Los centros de enseñanza de la Iglesia tendrán derecho a recibir subvenciones     
 
 ABC.    04/01/1979.  Página: 19-20. Páginas: 2. Párrafos: 35. 

ABC. JUEVES. 4 DE ENERO DE 1979. PAG. 19.

LOS CENTROS DE ENSEÑANZA DE LA IGLESIA TENDRÁN DERECHO A RECIBIR SUBVENCIONES

El Gobierno español y la Santa Sede, prosiguiendo la revisión de los textos

concordatarios en el espíritu del Acuerdo de 28 de julio de 1976, conceden

importancia fundamental a los temas relacionados con la enseñanza. Por una

parte, el Estado reconoce el derecho fundamental a la educación religiosa y ha

suscrito Pactos internacionales que garantizan el ejercicio dé este derecho. Por

otra parte, la Iglesia debe coordinar su misión educativa con los principios de

libertad civil en materia religiosa y con los derechos de las familias y de

todos los alumnos y maestros, evitando cualquier discriminación o situación

privilegiada.

Los llamados medios de masas se han convertido en escuela eficaz de

conocimientos, criterios y costumbres. Por tanto, deben aplicarse en la

ordenación Jurídica de tales medios los mismos principios de libertad religiosa

e igualdad sin privilegios aue Iglesia y Estado profesan en materia de

enseñanza.

Finalmente, el patrimonio histórico, artístico y documental de la Iglesia sigue

siendo parte importantísima del acervo cultural de la nación, por lo que la

puesta de tal patrimonio al servicio y goce de la sociedad entera, su

conservación y su incremento justifican la colaboración de Iglesia y Estado.

Por ello, ambas partes contratantes concluyen el siguiente acuerdo:

ARTICULO I

A la luz del principio dé libertad religiosa la acción educativa respetará el

derecho fundamental de los padres sobre la educación \moral y religiosa de sus

hijos en el ámbito escolar.

En todo .caso, la educación que se imparta en tos centros docentes públicos será

respetuosa con los valorea de la ética cristiana.

ARTICULO II

Los planes educativos en los niveles de Educación Preescolar, de Educación

General Básica >E. G. B.) y de Bachillerato Unificado Polivalente (B. U.P.) y

grados de .Formación Profesional correspondientes a los alumnos de las mismas

edades incluirán la enseñanza de la religión católica en todos los -centros de

educación, en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales.

Por respeto a la-libertad de conciencia, dicha enseñanza no tendrá carácter

obligatorio para los alumnos. Se garantiza, sin embargo, el derecho a recibirla.

Las autoridades académicas adoptarán las medidas oportunas para que el hecho de

recibir o no recibir la enseñanza religiosa no suponga discriminación alguna en

la actividad escolar.

En los niveles de enseñanza mencionados las autoridades académicas

correspondientes permitirán que la jerarquía eclesiástica establezca, en las

condiciones concretas que con ella se convenga, otras actividades

complementarlas de formación y asistencia religiosa.

ARTICULO III

En los niveles educativos a los que se refiere el artículo anterior, la

enseñanza religiosa será impartida por las personas que, para cada año escolar,

sean designadas por la autoridad académica entre aquellas que el ordinario

diocesano proponga para ejercer esta enseñanza. Con antelación suficiente el

ordinario diocesano comunicará los nombres de los. profesores y personas que

sean consideradas competentes para dicha enseñanza.

En los centros públicos de Educación Preescolar, de E. G. B. y de Formación

Profesional de primer grado la designación, en la forma antes señalada, recaerá

con preferencia en los profesores de E. G. B. que-así lo soliciten.

Nadie estará obligado a impartir enseñanza religiosa.

Los profesores de religión formarán parte, a todos los efectos, del claustro de

profesores de los respectivos centros.

ARTICULO IV

La enseñanza de la doctrina católica y su pedagogía en las Escuelas

Universitarias

ie Formación del Profesorado, en condiciones equiparables a las demás

disciplinas

fundamentales, tendrá carácter voluntario para los alumnos.

Los profesores de las mismas serán designados por la autoridad académica en la

misma forma que la establecida en el artículo ni y formarán también parte de-los

respectivos claustros.

ARTICULO V

El Estado garantiza que la Iglesia católica pueda organizar cursos voluntarios

de enseñanza v otras actividades religiosas en los centros universitarios

públicos, utilizando los locales y medios d¿ los mismos. La jerarquía

eclesiástica se pondrá de acuerdo con las autoridades de los centros para el

adecuado, ejercicio de estas actividades en todos sus aspectos.

ARTICULO VI

A la jerarquía eclesiástica corresponde señalar los contenidos de la enseñanza y

formación religiosa católica, asi como proponer los libros de texto y material

didáctico relativos a dicha enseñanza y formación.

La jerarquía eclesiástica y los órganos del Estado, en el ámbito de sus

respectivas competencias, velarán por que este enseñanza y formación sean

impartidas adecuadamente, quedando sometido el profesorado de religión al

régimen general disciplinario de los centros.

ARTICULO VII

La situación económica de los profesores de religión católica, en los distintos

niveles educativos, que nopertenezcan a los cuerpos docentes del Estado se

concertará entre la Administración Central y la Conferencia Episcopal Española,

con objeto de que sea de aplicación a partir de la entrada en vigor del presente

Acuerdo.

ARTICULO VIII

La Iglesia católica puede establecer Seminarlos menores diocesanos y religiosos,

cuyo carácter específico será respetado por el Estado.

-

Para su clasificación como centros de Educación General Básica, de Bachillerato

Unificado Polivalente o curso de orientación universitaria se aplicará la

legislación general, si bien no se exigirá ni número mínimo de matrícula escolar

ni la admisión de alumnos en función del área geográfica de procedencia o

domicilio de familia. –

ARTICULO IX

Los centros docentes de nivel no universitario, cualquiera que sea su grado y

especialidad, establecidos ó que se establezcan por la Iglesia, se acomodarán a

la legislación que se promulgue con carácter general en cuanto al modo de

ejercer sus actividades.

ARTICULO X

1) Las Universidades, Colegios Universitarios, Escuelas Universitarias y otros

centros universitarios que se establezcan por la Iglesia católica se acomodarán

a la legislación que se promulgue con carácter

general en cuanto al modo de ejercer estas actividades.

Para el reconocimiento a efectos civiles de los estudios realizados en dichos

centros se estará a lo que disponga la legislación, vigente en la materia en

cada momento.

2) El Estado reconoce la existencia legal de las Universidades de la Iglesia

establecidas en España en el momento de entrada en vigor de este Acuerdo, cuyo

régimen jurídico habrá de acomodarse a la legislación vigente, salvo lo previsto

en el artículo XVII, 2.

3) Los alumnos de estas Universidades gozarán de los mismos beneficios en

materia de sanidad, seguridad escolar, ayudas al estudio y a la Investigación

y demás modalidades de protección al estudiante que se establezcan para los

alumnos de las Universidades del Estado.

ARTICULO XI

La Iglesia católica, a tenor de su propio derecho, conserva su autonomía para

establecer Universidades, Facultades, Institutos Superiores y otros centros de

ciencias eclesiásticas para la formación de sacerdotes, religiosos y seglares.

.

La convalidación "de los estudios y el reconocimiento por parte del Estado de

los efectos civiles de los títulos otorgados en estos centros superiores serán

objeto de rej iridación específica entre las competentes autoridades de la

Iglesia y del Estado; En tanto no se acuerde la referida regulación, las

posibles convalidaciones de estos estudios y la concesión de valor civil a los

títulos otorgados se realizarán de acuerdo con las normas generales sobre el

tema.

También se regularán de común acuerdo la convalidación y: reconocimiento de los

estudios realizados y títulos obtenidos por clérigos o seglares en. las

Facultades aprobadas por la Santa Sede fuera de España. ´

ARTICULO XII

Las Universidades del Estado, previo acuerdo con la competente autoridad de la

Iglesia, podrán establecer centros de estudios superiores de teología católica.

ARTICULO XIII

Los centros de enseñanza de la Iglesia de cualquier grado y especialidad y sus

alumnos tendrán derecho a recibir subvenciones, becas, beneficios fiscales y

otra» ayudas que el Estado otorgue a centros no estatales y a estudiantes de

tales centros, de acuerdo con el régimen de igualdad de oportunidades.

ARTICULO XIV

Salvaguardando los principios de libertad religiosa y de expresión, el Estado

velará para que sean respetados en sus medios de comunicación social los

sentimientos de los católicos y establecerá los correspondientes acuerdos sobre

estas materias con la Conferencia Episcopal Española.

ARTICULO XV

La Iglesia reitera su voluntad de continuar poniendo al servicio de la sociedad

su patrimonio histórico, artístico y documental, y concertará con el Estado las

bases para hacer efectivos el interés común y la colaboración de ambas partes,

con el fin de preservar, dar a conocer y catalogar este patrimonio cultural en

posesión de la Iglesia, de facilitar su contemplación y estudio, de lograr su

mejor conservación e impedir cualquier clase de pérdidas, en el marco del

artículo 46 de la Constitución.

A estos efectos y a cualesquiera otros relacionados con dicho patrimonio se

creará una Comisión mixta en el plazo máximo de un año a partir de la fecha de

entrada en vigor en España del presente Acuerdo.

LA IGLESIA PUEDE RECABAR LIBREMENTE PRESTACIONES DE SUS FIELES

La revisión del sistema de aportación económica del Estado español a la Iglesia

católica resulta de especial importancia, al tratar de sustituir por nuevos -

Acuerdos el Concordato d« 1953. Por una parte, el Estado no puede ni lés conocer

ni prolongar indefinidamente obligaciones Jurídicas contraídas en el pasado.

Por otra parte, dado el espíritu. que informa las relaciones entre Iglesia y

Estado, en España resulta necesario dar nuevo sentido tanto en los títulos de la

aportación económica como al sistema, según el cual dicha aportación se lleve a

cabo.

En consecuencia, la Santa Sede y el Gobierno español concluyen el siguiente

acuerdo:

ARTICULO I

La Iglesia católica puede libremente recabar de sus Heles prestaciones,

organizar colectas públicas y recibir limosnas y oblaciones.

ARTICULO II

1. El Estado se compromete a colaborar con la Iglesia católica en la

consecución de su adecuado sostenimiento económico, con respeto absoluto del

principio de libertad religiosa.

2. Transcurridos tres ejercicios completos desde la firma de este Acuerdo, el

Estado podrá asignar a la Iglesia católica un porcentaje del rendimiento de la

Imposición sobre la renta o el patrimonio neto u otra de carácter personal, cor

el procedimiento técnicamente más adecuado. Para ello, será preciso que cada

contribuyente manifieste expresamente en la declaración respectiva su voluntad

acerca del destino de la. parte afectada. En ausencia de tal declaración, la

cantidad correspondiente se destinará a otros fines.

3. Este sistema sustituirá a la dotación a que se refiere el apartado

siguiente, de modo que proporcione a la Iglesia católica recursos de cuantía

similar.

4. En tanto no se aplique el nuevo sistema, el Estado consignará en sus

Presupuestos Generales la adecuada dotación a la Iglesia católica, con carácter

global y único, que será actualizada anualmente.

Durante el proceso de sustitución, que se llevará a cabo en el plazo de tres

años, la dotación presupuestada se minorará en cuantía Igual a ]a asignación

tributarla recibida por la Iglesia católica.

5. La Iglesia católica declara sus propósitos de lograr por sí misma los

recursos suficientes para la atención de sus necesidades. Cuando fuera

conseguido este propósito, ambas partes se pondrán de acuerdo para sustituir

"los sistemas de colaboración financiera expresada en los párrafos anteriores de

este artículo por otros campos y formas de colaboración económica entre la

Iglesia católica y el Estado.

ARTICULO III

No estarán sujetas a los Impuestos sobre la renta o sobre el gasto o consumo,

según proceda:

a) Además de los conceptos mencionados en el artículo I de este Acuerdo, la

publicación de las instrucciones, ordenanzas, cartas pastorales, boletines

diocesanos, y cualquier otro documento de las autoridades eclesiásticas

competentes y tampoco su fijación en los sitios de costumbre.

b) La actividad de enseñanza en Seminarlos diocesanos y religiosos, así como

de las disciplinas eclesiásticas en Universidades de la Iglesia.

c) La adquisición de objetos destinados al culto.

ARTICULO IV

1. La Santa Sede, la Conferencia Episcopal,-las diócesis, las parroquias y otras

circunscripciones territoriales, las órdenes y congregaciones religiosas y los

Institutos de vida consagrada y sus provincias y sus casas tendrán derecho a las

siguientes exenciones:

A) Exención total y permanente de la contribución territorial urbana de los

siguientes Inmuebles:

1) Los templos y capillas destinados al culto y asimismo sus dependencias

o edificios y locales anejos destinados a la actividad pastoral.

2) La residencia de los obispos, de los canónigos y de los sacerdotes con

cura de almas.

3) Los locales destinados a oficinas de la Curia diocesana y a oficinas

parroquiales.

4) Los seminarios destinados a la formación del clero diocesano y

religioso y las Universidades eclesiásticas en tanto en cuanto Impartan

enseñanzas propias de disciplinas eclesiásticas.

5) Los edificios destinados primordial-mente a casas o conventos de las

órdenes, .congregaciones religiosas e Institutos de vida consagrada.

B) Exención total y permanente de los Impuestos reales o de producto, sobre

la renta y sobre el patrimonio.

Esta exención no alcanzará a los rendimientos que pudieran obtener por el

ejercicio de explotaciones económicas, ni a los derivados de su patrimonio

cuando su uso se halle cedido, ni a las ganancias de capital, ni tampoco a los

rendimientos sometidos a retención en la fuente por impuestos sobre la renta.

C) Exención total de los impuestos sobre sucesiones y donaciones y

transmisiones patrimoniales, siempre que los bienes o derechos adquiridos

se destinen al culto, a la sustentación del clero, al sagrado apostolado y al

ejercicio de la caridad.

D) Exención de las contribuciones especiales y de la tasa de equivalencia, en

tanto recaigan estos tributos sobre los bienes enumerados en la letra

A) de este artículo.

2. Las cantidades donadas a los entes eclesiásticos enumerados en este artículo

y destinados a los fines expresados en el apartado C), darán derecho a las

mismas deducciones en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas que las

cantidades entregadas a entidades clasificadas o declaradas benéficas o de

utilidad pública.

ARTICULO V

Las Asociaciones y entidades religiosas no comprendidas entre las ´ enumeradas

en el articulo IV de este Acuerdo y que se dediquen a .actividades religiosas,

benéfico docentes, médicas u hospitalarias o de asistencia social tendrán

derecho a los beneficios fiscales que el ordenamiento jurídico-tributario del

Estado español prevé para las entidades sin fin de lucro, y en todo caso los que

se conceden a las entidades benéficas privadas.

ARTICULO VI

La Santa Sede y el Gobierno español procederán, de común acuerdo, en la

resolución de las dudas o dificultades que pudieran surgir en la interpretación

o aplicación de cualquier cláusula del presente Acuerdo, inspirándose para ello

en los principios que lo informan.

ARTICULO VII

Quedan derogados los artículos XVIII, XIX, XX y XXI del vigente Concordato y el

´Acuerdo entre la Santa Sede y el Estado español sobre Seminarlos y

Universidades de estudios eclesiásticos de 8 de diciembre de 1945.

PROTOCOLO ADICIONAL.—1. La dotación global en los Presupuestos Generales del

Estado se fijará cada año, tanto durante el plazo exclusivo de tal ayuda como

durante el período de aplicación simultáneo del sistema previsto del artículo

II, apartado 2, de este Acuerdo, mediante la aplicación "de los ; criterios de

cuantifioación que inspiren los correspondientes Presupuestos Generales del

Estado, congruentes con los fines a que destine la Iglesia los recursos -

recibidos del Estado en consideración a la Memoria a que se refiere el párrafo

siguiente. . La aplicación de los fondos, proyectada y realizada por la Iglesia,

dentro del con- . junto de sus necesidades, de las cantidades a Incluir en el

Presupuesto o recibidas del Estado en el año anterior, se describirá en la

Memoria que, a efectos de la aportación mencionada, se presentará anualmente.

2. Ambas partes, de común acuerdo, señalarán los conceptos tributarios

vigentes, en los que se concretan las exenciones y los supuestos de no sujeción

enumerados en los artículos III a V del presente Acuerdo.

3. En el supuesto de deudas tributarias no satisfechas en plazo voluntarlo

por alguna entidad religiosa comprendida en el número 1) del artículo IV, o en

el artículo V de este Acuerdo,- el Estado, sin perjuicio de la facultad de

ejecución que en todo caso le corresponde, podrá dirigirse a la Conferencia

Episcopal Española para que ésta inste a la entidad de que se trate, al pago

de la deuda tributarla.

 

< Volver