Nueva carta de monseñor Cirarda sobre las supuestas apariciones de Garabandal     
 
 ABC.    01/05/1970.  Página: 30. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

NUEVÁ CARTA DE MONSEÑOR CIRARDA SOBRE LAS SUPUESTAS APARICIONES DE GARABANDAL

"En este obispado de Santander está terminantemente prohibida toda manifestación

de piedad que vaya a fundamentarse en las supuestas apariciones de San Sebastián

de Garabandal. Es deseo definido de la Sagrada Congregación, igualmente, que asi

sea en el mundo entero, como expresa firmemente la siguiente tesis del cardenal

Seper, prefecto de dicha Sagrada Congregación: «El decreto dado por la autoridad

del ordinario diocesano, a quien corresponde por derecho, debe ser también

argumento suficiente vara todos los ordinarios de lugar, a fin de apartar a sus

fieles de tas peregrinaciones y ejercicios de piedad. eme se fundamenten en las

citadas supuestas apariciones y comunicaciones," (De una carta del cardenal

Seper que con fecha 10 de marzo de 1969 escribió a monseñor Cirarda en

contestación a otra suya del 31 de enero del mismo año). En estos términos,

monseñor Cirarda, obispo de Santander, responde en una carta de 17 de abril de

1970 al director del periódico norteamericano «Clarion Herald», de Nueva Orleáns

que en repetidas ocasiones le hamo, pedido unas declaraciones toare las

supuestas apariciones de la Virgen en el pueblo de San Sebastián de Garabandal

(Santander). «Antes de contestarle, dice monseñor Cirarda, he querído visitar a

la Sagrada Congregación y aun al mismo Papa Pablo VI, dado que quienes se

resisten a aceptar tas determinaciones de los obispos es Santander, Vienen

alegando, de un lado. que el juicio no toca en este asunto al Ordinario del

lugar, sino a la Santa Sede, y, por otro, que ésta tenía opinión diversa del

obispo de Santander. Sabía que tales alegaciones eran falsas. Pero queria volver

a confirmarme en todos los puntos antes de escribirle."

La extensa carta de monseñor Cirarda expone minuciosamente la opinión de la

Congregación romana, que tío único que ha hecho ha sído alabar la prudencia

unida a la solicitud de la curia de Santader», como dice en una carta el

cardenal Seper, asi como dejar el inicio de esta cuestión en manos del obispo,

juez competente en la materia.

La carta afirma después que «por lo que se refiere directamente al mismo Papa

Pablo VI, algunos adictos a estas supuestas apariciones se atreven a alegar,

incluso en libros y artículos, una cierta complacencia del Santo Padre para

dichas supuestas apariciones, ante lo cual puedo afirmar con firme certeza que

tales alegaciones no tienen fundamento, porque el Santo Padre está identificado

en un todo con la actitud de su Sagrada Congregación que queda indicada».

Monseñor Cirarda termina la carta haciendo suyo el texto conciliar sobre la

auténtica devoción a la Virgen, en el que se recuerda que: «la verdadera,

devoción no consiste ni en un sentimiento estéril y transitorio, ni en ana vana

credulidad, sino que proceda de la fe auténtica, que nos induce a reconocer la

excelencia de la Madre de Dios, que nos impulsa a un amor filial hacia nuestra

Madre y a la imitación de no virtudes"."

 

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