Obispo auxiliar de Barcelona. 
 Los fieles pueden dar con tranquilidad de conciencia su voto afirmativo     
 
 ABC.    25/11/1978.  Página: 21. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

OBISPO AUXILIAR DE BARCELONA «LOS FIELES PUEDEN DAR CON TRANQUILIDAD DE

CONCIENCIA SU VOTO AFIRMATIVO»

Barcelona, 24. (Logas.) Ningun fiel debe abstenerse de votar -por

despreocupación o pereza de acudir a las urnas; de reflexionar o de -tomar una

decisión. El voto en las presentes circunstancias es un deber del que sólo-se

que-da legítimamente dispensado por razones de consideración (por ejemplo:

rechazo el planteamiento electoral o del conjunto del proceso, indecisión ante

el texto constitucional, etc-, dice el obispo auxiliar cíe Barcelona, monseñor

José Magujx; en la «Hoja dominical» de la diócesis del próximo domingo.

«Ningún fiel —añade— debe votar en un sentido o en otro (sí, no, en blanco) o

abstenerse de votar sólo por presiones de grupo o por consignas de partido. El

voto, en última Instancia, debe ser una decisión personal.»

El obispo auxiliar aconseja también: «Ni el texto constitucional, globalmente

considerado, ni las circunstancias históricas que le acompañan se estiman

motivos determinados para que los obispos impongan a los fíeles una obligación

en conciencia de votar en un sentido u otro.»

«Todos los fieles —dice— deben tener présente la importancia extraordinaria del

próximo, referéndum y, a la luz de la fe, tomar la decisión que, en conciencia,

crean más conveniente.»

Finalmente, afirma: «Algunas omisiones y la ambigüedad de ayunos artículos, muy

Importantes para el creyente—en algunos casos, voluntariamente queridas o

conscientemente toleradas—, pueden plantear una objeción de conciencia a algunos

católicos Que se sentirán obligados a rechazar la Constitución, a, abstenerse de

votar o & votar en blanco.

Esa postura merece un profundo respeto. Sin embargo, los valores y logros que

incluyen el texto constitucional y el consenso aprobatorio de las Cortes, por

una parte; los bienes que conlleva su aceptación y los males presumibles que se

seguirían de su rechazo, por otra, son motivos suficientes para, en el peor de

los casos, aplicar al próximo referéndum el principio del mal menor. Así lo

juzga la

Comisión permanente del Episcolado español que. a pesar de todas aquellas

deficiencias que lamenta como el que más, estima qua los fieles pueden dar con

tranquilidad de conciencia su voto afirmativo al texto constitucional.»

 

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