Cirarda, obispo-escándalo     
 
 El Alcázar.    16/08/1979.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

CIRARDA, OBISPO-ESCÁNDALO

Crece en Pamplona la polémica sobre su actuación Los fíeles le acusan, entre

otras cosas, de permitir: Absoluciones colectivas, parodias litúrgicas,

«autoservicios» eucarísticos y propaganda parroquial de métodos anticonceptivos.

Continúa la polémica en el seno de la Iglesia navarra y aumentan las protestas

por la actuación del arzobispo de Pamplona, monseñor Cirarda, en relación con

los incidentes que se vienen produciendo en la parroquia de San Francisco

Javier, y de los que ya informó EL ALCÁZAR.

El Pensamiento Navarro publicó el pasado domingo, en su primera página, una

carta de monseñor Cirarda, a don José María Oses, párroco de San Francisco

Javier, en la que le confirma su total confianza, «sin que la hayan empañado

siquiera las acusaciones que contra ti se ha atrevido a publicar un hermano

sacerdote, por lo que te animo a entregarte con pleno entusiasmo al servicio de

la comunidad parroquial que te tengo encomendada».

También le informa de que ha nombrado a don Francisco Villanueva como miembro

del equipo sacerdotal de la parroquia, «en la esperanza de que con su buen

espíritu y sus muchas dotes musicales y catequéticas, sea un eficaz

colaborador».

Terminaba su carta con «mi bendición, José María, para ti y para toda tu

feligresía (sacerdotes, religiosos y seglares), incluidos en la bendición y con

muy especial afecto, precisamente por lo que nos están haciendo sufrir, a los

hermanos que, miembros o no de vuestra parroquia, vienen turbando la paz de esa

querida comunidad de San Francisco Javier, con grave daño, por el que pido a

Dios perdón».

En relación con esta carta, José Ignacio Dallo, a quien se le prohibió oficiar

la Santa Misa en la parroquia de San Francisco Javier, tras haberse negado a

leer el día 24 de junio una breve pastoral de monseñor Cirarda, relacionada con

la muerte de la venezolana Gladis del Estal, y en la que el prelado hablaba con

ligereza de la actuación de la Guardia Civil, ha enviado al arzobispo una carta

en la que muestra su «tremendo disgusto y decepción» por la carta privada

enviada a don José María Oses y reproducida en diversos medios de información.

«Considerándome clara e injustamente aludido —afirma José Ignacio Dallo— en el

"hermano sacerdote" que se ha atrevido a publicar acusaciones contra don José

María Oses, y dada la publicidad concedida por los MCS a dicho escrito, me veo

en la necesidad y el derecho de reafirmarme, de nuevo publicamente, en

la segunda de las diez puntualizaciones que, en legítima defensa dirigí ala

Prensa local y que textualmente dice así: "No es problema de concepción

diferente de la pastoral las infidelidades litúrgicas de todo tipo que los

fieles vienen observando en su nuevo párroco en los pocos días que lleva en la

parroquia, ni que el nuevo párroco escandalosamente llegue a cuestionarse el

derecho divino al sacramento de la Penitencia."»

José Ignacio Dallo se reafirma también en todas y cada una de sus

puntualizaciones, ofrece su perdón cristiano y sacerdotal a cuantos le han

ofendido y recoge también un párrafo de una nota de la directiva de la

Asociación Sacerdotal San Francisco Javier de Navarra, que se solidarizó con

este sacerdote, en el sentido de que «dejando a un lado el juicio de formas

exteriores y de posteriores reacciones de nuestro pueblo, interpreto

positivamente en sustancia la protesta de los fieles de la Diócesis

Por último, afirma que «confiando sin discriminaciones en la bendición que V.E.

otorga a los que buscan la paz y sufren tantas tribulaciones por la fidelidad de

la Iglesia, y esperando merecer de V.E. la misma plena confianza que a don José

María Oses ofrece, beso humildemente y con afecto su anillo pastoral».

 

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