La asamblea episcopal     
 
 Informaciones.    11/03/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

LA ASAMBLEA EPISCOPAL

LA Asamblea plenaria del Episcopado español ha cumplido en la semana su fase

electoral. Comenzó el Pleno de los obispos con una Inesperada —aunque obligada,

dadas las circunstancias—, intervención de monseñor Tarancón. El arzobispo de

Madrid-Alcalá y Presidente de la Conferencia Episcopal trajo a la Asamblea una

carta del cardenal Villot (secretarto de Estado del Vaticano), en la que éste

afirmaba que el documento emitido por la Sagrada Congregación para el Clero

sobre la pasada asamblea conjunta obispos-sacredotes, «ni tiene valor normativo

ni ha sido refrendado por autoridad superior».

Como es sabido, en dicho documento se vertían objeciones sertas a las

conclusiones de aquella asamblea conjunta que implicó un notable paso adelante

en la adaptación de la Iglesia española a la doctrina del Vaticano n. El

cardenal Villot abunda en su carta asegurado que ni siquiera la Secretarla de

Estado tenia conocimiento alguno de la existencia de tal documento.

Siguen en pie los Interrogantes de cómo, cuando v dónde fue elaborado dicho

documento, que, en opinión de algunos lingüistas, tuvo su primera redacción en

castellano y no en latín. Sigue ignorándose cómo pudo negar a manos de una

agencia española de noticias antes que a las del propio presidente de la

Conferencia Episcopal. Un grupo de teólogos, a la vista del caso, na pedido a

los obispos españoles que bagan saber ai Papa de la posible existencia en el

seno de la Congregación romana de un foco herético que de una forma solapada

pudiera estar minando el edificio de la Iglesia posconciliar.

Monseñor Tarancón aclaró las dudas suscitadas por el misterioso documento v la

asamblea de los obispos comenzó el turno de las votaciones para los cargos de la

Conferencia Episcopal en paz y libertad de espíritu En primera votación fue

reelegido monseñor Tarancón como presidente de la Conferencia. Para la

vicepresidencia fue elegido monseñor Bueno Monreal y para la Secretaría monseñor

Yanes.

No se están produciendo en la asamblea «enfrentamientos» entre prelados

conservadores y «conciliares».

Como ha dicho monseñor Cirarda: «Dentro de la asamblea hay un clima de fraternal

unión en todo momento; el barullo está fuera.» Parte del «barullos pudiera

corresponder a la información dada por una agencia en el sentido de que varios

obispos habían telegrafiado a la Santa Sede pidiendo la dimisión del cardenal

Wright v de monseñor Palazzini (presidente v secretario de la Sagrada

Congregación para el Clero) por la emisión del citado documento.

Esta proseguirá sus trabajos tras el periodo electoral. Cabe acotar finalmente

algunas de las frases pronunciadas ayer en la Asamblea por el nuncio de Su

Santidad, monseñor Dadaglio: (Encerrar a la Iglesia en la sacristía, como suele

decirse, sería un modo muy falso de reconocer la libertad a la qne la Iglesia

tiene derecho. Debe entenderse, pues, muy cuidadosamente la afirmación de que la

misión de la Iglesia es de orden religioso.» (...) «La Iglesia no tiene e1

derecho, sino también el deber, de no desentenderse de los problemas de orden

temporal, de ocuparse de ellos, de hacer oír su voz ante las Injusticias...)]

(...) «La obediencia a las autoridades civiles es, pues, ana obligación de todo

cristiano. Pero no se trata de una obediencia indiscriminada y sin limites.»

11 de marzo de 1972

 

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