Dos instrucciones vaticanas sobre la celebración de la misa en casas particulares y la administración de la comunión en la mano     
 
 ABC.    03/07/1969.  Página: 35. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

DOS INSTRUCCIONES VATICANAS SOBRE LA CELEBRACIÓN DE LA MISA EN CASAS

PARTICULARES Y LA ADMINISTRACIÓN DE LA COMUNIÓN EN LA MANO

Madrid. (De nuestra Redacción.) Dos importantes instrucciones han sido

publicadas por la Sagrada Congregación Vaticana para el Culto Divino, sobre dos

temas ampliamente discutidos en los últimos años: la celebración de la misa en

domicilios particulares o ante pequeños grupos y el modo de la administración de

la Eucaristía, Sobre ambos temas informará próximamente a los periodistas el

cardenal primado, monseñor Enrique Tarancón, así como sobre otros importantes

problemas litúrgicos.

De estas instrucciones ofrecemos hoy un primer avance a nuestros lectores, según

un resumen elaborado por la agencia Prensa Asociada:

"La primera, de fecha 15 de mayo, describe las circunstancias,para la

celebración de la santa misa en Asambleas especiales, tales como las celebradas

en casas particulares. La otra fue enviada o los presidentes de las Conferencias

Episcopales, el 29 de mayo último, e insiste en mantener la manera tradicional

de distribuir la sagrada comunión. Al mismo tiempo reconoce que en algunos

países ha aumentado la práctica de distribuir la comunión en la, mano del

comulgante. En estos casos prevé la instrucción que la Conferencia Episcopal de

cada país debe exponer las razones para la continuación de esta práctica.

La Instrucción sobre la misa da una lista de las diversas ocasiones en que la

misa puede ser celebrada, con el permiso de los ordinarios del lugar, para

pequeñas Asambleas, reunidas siempre fuera de iglesias y capillas. Ofrece

detalladas reglas que, sin embargo, no cambian sustancialmente las concesiones y

variaciones permitidas por la publicaron de la reforma del "Ordo Missae" del

pasado 6 de abril.

El otro documento romano describe el resultado de la reciente encuesta formulada

a las Conferencias Episcopales y a algunos obispos sobre el hecho de que "el pan

eucaristico sea colocado en la mano de los fieles, que se dan a sí mismos te

comunión llevándolo hasta la boca". El desarrollo de la práctica actual,

prescrita ahora por la costumbre y confirmada por la Instrucción, es explicada

como derivada de un mejor conocimiento de la Eucaristía, al mismo tiempo que se

da un sentido de reverencia y de humildad, cuando el ministro (sacerdote o

diácono) propiamente dicho coloca la partícula de pan consagrado en la lengua

del comulgante"

Una vez reconocida la antigüedad de la otrá costumbre, que algunos desean

restaurar, la Instrucción de la Congregación para el Culto Divino insiste en que

la práctica usual no debe menoscabar la dignidad personal de los comulgantes.

También cita los resultados de un estudio llevado a cabo entre todos los obispos

de rito latino. La respuesta de los obispos se opone a todo cambio (1.233 contra

882) de la presente costumbre, incluso por vía de experimento en pequeñas

Asambleas (1.215 se oponen y 751 están a, favor). A la luz de esta respuesta de

los obispos el Papa Pablo VI ha decidido no cambiar el modo hace mucho tiempo

recibido de administrar la comunión. La parte final de la Instrucción explica,

sin embargo, qué donde la nueva práctica ha sida ya desarrollada, la Conferencia

Episcopal. puede votar sobre la materia, y su decisión deberá ser sometida a la

Santa Sede. La Santa Sede, a su vez, "ponderará cuidadosamente cada caso (de

introducir la práctica de la comunión en la mano) teniendo en cuenta la

conjunción de las varías iglesias locales entre sí y la de cada una con la

Iglesia universal".

 

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