Información religiosa; Monseñor Dorado (presidente de la comisión de apostolado seglar). 
 "En España falta experiencia de vida asociativa, y esto es peligroso"     
 
 Informaciones.    15/04/1972.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

MONSEÑOR DORADO (PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE APOSTOLADO SEGLAR):

«EN ESPAÑA FALTA EXPERIENCIA DE VIDA ASOCIATIVA, Y ESTO ES PELIGROSO»

MADRID, 15. ( LOGOS)—«Tenemos demasiadas asociaciones, con la consiguiente

dispersión de fuerzas», ha declarado el presidente de la Comisión Episcopal de

Apostolado Seglar, monseñor Dorado, al órgano informativo de la Comisión

Nacional de la H. O. A. C. (Hermandades de Obreros de Acción Católica).

«Sé que en la actualidad —manifiesta monseñor Dorado— existe una cierta aversión

hacia las formas asociadas. Este fenómeno, explicable, entre otras razones, por

la falta de experiencia de la vida asociativa en nuestro país, y que, por otra

parte, está en contradicción con los deseos crecientes de participación asociada

en otras esferas de la vida pública, es sumamente peligroso y hay que reaccionar

para superarlo.»

Respecto de los movimientos especializados de apostolado, dice que «no se puede

absolutizar ninguna forma histérica determinada, pero pienso que tos movimientos

especializados aún tienen vigencia en nuestra época, y deseo impulsar las

realidades existentes. Lo cual no significa —entiéndase bien— que no pondré el

mismo empeña en atender y estimular a las demás asociaciones apostólicas y otros

grupos seglares que existen en nuestro país y que siguen siendo válidos por su

eficacia apostólica. Nadie puede reclamar para sí el monopolio de la Iglesia».

Entre las organizaciones apostólicas y las organizaciones temporales declara que

«las organizaciones apostólicas no deben desentenderse de las organizaciones

temporales, porque ambos son órdenes —el espiritual y el temporal, el mundo y la

Iglesia— que se compenetran. Pero hay que respetar cuidadosamente las legítimas

opciones temporales concretas de cada uno, sin forzarlas, y procurar un sano

pluralismo en las asociaciones apostólicas».

Monseñor Dorado, preguntado sobra cómo se puede conjugar el permanente deseo de

unidad en la clase trabajadora con las divisiones hechas en el Apostolado

obrero, responde que «la unidad no se puede imponer. Surge en las organizaciones

apostólicas de la apertura sin prejuicios o la realidad concreta, y de la

fidelidad creciente a las necesidades de los hombres y a las exigencias

permanentes del Evangelio. De todas formas, considere imprescindible evitar la

dispersión de fuerzas y buscar cauces de colaboración, de reflexion en comun, de

dialogo leal y constante de revision profunda.

Finalmente, desea que >>la H.O.A.C, que se una presencia de la Iglesia en el

mundo obrera, tambien al mismo tiempo una presencia sincera de las aspiraciones,

de los problemas y de la voz del mundo obrero en las demas comunidades

eclesiasticas, y especialmente ante la jerarquia.

 

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