Información religiosa; Asamblea conjunta de obispos y sacerdotes. 
 "El Concordato está superado"     
 
 Informaciones.    14/09/1971.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 25. 

INFORMACIÓN RELIGIOSA

Asamblea conjunta de obispos y sacerdotes

El Concordato está superado

«No sólo es pobre quien tiene hambre, sino también quien carece de libertad»

«Todo hombre tiene derecho a asociarse y reunirse libremente, a expresar sus

opiniones, a estar debidamente informado»

MADRID, 14.

(INFORMACIONES.)

A mediodía de ayer, la asamblea conjunta de obispos y sacerdotes procedió a la

eleccion de cinco moderadores, encargados de la dirección de las sesiones

plenarias de la asamblea, y que formarán parte del consejo de presidencia de las

mismas. Del procedimiento de la votación dábamos cuenta en nuestro número de

ayer.

Resultaron elegidos los siguientes candidatos:

— Don Luis Hernández, director del Secretariado Nacional del Clero.

— Don Felipe Fernández Alia, delegado episcopal de la diócesis de Avila.

— Don Olegario González de Cardenal, profesor de la Universidad de Salamanca.

— Monseñor Delicado Baeza, obispo de Tuy-Vigo.

— Monseñor Suquia, obispo de Málaga.

Ponencia I:

«Iglesia y mundo en la España de hoy»

A las cuatro y media de la tarde de ayer, la asamblea conjunta abordó la primera

ponencia, «Iglesia y mundo en la España de hoy», a cargo del relator-ponente don

Felipe Fernández. La Comisión de ponencia está formada por don Juan Alemany, de

la diócesis de Barcelona; don Germán Alonso, de la diócesis de Avila; don

Antonio Añoveros, obispo de Cádiz; don Antonio Bueno, de la diócesis de Huelva;

don Antonio Caballos, de la diócesis de Jaén; don Felipe Fernández, de la

diócesis de Plasencia; don José Francisco Fontecha, de la diócesis de León; don

Gregorio García, de la diócesis de León, y don José Luis Descalzo, de la

Diócesis de Madrid.

La ponencia, de 157 páginas, consta de cuatro partes: «Situación del mundo

actual», «Situación de la sociedad española», «Misión de la Iglesia en el mundo.

Teología de la misión» y «Actitudes que la Iglesia española debe evitar y

posturas que debe tomar»

CONCORDATO

En el apartado «Oficialidad y hereditariedad. Iglesia, Estado. Concordato» se

señala:

«Todo el mundo está de acuerdo en que el Concordato de 1953 es un instrumento

legal superado que, visto con ojos de hoy al menos, ofrece al país una impresión

de mutua concesión de privilegios entre la Iglesia y el Estado, que no favorecen

ni a la Una, ni al otro, ni al país. Todo el mundo coincide en reconocer que el

futuro ordenamiento jurídico debe basarse en una sana independencia de ambos

poderes que no excluya la autonomía de cada uno ni la colaboración de ambos al

servicio del bien común de los españoles.

La petición de que desaparezca toda intervención estatal en el nombramiento de

obispos y, de que igualmente desaparezca toda intervención de obispos en

organismos estatales por dilecto nombramiento del Poder parecen ideas, unánimes

o casi, unánimes.

Resolver toda esta problemática —señala la ponencia-- no es ciertamente, función

ni misión de esta asamblea. Pero puede que no sea inútil que expresemos nuestros

puntos de vista como simple manifestación de opinión, seguros de que —si no

hacemos bajo el soplo del Espíritu— nuestra voz coincidirá con la que nuestros

obispos recientemente enviaron a Roma y con la que la Santa Sede, a la luz de

ese mismo Espíritu, trata hoy de seguir.»

LOS DERECHOS HUMANOS EN ESPAÑA

«En el último decenio —gracias a la «Pacem in terris» y a los textos

conciliares—, los católicos hemos tomado más clara conciencia de que aún hay

algo más allá de los problemas sociales. No sólo es pobre quien tiene hambre,

también lo es quien carece de libertad suficiente para desarrollar plenamente su

alma.

Si volvemos los ojos a nuestro país tenemos que reconocer honestamente el avance

que en esta línea han supuesto leyes como la de Información, de Libertad

Religiosa y en algún aspecto la misma ley Sindical. Pero, ¿cómo no reconocer que

en esos tres terrenos y en muchos otros queda mucho camino por recorrer para

llenar Fas aspiraciones de la «Pacem in terris» y del Concilio?»

Después de recoger diversos párrafos de pastorales de monseñor Cirarda, Argaya,

Larrauri, Suquia. Oses-Morcilio, González Martin y González Moralejo, los

ponentes resumen:

— El derecho que todo hombre tiene a asociarse y reunirse libremente para

fines lícitos, como es la promoción de sus intereses profesionales dentro de

auténticos sindicatos representativos, y la intervención en la cosa pública, a

través de cauces eficaces de participación política.

— El derecho a expresar sus propias opiniones y preferencias lícitas por

medio de órganos adecuados de comunicación social, asi como el de estar

debidamente informado de todo aquello que es necesario para formarse un juicio

propio sobre problemas que le afectan directamente.

— El derecho a verse protegidos por las leyes en el ejercicio de sus

deberes cívicos, y, en general, el disfrute de un sistema de leyes, tribunales y

sanciones que garanticé con plena eficacia «el derecho inalienable a la

seguridad Jurídica», reconocido en la «Pacim in terris».

La primera ponencia se extiende en un detenido estudio sociológico sobre

diversos aspectos implícitos en los distintos apartados que hemos reseñado al

comienzo. Termina con una serie de conclusiones, resumen de los temas abordados.

Ponencia II:

«Ministerio sacerdotal y formas de vivirlo en la Iglesia»

Avias ocho y cuarto de la tarde dio comienzo el estudio de la segunda ponencia

por él relator ponenté don Antonio Palenzuela. El contenido de este estudio se

divide en dos partes: Ministerio sacerdotal y Formas de vivirlo en la Iglesia de

nuestro tiempo. Las proposiciones constan de 35 puntos, algunos de los cuales

resumimos. Sobre el estatuto social del ministerio, se señala: "La condición de

segregado del sacerdote se ha realizado sociológicamente mediante distinciones

externas y privilegios, que lo constituían en un hombre socialmente diverso de

los demás. Debido a los cambios sociológicos fundamentales que lleva consigo la

sociedad moderna, advertimos hoy una tendencia clara y firme hacia la superación

del clero como «estamento" social."

En relación con el ministerio de la Iglesia ante situaciones socio-políticas, se

señala: «En el caso de confrontaciones, en las que el ministro de la Iglesia no

disponga de una opción clara y concreía en el magisterio de la Iglesia, su

decisión deberá tener en cuenta el juicio de la comunidad en sus diversos

niveles y sectores, un conocimiento lo más completo y objetivo posible del

problema y, en todo caso, procurará que la comunidad avance hacia actitudes más

evangélicas respecto al problema en cuestión.»

EL SACERDOTE ANTE LO POLÍTICO

La denuncia profética a situaciones y estructuras sociopolíticas y violadoras

d los derechos fundamentales de la persona humana y la proclamación de los

valores e imperativos que deben presidir y regir la comunidad política, en

función propia del ministerio de la Iglesia.

VINCULACIÓN ENTRE CELIBATO Y MINISTERIO SACERDOTAL

El celibato no es exigido por la natuialeza misma del ministerio sacerdotal,

pero guarda una estrecha vinculación con él. Reconocemos con el Vaticano II P.

O. 16; O. T. 10) la conveniencia entre ministerio sacerdotal y celibato por el

Reino de los cielos desde diferentes puntos de vista teológicos-pastorales,

derivados del "Misterio de Cristo y de su misión»: servicio a la nueva Humanidad

creada en Cristo resucitado y testimonio de la misma, vinculación peculiar con

Cristo, libertad nueva para el amor fraterno y para existir totalmente en favor

de los otros, más profunda participación del misterio de la paternidad en

Cristo, testimonio de fidelidad a la Iglesia virgen, que camina al encuentro de

su Esposo, el Señor.

 

< Volver