Autor: Martín Descalzo, José Luis. 
 Notas al margen de la Asamblea. 
 El minuto dramático de Monseñor Tarancón     
 
 ABC.    04/03/1978.  Página: 24. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

SÁBADO, 4 DE MARZO DE 197 8. PAG. 24 NOTAS AL MARGEN DE LA ASAMBLEA

EL MINUTO DRAMÁTICO DE MONSEÑOR TARANCON

La confidencialidad —así se llama ahora al secreto— que rodea los debates de la

Asamblea Episcopal nos priva a veces de conocer hechos que, aparte de ser

profundamente humanos y sabrosos, son también importantes para conocer la vida

real de la Asamblea. Por ejemplo, lo ocurrida entre la primera y segunda

votación para la elección de presidente.

Quienes vimos que los. obispos entraron en el aula de sus trabajos a las siete

menos cuarto de la tarde y conocimos ya a las siete y cuarto la «fumata» blanca

con el nombre del elegido, concluimos que todo había sido fácil y sencillo.

Sobre todo al saber la gran distancia obtenida entre! monseñor Tarancón y el

siguiente candidato: 50-13 parece una victoria apabullante.

Pero realmente la elección no fue tan´ simple, como no podía serlo una

reelección para un tercer mandato, ya que los obispos son, en principio,

alérgicos a una reiteración de elecciones.

Ya cuando por la mañana en la elección exploratoria monseñor Tarancón obtuvo

sólo 45 votos, hasta quienes estábamos más seguros de su reelección tuvimos un

momento de duda, al recordar que en la exploratoria cada votante incluía sus

tres candidatos preferidos. Si sólo 45 obispos ponían a monseñor Tarancón entre

los tres preferidos, podía concluirse que, cuando cada uno pusiera un solo

nombre, no sólo no alcanzaría las 50 votos necesarios, sino que descendería en

la cifra de 45, ya que alguno de éstos le habría colocado como candidato segundo

o tercer».

Y la primera votación de la tarde pareció confirmar estos temores: monseñor

Tarancón alcanzó sólo 42 votos, faltándole ocho para los dos tercios necesarios.

Los restantes candidatos quedaban muy lejos, pero parecía difícil alcanzar tos´

50 que eran necesarios para él.

Al concluir la suma de los votos había en el aula un silencio tenso. Monseñor

Tarancón se pasó la mano por la frente y por el pelo blanco y rompió el

silencio. Le temblaba un poco la voz. «Quiero pedir a quienes me han votado que

no insistan y que trasladen su voto a otros candidatos.» Desde los pupitres

episcopales salieron varias voces diciendo: «No, no, no, que sigan las

votaciones.»

Hubo un rápido intercambio de opiniones al oído entre los obispos con sus

vecinos. Y comenzó el segundo escrutinio. Cuando el nombre de Tarancón sonó por

quincuagésima vez. en el aula estalló un aplauso espontáneo: había presidente.

«Estos obispos —comentaría después «I elegido— son incorregibles.»

LA REFORMA QUE RESUCITO. — Me parece que los periodistas nos precipitamos .el

otro día al cantar el «réquiem» a la reforma proyectada en torno a la estructura

de las comisiones. No ha cambiado, ciertamente,´ mucho en lo que a las

comisiones en cuanto tales se refiere, pero ayer mismo, en la reunión que por la

tarde celebraron los nuevos elegidos para la Permanente, reapareció ya el

problema de la revisión de los secretariados y los servicios que de las

comisiones dependen. En realidad la plenaria- más que rechazar el fondo del

proyecto, lo ha dejado en manos de la Permanente y el-Ejecutivo.

Porque la reforma sigue siendo necesaria. Basten dos datos: En el secretariado

permanente del episcopado italiano- trabajan veinte personas... para

cuatrocientos obispos. En los secretariados españoles trabajan casi dos

centenares de personas... para ochenta obispos.

El segundo dato nos afecta a los periodistas: cada secretariado tiene sus

horarios y sus días especiales. Con lo que hay algunos a los que es inútil

llamar por teléfono. Acertar con su horaria es como completar una quiniela. ¿Es

que las cosas de la Iglesia no tienen que funcionar como . un organismo

racionalizado?

LOS VOCALES AUSENTES.—En la lista de los vocales elegidos para las distintas

comisiones aparecen no sólo los obispos presentes, sino también los ausentes. En

la lista de ecumenismo aparecen, por ejemplo, los obispos Guerra Campos y

Masnou, que excusaron su asistencia a esta asamblea. • Todo obispo, dice el

reglamento, debe pertenecer a una comisión. Y los prelados lo cumplen a

rajatabla. Recordando que el ser vocal de una comisión es un derecho que luego

se puede usar o no.

MAPA ECLESIÁSTICO DE ESPAÑA. Una de las novedades de la lista de comisiones

distribuida ayer a los periodistas es la «Comisión central para el estudio de la

reestructuración de los límites de las diócesis y provincias eclesiásticas».

Como es sabido, la decisión en este punto es algo que afecta al Concordato 6 a

los acuerdos Iglesia Estado y loa obispos no tienen en estas cuestiones más voz

que la consultiva. Pero, evidentemente, su voz será importante en la decisión

que se adopte.

El problema es importante: está «1 problema de las diócesis vascas, separadas en

la última división por razones más políticas que religiosas (Bilbao y Vitoria

dependen de Burgos; San Sebastián, de Pamplona), cuando es claro que la

problemática pastoral de las cuatro es más común entre «I que con Burgos o

Palencia.

Está el de las .diócesis extremeñas, con Badajoz dependiendo de Sevilla; Coria-

Cáceres y Plasencla, de Toledo. ¿Qué impediría la creación de una provincia

eclesiástica extremeña con tres diócesis mucho -más homogéneas entre sí que con

sus actuales cabezas arzobispales?

Está el caso de las diócesis canarias, que podrían Igualmente crear provincia

eclesiástica Independiente mucho mejor que una tan lejana dependencia de

Sevilla.

En lo referente a diócesis hay alguna más pequeña que muchas .parroquias

madrileñas. Y, en cambio, grandes ciudades o conas que bien merecerían un

obispo, carecen de él.

Pero hay también en este problema muchos intereses creados o históricos que se

oponen a todo cambio muy radical, y, de hecho, los obispos reciben presiones en

sentidos muy opuestos. Tendrán que tener pulso de cirujanos para cortar y coser.

— J. L. MARTIN DESCALZO.

 

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