Todas las opciones ante el referéndum merecen el respeto del cuerpo electoral  :   
 Comunicado de la XXV Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española. 
 Vida Nueva.    04/12/1976.  Página: 12-13. Páginas: 2. Párrafos: 14. 

DOCUMENTO

TODAS LAS OPCIONES ANTE EL REFERENDUM MERECEN EL RESPETO DEL CUERPO ELECTORAL

• COMUNICADO DE LA XXV ASAMBLEA PLENARIA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA

I. NUESTROS OBJETIVOS PASTORALES

Los Obispos españoles terminamos hoy nuestra XXV Asamblea Plenaria, en la que

nos hemos ocupado de los siguientes temas:

— El sistema formativo de los jóvenes aspirantes al sacerdocio, con vistas a

que los Seminarios Mayores y Menores preparen a los sacerdotes que

quiere la Iglesia y necesita la sociedad

— La presencia cristiana en el mundo sanitario y los objetivos que debe

cubrir la acción pastoral en este campo, contribuyendo a humanizar sus

estructuras, a personalizar la atención al enfermo y a coordinar la labor

evangélica de sacerdotes, religiosos y seglares.

— Las orientaciones que deben inspirar la acción catequizadora de la

Iglesia, principalmente para niños y jóvenes, como aportación de la

Conferencia Episcopal Española al sínodo de los Obispos que, sobre este

tema, tendrá lugar en Roma en 1977.

— La conciencia misionera de las diócesis españolas con referencia

principal a los misioneros españoles en Hispanoamérica, incluso con

la celebración de una Jornada diocesana que trate de fomentar un clima de

solidaridad con sus necesidades.

— Las líneas generales de acción pastoral, que ofrecerán base, en los

próximos años, para la reflexión y actuación de la Conferencia y de sus

Comisiones, y constituirán también criterios básicos para la

programación pastoral en otros niveles de la Iglesia. — La revisión del Estatuto

de la Conferencia

Episcopal, para agilizar el funcionamiento de su Comisión Permanente y hacer más

efectiva una atención continuada a los problemas pastorales de la Iglesia en

España.

II. EL MOMENTO DEL PAÍS

Entre tanto, no olvidamos las circunstancias que vive nuestro país y que han

estado presentes estos días en nuestra oración personal y colectiva. Seguimos la

marcha de nuestra sociedad y participamos en ella, con un profundo respeto hacia

las personas y grupos que buscan fórmulas idóneas para el gobierno del país y

para la convivencia social y cívica.

En vísperas de un «Referéndum», que someterá al electorado una opción concreta

de reforma política, mantenernos la misma actitud, señalando únicamente las

exigencias morales básicas que este hecho plantea, tanto a la conciencia de los

gobernantes como a la de los ciudadanos, especialmente si se afirman cristianos.

Los gobernantes

Con referencia a los poderes públicos, su responsabilidad es manifiesta en la

preparación y en. la celebración del «Referéndum».

En la campaña previa al mismo, las distintas opciones y actitudes deben poder

expresarse, incluso a través de los Medios de Comunicación Social, en medida

equitativa y suficiente, de modo que todos los ciudadanos puedan elaborar un

juicio bien informado.

El acto de la votación ha de estar provisto de tales garantías, en su

celebración, vigilancia y escrutinio, que queden aseguradas de antemano, ante

los convocados a las urnas, la verdad y la libertad de este acontecimiento

político.

Sólo así el «Referéndum» anuncia do podrá apelar justificadamente a la

conciencia moral de nuestro pueblo.

Los ciudadanos

En lo que atañe a los ciudadanos, la responsabilidad ética de cada uno estará

ciertamente comprometida a la decisión que adopte. Para ello constituye un

obligado primer paso informarse seriamente sobre el contenido y el alcance de la

consulta propuesta, así como de las consecuencias inherentes a la abstención, a!

voto positivo, negativo o en blanco.

Con estos elementos de juicio, la decisión personal debe guiarse por una

voluntad sincera de servir al bien común, descartando móviles apasionados o

presiones de grupo. Así todas las opciones, aunque diferentes o contrarias entre

sí, merecerán el respeto del cuerpo electoral y contribuirán a la construcción

de una convivencia libre y justa.

Madrid, 27 de noviembre, 1976

 

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