia perspectiva pastoral. 3 El estudio de las cuestiones éticas

más urgentes del campo médico-sanitario, los hospitales de la Iglesia

y la profesionalización de los religiosos sanitarios y la metalización de los

profesionales cristianos seglares que trabajan en el mundo de la

salud.

O La creación de secretariados diocesanos de pastoral sanitaria. ©

La capacitación específica y la formación permanente de capellanes de

hospitales. Esperamos ofrecer a nuestros lectores en fecha no lejana una

informaron más detallada de este asunto, que afecta a 18 ministerios del

Gobierno (delicado y enojoso problema burocrático de competencias) y que pide

una atención especial de la Iglesia, precisamente por la sensibilización ante la

soledad del dolor, de raíz tan evangélica.

TEMAS JURÍDICOS

Los Estatutos de la Conferencia Episcopal tienen cinco años de vigencia, que

están a punto de cumplirse.

La Comisión para Asuntos Económicas y Jurídicos presentó por ello un trabajo

titulado "Sugerencias para posibles enmiendas", que fue presentado por su

presidente, cardenal Bueno y Monreal. Tras la explicación de Mons. Malta,

miembro de dicha Comisión, Mons. Vanes, obispo secretario, presentó una

propuesta de reforma que afectaría a los artículos 29-32, relativos a los

órganos superiores del Episcopado: la Comisión Permanente y el Comité Ejecutivo.

Sugirió Yanes que el Comité estaría formado por el presidente, el vicepresidente

y el secretario general de la Conferencia Episcopal y cuatro miembros elegidos

por la Asamblea Plenaria, Los miembros del Comité Ejecutivo formarán parte de la

Comisión Permanente. Los elegidos para este Comité no podrán desempeñar la

presidencia de ninguna Comisión Episcopal, aunque podrán ser miembros de las

mismas.

Las atribuciones de este Comité Ejecutivo serían las siguientes: preparar el

orden del día de la Comisión Permanente; ejecutar los acuerdos de la Asamblea

Plenaria y de la Comisión Permanente; deliberar sobre asuntos de importancia

pastoral para la vida de la Iglesia que, por su carácter urgente, requieren

cuestiones o decisiones concretas antes de la fecha prevista para la próxima

reunión de !a Permanente; publicar puntualizaciones o notas sobre problemas

actuales, si asi lo aconsejan razones pastorales; convocar Asamblea Plenaria

extraordinaria cuando lo considere oportuno por razones de urgencia, y dialogar

y gestionar con los organismos de la Administración los asuntos de orden

temporal requeridos por la acción pastoral.

Las razones de Yanes a favor de esta propuesta son la urgencia y el número de

problemas que requieren una solución ágil de este órgano ejecutivo. Discutieron

sobre el tema Mons. Cervino, López Ortiz, Estepa, Ubeda, Pont y Gol, Cirarda,

Dorado, Setién, Delicado, Bueno y Monreal, Tarancón, Capmany, G. Moralejos,

Alvarez, Echebarría, Benevent, Del Val, González Martin, González Sierra,

Iniesta, Bueno y Echarren. Tras ias discusiones, con algunas dificultades

surgidas ante el temor de que resultara un órgano híbrido y desprovisto de

conexión con las comisiones, se sugirieron una serie de modificaciones técnicas.

Las votaciones dieron como resultado la aprobación de este nuevo Comité

Ejecutivo, que será, sin duda, un paso importante en orden a agilizar la labor

de urgencia del Episcopado en estos momentos de tanta rapidez de reacción de la

opinión pública. Además del presidente y el vicepresidente, formarán parte del

Comité el arzobispo de Madrid y tres prelados que no sean presidentes. Pero aún

tiene Roma que aprobar estos estatutos, que, según palabras de monseñor Montero

a los periodistas, constituya una potenciación de la Comisión Permanente.

LAS LINEAS FUNDAMENTALES DE ACCIÓN PASTORAL

Ya conocen nuestros lectores la orientación de este documento presentado por

Mons. Elias Vanes a los obispos, que abarca 28 folios y que se trata no de un

plan pastoral propiamente dicho, sino de líneas que puedan ayudar a revisar el

trabajo pastoral que realiza y ordenar el futuro. No intenta ser una orientación

exhaustiva, sino una recolección de orientaciones del Papa, de los órganos

superiores de la Santa Sede, de los Sínodos y del Episcopado español.

El documento se centra en una promoción de la comunión eclesial, de la acción

evangelizadora de la Iglesia en la sociedad, una renovación de los cauces

organizativos de la acción pastoral, renovación espiritual y pastoral de las

personas responsables de la acción de la Iglesia y una reorganización económica

de la misma.

El diálogo sobre el tema resultó muy animado. Hubo posturas a favor de una

inclusión de los distintos tipos de pequeñas comunidades que están apareciendo,

la sensación de que necesitaba más "mordiente", la conveniencia de señalar

prioridades dentro de estas "líneas", etc. Vanes defendió apasionadamente la

necesidad de unas líneas de este tipo como instrumento imprescindible para

cumplir el deber pastoral de la Iglesia, y afirmó que los trabajos paralelos de

otros episcopados se mantienen en el terreno de los principios.

Es tarea de los grupos de agentes de pastora! a ´cada nivel la concreción y

realización de los mismos.

En las votaciones, las líneas fueron aprobadas como "orientación general", con

preferencia de las siguientes para los próximos años:

• Proclamación y difusión del mensaje cristiano.

• Servicio a la comunión en la fe e integración del pluralismo en

la unidad de la fe.

• Renovación de la vida espiritual y las actitudes pastorales de los obispos,

los sacerdotes y los religiosos.

• Promoción de la presencia renovada de la Iglesia en los centros de

enseñanza.

EL TRASFONDO POLÍTICO

Antes de dar cuenta a nuestros lectores de los temas que podríamos calificar de

menores, hagamos un alto para comentar el "telón de fondo" político de la

Asamblea. En los pasillos de El Pinar, los obispos charlaban animadamente sobre

los lemas de la Asamblea, pero una cuestión sobrenadaba entre todas:

¿qué decir de la situación política? ¿Es justo que los obispos hablen sólo de

temas pastorales, que importan, si, y mucho, pero que no se pueden desconectar

de una realidad histórica de nuestro país, y que no digan una palabra sobre el

próximo futuro político, sobre las cuestiones candentes planteadas por el

cardenal Tarancón? A nuestras insistentes preguntas en la rueda de prensa,

monseñor Antonio Montero insistía que el tema no estaba en la agenda. Sólo el

viernes admitió que tenía que rectificar, porque el sábado la Asamblea daría un

comunicado sobre el referéndum.

La única interpretación posible es que, al no estar previsto, sectores

importantes del Episcopado no querían hacer oír su voz en un momento tan

delicado, donde cualquier opción podría parecer una toma de partido hacia un

sector de la opinión pública. Pero simultáneamente, en esta dialéctica de

pasillo, otro grupo no menos importante estaba a favor de decir una palabra,

consecuente con la línea de un Episcopado como el nuestro, que siempre ha estado

de algún modo presente, con documentos y comunicados, en los avalares de la vida

pública del país.

Sabemos que Tarancón era partidario del comunicado, y que éste, sin

comprometerse ideológicamente en pro o en contra de la reforma, salió tras

simples discusiones sobre un punto álgido: la validez moral de la abstención.

Nuestros lectores lo tienen en las páginas documentales de este número.

No es casualidad que en el último número de Ecclesia, semanario tan cercano al

Episcopado, Mons. Vanes haya escrito un artículo sobre la imparcialidad política

de la Iglesia, y que el jueves 25, a la mitad misma de la Conferencia, el padre

Martín: Patino tuviera una sonada conferencia en el "Club Siglo XXI" también

sobre tema político. "La Iglesia tiene que responder a la acusación de

oportunismo político, lanzada contra ella desde bandos opuestos, los unos para

restarle credibilidad y los otros para hacerle retroceder a unas fidelidades

históricas que, siendo respetables, no pueden hoy desfigurar su verdadero

cometido religioso." En la conferencia, claramente a favor del pluralismo

político, Patino llegó a afirmar:

"Modestamente, opino que los partidos confesionales son reductos del poder

político de una Iglesia preconciliar. La experiencia europea creo que apoya mi

tesis." Las intervenciones de Tarancón, Vanes y Patino venían a coincidir en un

clima de pluralismo e independencia de la Iglesia, que también se refleja, a su

modo, en la nota emanada de la XXV Asamblea.

Pero resulta que el 26 fue publicado por algunos periódicos unos extractos de un

escrito sobre el referéndum que fue parcialmente distribuido a los medios de

comunicación, y que no coincide exactamente con la opinión de la Asamblea. Se

trataba, en efecto, de un texto de la Comisión Episcopal de Apostolado Social.

Pero los obispos de la Comisión han querido dejar claros algunos puntos: 1)

Nuestra posición ante el referéndum se expresa en el comunicado de la XXV

Asamblea Episcopal española, que hoy mismo se hace público. 2) El documento en

cuestión ha emanado del Secretariado de nuestra Comisión, dentro de una serie de

"Catequesis sociales" encargada por ella, y como material de trabajo para

quienes deseen formar criterio moral en estas materias. 3) Los extractos

publicados, aun sin pretenderlo quienes los han difundido, pueden tergiversar el

sentido global del documento, al silenciar aspectos fundamentales del mismo

sobre pluralidad de las opciones que caben ante el "referéndum".

Una carta firmada por 50 teólogos ha llegado a manos de los obispos. Es posible

que aborde temas no ajenos a la situación de España en este momento histórico.

TRABAJO DE COMISIONES

La tarde del miércoles estuvo consagrada al trabajo de las comisiones.

Destacamos brevemente los acuerdos que consideramos de mayor interés. La

Comisión de Acción Caritativa y Social ha nombrado director de los servicios

centrales de Caritas española a don Luis González-Carvajal Santabárbara; ha

elegido como lemas de 1977 para el día del amor fraterno: "Si no amas, ¿qué

crees?", y para el día nacional de la caridad: "Alguien espera tu ayuda". Pero

quizás su noticia más curiosa es la publicación de una revista da teología de la

caridad, titulada Corintios XIII. Su director será José Manuel de Córdoba, y en

el Consejo de redacción están Caffarena, Alvarez Bolado, Juan de Dios Martin

Velasco, etcétera.

Publicará cuatro números al año de alta divulgación, y uno extraordinario de

auténtica investigación.

La comisión obispos-religiosos informó sobre las Jornadas Nacionales de los

Religiosos y las Parroquias, celebradas en el mes de octubre. Sus trabajos, que

fueron presididos por el cardenal Pironio, serán publicados en breve.

Noticia de interés para los sacerdotes es la publicación del nuevo misal en un

solo tomo, para evitar las dificultades que plantea el uso de varios volúmenes,

sin que esta edición invalide a las anteriores.

Precisamente la Comisión de Liturgia presentó a la XXV Asamblea el texto del

misal y el ritual de las órdenes sagradas —su versión castellana, se entiende—

para su aprobación definitiva, después de haber pasado un tiempo de

experimentación. En la nueva edición se incorpora un apéndice en latín para uso

de sacerdotes extranjeros, de paso por España, y para ciertas celebraciones da

carácter internacional. Las correcciones introducidas, 42, no afectan al

contenido doctrinal, sino más bien a la expresión literaria de los textos.

También los rituales de ordenación aparecerán en un solo volumen.

En la CEAS, Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, hubo informe de Joaquín

Luis Ortega sobre los problemas de "Ecclesia", revista de su dirección. Pero el

tema más candente era Justicia y Paz.

Nuestros lectores saben que dicho organismo ha pedido al Gobierno que se

instituya un servicio social sustitutorio para objetores de conciencia. Hay que

añadir que esta Asamblea no ha revisado los estatutos de Justicia y Paz y ha

encargado un estudio que se presentará en la próxima Asamblea. De nuevos cargos

y del posible cese de Ruiz Giménez tampoco hay nada. Es la Comisión de

Apostolado Social —no la Asamblea— la que debe renovar los cargos.

Por último, la Comisión de Medios de Comunicación Social se limitó a varios

informes. Monseñor Cirarda habló de las conexiones con la Comisión para la

Doctrina de la Fe sobre la valoración moral de espectáculos, los contactos con

el Ministerio de Información sobre los programas religiosos de RTVE, cuestión

aún pendiente, y la resolución oficial por la cual la próxima reunión plenaria

del Episcopado estará consagrada a los medios de comunicación. Monseñor Montero,

por su parte, habló de los objetivos de esta proyectada Asamblea, a la que

posiblemente asistirán laicos, y el gerente del Episcopado presentó un informe

sobre la COPE, cuyos problemas de coordinación general, económicos y de

programación son conocidos. Parece que se quieren subsanar con la creación de

una sociedad más compacta, que simultáneamente no pretende ser centralista.

También el director del Secretariado, padre Rafael de Andrés, presentó diversos

temas relacionados con la jornada mundial, diversos congresos y la agencia

Prensa Asociada.

RELACIONES INTERCONFESIONALES, PASTORAL Y MIGRACIONES

Noticias de la Comisión de Relaciones Interconfesionales son la preparación del

congreso Islamo-cristiano, de una biblia ecuménica, de jornadas de teología y la

semana de la unidad, de una serie de folletos de divulgación, de un estudio

sobre reconocimiento mutuo del bautismo entre la Iglesia católica y las Iglesias

protestantes, del directorio de pastoral sobre matrimonios mixtos y, sobre todo

—la más sonada—, la concesión al ex-primado anglicano Dr. Ramsey de un doctorado

"honoris causa" por la Universidad Pontificia de Salamanca.

La Comisión Episcopal de Pastoral examinó cuestiones de pastoral del turismo y

de pastoral de juventud, sobre la que ha elaborado un proceso a seguir para

preparar la Asamblea Plenaria sobre la juventud, que se celebrará a finales de

1977, y a la que precederá una amplia consulta de la que no estarán ausentes

los propios jóvenes.

La Comisión de Migraciones celebró un almuerzo con dos de los representantes de

las .conferencias extranjeras en esta Plenamar Mons. Mensa —hasta hace poco al

frente de esta Comisión en Italia— y Mons. Saint Gaudens, que ocupa este cargo

en Francia, para tratar el próximo encuentro de comisiones episcopales de

Bélgica, España, Francia, Italia y Portugal, que el año próximo debe reunirse en

nuestro país. La Comisión se reunió con el Consejo de la CONFER femenina para

estudiar formas de colaboración en el extranjero, y recordó el documento

difundido para el Día de las Migraciones.

TEMAS MENORES

A todas estas cuestiones estudiadas por el Pleno y las diversas comisiones hay

que añadir también los temas que se incrustan en el orden del día, y que a veces

ocupan sólo unos minutos. Estos, además de los que ya hemos reseñado

explícitamente cuando han salido a colación en las comisiones, son los

siguientes:

La madre María Jesús Jurado, presidenta de la CONFER femenina, agradeció a la

Conferencia Episcopal su interés por la vida y actividades de las religiosas y

ofreció la potencialidad de las órdenes y congregaciones religiosas femeninas

para colaborar con los demás estamentos cristianos, bajo la dirección de la

jerarquía. También informó de la III Asamblea General de la CONFER femenina, en

mayo de 1977, que será un discernimiento colectivo sobre el sentido de la vida

religiosa después del Concilio y en la sociedad secularizada.

Monseñor Larrauri, en nombre de la Comisión de Misiones y Cooperación entre las

Iglesias, propuso a la Asamblea reservar el título de "Jornada de la diócesis

misionera" exclusivamente para el DOMUND, pero manteniendo los tradicionales

días por África y por Hispanoamérica, así como aquellas jornadas especiales que

existen en diversas diócesis en favor de los misioneros pertenecientes a las

mismas. Hubo discusión sobre el tema y los obispos coincidieron en la iniciativa

da consagrar una fecha del calendario a las jornadas diocesanas para el

recuerdo, la oración y la ayuda económica en favor de los misioneros de la

propia diócesis que trabajan fuera de la patria.

Monseñor González Moralejo, presidente de la Comisión de Migraciones, presentó

una comunicación sobre la importancia de las relaciones de los obispos con los

capellanes de emigrantes y los misioneros diocesanos, quienes con frecuencia se

sienten solos y corren el peligro de desaliento en una labor que resulta

difícil. Insistió también en la conveniencia de que mantenga una plena y cordial

relación con ellos la diócesis de origen, la cual ha de preocuparse incluso de

acogerlos y darles el trabajo pastoral adecuado

cuando regresen. El diálogo abundó en la línea del ponente y fue ilustrado con

los obispos invitados de Italia y Francia.

Por último, otros dos temas menores: la aprobación de los presupuestos

presentados por la Gerencia del Episcopado para el ejercicio económico de 1977,

relativos a los organismos dependientes de la Conferencia Episcopal, y la

petición presentada por el Ministerio de Trabajo para la reducción de fiestas.

La Comisión de Liturgia hará un estudio que será, a su vez, presentado a la

Santa Sede.

A MODO DE BALANCE

Si el lector ha seguido hasta aquí esta prolija crónica, habrá observado que el

material de trabajo de esta XXV Asamblea Episcopal desborda con mucho los

límites de una semana, en los que han estado constreñidos a encerrarse. De aquí

quizás el hecho de que muchos de ellos, y desde luego los principales, sólo

hayan sido brochazos de un cuadro que aún1 está por dibujarse. Si las líneas de

pastoral sanitaria han sido aprobadas es porque no compromatían aún a nada

concreto, lo mismo que las directrices de pastoral.

En cambio, el seminario, que divide más a los obispos, que supone juzgar

experiencias y fijar una linea común, ha sido el gran tema rechazado, que hay

que, sin desánimo, recomenzar.

La impresión que produce la Conferencia Episcopal española es la de un organismo

que, después de haber tenido que "luchar" con "toda prudencia" en otra época,

está ante un futuro que desconoce, sin saber por qué costado afrontarlo. ¿No

será —se preguntan algunos— que ha llegado el momento en que el Episcopado

español tenga que salir de sí mismo? ¿No tendrán que abrirse las puertas de El

Pinar de Chamartín a comunidades vivas de cristianos, a hombres y mujeres que

pueden aportar una experiencia palpitante de los problemas que plantean los

hombres de hoy a la Iglesia? El Episcopado sigue ofreciendo el riesgo del

aislacionismo al que aboca toda jerarquía. ¿No habría que arriesgarse hoy a otra

experiencia parecida a la de la Conjunta? Y del lado estrictamente político, ahí

quedan los interrogantes del discurso inaugural del cardenal Tarancón, que nos

parecen muy oportunos y de suma urgencia analizar en grupos, comisiones,

asambleas: los partidos calificados de cristianos, la familia, el divorcio, la

enseñanza, los curas afiliados a partidos revolucionarios... El portavoz de la

Conferencia, monseñor Montero, nos dijo el último día a los periodistas que

estos temas habían sido comentados en charlas de pasillo. Ojalá tarden poco en

entrar en el aula, y antes de que sea demasiado tarde.

P. M. L

 

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