Información religiosa. 
 Réplica del cardenal Garrone al documento de los 33 teólogos     
 
 Informaciones.    29/03/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

INFORMACIÓN RELIGIOSA REPLICA DEL CARDENAL GARRONE AL DOCUMENTO DE LOS 33

TEÓLOGOS

CIUDAD DEL VATICANO. 29.

(Resumen de EFE.)

«La primera reflexión sobre un manifiesto" se titula un artículo del cardenal

Gabriel Garrone, prefecto de la Sagrada Congregación de Educación Católica,

publicado ayer tarde en «L´Osservatore Romano», al que puede considerarse como

la reacción vaticana al documento firmado por 33 teólogos, difundido

recientemente bajo el titulo «Contra la pasividad en la Iglesia». (Ver

INFORMACIONES de los días 27 y 28.) El "manifiesto» en cuestión, hecho publico a

mediados de la pasada semana, fue firmado por teólogos de siete naciones —doce

alemanes, cinco holandeses, cuatro norteamericanos, tres canadienses, tres

suizos, tres austríacos y tres españoles.

EI cardenal Carroñe, al comentar el «manifiesto», escribe: «Los treinta y tres

teólogos creen un deber solicitar una movilización de todas las fuerzas hasta

ahora silenciosas, movilización a la cual ningún sector dé la Iglesia debería

mostrarse extraño. Ellos dicen que no quieren convertirse en guias, pero no

vacilan en formular sugerencias concretas: no callar, actuar personalmente,

actuar Juntos, buscar soluciones intermedias, no ceder las amas... No dudan

siquiera en establecer obJetivos concretos: el celibato y la reintegración

forzada de los sacerdotes casados al ejercicio de su ministerio.»

Después de recordar que el pensamiento de algunos de estos treinta y tres

teólogos (Kung, Kasper, Schillebeeckx...) era ya conocido y de señalar cómo sus

ideas se transparentan en el texto del «manifiesto», el cardenal Garrone afirma:

Se trata, en realidad, aun si Se quiere evitar la palabra, de un proyecto

contestatario, uno más de tantos como surgen por el mundo. Cierto, es verdad,

que la Iglesia tiene necesidad de reformarse continuamente; que no tiene el

derecho de acomodarse sobre sus propios defectos o su propia lentitud, cuándo

pueden ser evitados. Pero es injusto, rotundamente injusto, acusarla de

inactividad, v de paso, de ineficacia. ¿Para quién no son difíciles los tiempos

que corren? Pero estos modos de actuar, aun en ei terreno político, son

soluciones extremas y arriesgadas. Y sobre, todo, no son convenientes en una

Iglesia qué no es de institución humana.»

Según el cardenal Garrone, «el plan de acción preconizado por el ´´manifiesto",

ignora completamente que en la Iglesia el poder no es una fuerza que necesite

ser compensada con otras fuerzas, sino un servicio de autoridad, garantizado de

la asistencia divina. Ningún teólogo serio podrá parangonar de modo simple el

control que la autoridad debe ejercer sobre la fe v la disciplina, con el

control que pueden ejercer, por su parte, los fieles e incluso los teólogos.»

«¿Qué seria hoy —se pregunta el cardenal Garrone—en estos tiempos de

contestación general, de la verdad v de los valores fundamentales, si quedasen a

merced de las fuerzas de presión que querrían inducir a la autoridad a

modificarias según su capricho? Hace falta una buena dosis de presunción para

creerse los auténticos testimonios de1 Evangelio contra 1os responsables de la

fe. En el difícil mundo de hoy, donde nada escapa a la discusión o a la crítica,

no suscitaría mucha esperanza la Iglesia si la sola voluntad de los fieles o de

una parte de los teólogos pudiesen, por razones de número o por demagógicas

presiones, determinar las exigencias de la fidelidad doctrinal. ¿Y qué decir del

campo de la disciplina y de las costumbres, donde se produce el desorden si todo

queda a tal arbitrio?»

Tras calificar al manifiesto de «agresión crítica», el cardenal Garrone termina

asi su réplica en «L´Osservatore Romano»: «Por desgracia, el "manifiesto"

preconiza un método que va contra su mismo

objetivo. Los teólogos tienen hov una noble misión y una grande responsabilidad.

Pero cuanto se contiene tn este documento no pertenece al espíritu de la fe o de

la tradición de la Iglesia. Esta espera otra cosa de ellos, como sin duda

piensan otros teólogos cuvos nombres no figuran al pie del documento.»

De ,las 33 figuras firmantes del documentó destacan dos: el padr e

dominico Eduardo Schillebeecks y el sacerdote suizo Hans Küng.

Aunque no fuera su redactor material, el «Nuevo catecismo holandés para adultos»

es obra espiritual de Schillebeeckx, Profesor de la Unversídad católica de

Nimega y del Instituto de Catequética de la misma ciudad holandesa, este

dominico se ha esforzado profundizar temas y asuntos cuya formulación estaba

congelada desde el Concilio de Trento (siglo XVI).

Schillebeeckx no se ha visto al margen de problemas con la Congregación de la

Doctrina de la Fe. En 1968, concretamente, fue llamado a Roma para aclarar

conceptos del «Catecismo holandés». La congregación, en ves de las condenas o

correcciones personales, prefirió redactar unas notas en forma de «separata» al

catecismo que contenía la opinión romana sobre los puntos controvertidos.

Hans Küng, por su parte, fue teólogo oficial del Concilio Vaticano II, y en la

actualidad es catedrático de la Universidad católica de Tubinga (Alemania).

Contrariamente a Schillebeeckx. Küng se ha vertido hacia problemas de menor

trascendencia pastoral, pero no por ello menos importantes; uno de ellos es ti

de la infalibilidad, expresado en un libro que produjo, cuando se publicó, en

1970, un fuerte impacto. Se trata de «¿Infalible? Una cuestión». En él afirma

que «la infalibilidad del papado es la indefectibilidad de la Iglesias, cosa que

para esquemas mentales que interpreten la fidelidad a la Iglesia exclusivamente

desde perspectivas tridentinas es difícilmente admisible. La misma Congregación

de la Fe, declaró en 1971 inadmisibles sus teorías, aunque tampoco adoptó

condenas expresas.

LA PRIMERA SOCIEDAD DE INVESTIGACIÓN BÍBLICA EN ESPAÑA

VALENCIA. 29.

(PYRESA.)

Se ha constituido en esta ciudad la institución San Jerónimo, dedicada a la

investigacón bíblica, en el curso de un acto celebrado en el Colegio Mayor María

Reparadora. Asistieron cerca de 40 escrituristas, en su mayoría profesores de

Sagrada Escritura en seminarios españoles. Entre ellos se encuentra el padre

Alonso Schökel, vicerrector del Instituto Bíblico ae Roma.

También ha estado presente el jesuíta español de origen irlandés, padre

O´Callaghan, profesor del mismo Instituto, quien pronunció una conferencia sobre

sus recientes descubrimientos bíblicos.

El padre O´Callaghan ha descifrado unos papiros hallados al noroeste del mar

Muerto, perteneciente, según sus estudios, ai año 50 de muestra era,

aproximadamente. En es tos papiros se recogen los versículos 52 y 53 del

capitulo VI del Evangelio según San Marcos.

 

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