Autor: Martín Descalzo, José Luis. 
   Menos conflictivo, pero más difícil     
 
 Hoja del Lunes.    06/03/1978.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

CRÓNICAS DESDE EL OTRO MUNDO

Menos conflictivo, pero más facil

Tal y como en estas mismas páginas se pronosticó, el pasado lunes la Asamblea

Episcopal ha concluido con reelección en la cima y con un notable

rejuvenecimiento en los maridos intermedios. Y no es que .el pronosticador

fuera, un lince, es que la quiniela era tan sencilla, tan lógica, tan llena de

unos, que realmente sólo se equivocaron quienes prefirieron lanzarse por los

caminos calenturientos de la imaginación o de los bulos. Todo sigue, pues, con

un pié algo ´más intenso en el acelerador; Y creo que la cosa no merece más

comentarios.

Sí los merece, en cambio, el discurso de apertura, en el que el cardenal

Tarancón, como si presintiera ya la reelección, se atrevió´ a presentar todo un

programa para el futuro de la Iglesia en España. Y no voy a referirme aquí a su

reiteración de independencia en lo político—varias veces glosada ya en estas

crónicas´—/ sino a los aspectos más radicalmente religiosos del programa _

Tarancón para un tiempo que él presentó corno "menos conflictivo, pero más

difícil". Porque verosímilmente no se presentarán en los próximos años otro

"caso Añoveros" o una repetición de aquella tan graciosa y absurda cadena de

multas a los curas, pero parece claro qué el futuro que se acerca aquilatará o

destruirá la fe de muchos.´Y éste sí que es un problema de primera magnitud.

• El cardenal Tarancón se. mostraba sereno ante el horizonte constitucional.

Afirmaba sin vacilaciones" que los obispos confían en que los representantes

elegidos por el pueblo acertarán al hacerla y esperaba que la´ Constitución no

condicionarla ni limitaría en modo alguna la fe de los españoles. .Pero, al

mismo tiempo, aseguraba que sin herir esa fe sí podría condicionar "las formas

tradicionales de vivir esa, fe".

La distinción me parece muy, importante, porque muchos de los que se quejan de

que. "les están cambiando la fe" no perciben-que lo que realmente ha cambiado—y

va a seguir cambiando mucho más-son las formas concretas de vivirla.

Personalmente voy a decir—ya lo he escrito otra ves en estas crónicas—que motea

he dudado de la fe de un grupo muy grande de españoles. Pero tengo que añadir

que ya rio he estado tan seguro de los muchos ´añadidos sociológicos,

históricos, sentimentales´ emotivos con que esa fe se vio arropada."

Me aclararé; si, por ejemplo,, yo sé que los pequeños pueblos castellanos venían

a "producir" unas veinticinco vocaciones sacerdotales por cada ´dies mil

habitantes, y-pienso luego que los suburbios de las grandes ciudades, formados

en ´gran parte por esas mismas familias pueblerinas, "producían" ya sólo´ 0,8

vocaciones por cada diez mil -habitantes, tenga que preguntarme, si esas

vocaciones surgían porque esas familias eran creyentes o porque cuando estaban

en el pueblo .no .tenían para sus hijos otras. salidas que el arado o el

seminario y operaban entonces por la segunda.

O si, por poner otro. ejemplo, alguien me pone como signo de que la´fe se está

muriendo el Hecho de que hace .veinte o cincuenta años en todos los pueblos de

Castilla, e incluso en no muy grandes ciudades, una proporción no pequeña de

personas acudía a rezar el rosario o llenaba los cultos vespertinos de las

iglesias,:y que éstas, en cambio, están ahora desiertas por las tardes, yo tengo

que preguntarme si será que ha descendido la fe a simplemente que se ha

inventado la televisión y .que quienes-antes acudían, a los rosarios tenían como

motor subconsciente el matar de algún modo el aburrimiento y encontrarse en las

iglesias con los amigos.

Evidentemente, la civilización moderna está golpeando muy duramente´ las viejas

prácticas religiosas, e indirectamente la fe, que no coincide con ellas, pero

que en parte es-pos, ellas alimentada´ Él domingo Ha comenzádo a entrar en

crisis y. lo estará cada ves más, porque la figura del descanso dominical está

montada sobre la idea de unas sociedades inmóviles y hoy entramos en sociedades

que han cambiado sustanciálmente su concepto del fin de semana.

Lo mismo—con mayor intensidad—habrá que decir del cruce de las ideologías. El

joven de hace veinte años difícilmente soñaba en ser marxista porque apenas

tenía posibilidades de´ planteárselo; no compraba revistas pornográficas porque

no se las vendían en los quioscos; no era partidario del divorcio porque la

simple idea le resultaba tabú.

Hoy la Iglesia empieza a vivir a la intemperie. Afortunadamente. Sí,

afortunadamente´, aunque alguno se escandalice.- A la intemperie predicó Cristo

su Evangelio y contra corriente lo vivieron los primeros cristianos y casi todos

los santos que en la historia han sido,

Y me encanta comprobar que el programa de acción que el cardenal Tarancón

planteaba en su discurso no fuera el de un orgulloso "aquí todos somos

católicos"; ni el de un asustado "repleguémonos, encerremos ,a los creyentes en

urnas de cristal"; ni el de un aterrado "todo se ha perdido menos el honor".:

Sino el de un inteligente "distingamos cuál es la verdadera fe que debemos

mantener y cuáles las adherencias que no importa perder", y el de un creyente

"vamos a trabajar en la educación de la fe_de los españoles, porque ni las

personas ni los pueblos terminan nunca de educarse en ella".

Porque las persecuciones y las dificultades nunca fueron un gran enemigo para la

fe. Lo fueron bastante grande las ambigüedades y las ´confusiones. Pero el gran

enemigo de la fe ha.sido siempre la siesta (la .siesta espirítual y moral,

naturalmente).

J. L MARTÍN-DESCALZO

 

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