Información religiosa; Cardenal Bueno Monreal. 
 "El desarrollo pide la promoción de los derechos humanos"     
 
 Informaciones.    15/04/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

"El desarrollo pide la promoción de los derechos humanos"

JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz), 15. (CIFRA.)—Dentro del ciclo sobre Desarrollo

regional andaluz», organizado por la Orden del Catavino de Oro, pronunció anadie

una conferencia en l& Caja Postal de Ahorros de Jerez el cardenal arzobispo cíe

Sevilla, doctor Bueno Monreal, quien disertó sobre «Espíritu y desarrollo».

«El desarrollo debe permanecer —dijo— bajo el control del hombre, no en manos de

unos pocos o de grupos económicamente poderosos en excesos, ni en manos de una

sola comunidad política o de ciertas naciones más poderosas. Todo ello

constituiría una forma d« esclavitud para el mayor número de los hombres o >fe

los pueblos, sacrificar Jos derechos ´f un ciméntales de la persona o de los

grupos, en aras de la organizacíon productiva, de la producción; sería hacer ai

hombre esclavo de sus propias oteas.»

Más adelante, el doctor Bueno Monreal ee refirió a las relaciones sociales entre

los hombres y a sus derechos fundamentales. Dijo que «el desarrollo pide la

promoción de los derechos humanos, según su dignidad y naturaleza y a la luz de

la Revelación», y que «la economía no es fin en si, sino conjunto de medios para

que el hombre viva como tal hombre. A saber: ser moral, portador de valores

eternos».

Al hablar dei papel desempeñado por el Estado en la ordenación Justa y,

equitativa de .las relaciones´ laborales, dijo el cardenal arzobispo de Sevilla

«que ciertamente los avances han sido grandes, ya con la intervención del

Estado, ya con la presión cíe las organizaciones sindicales, ya también por el

cambio de mentalidad, que lentamente han operado las doctrinas sociales de la

Iglesia».

«Un desarrollo económico —terminó diciendo el doctor Bueno Monreal— que no

elevara juntamente el nivel social o no ayudara a los hombres a su encuentro con

Dios y a su desarrollo personal, segun su vocación integral, con fidelidad a

Cristo y a su Evangelio, carecería de sentido humano y sería más bien una

degradación y a la postre una esclavitud.»

 

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