Monseñor Pont y Gol a sus sacerdotes: "no os precipitéis a excomulgaros unos a los otros"     
 
 ABC.    10/10/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

MONSEÑOR PONT Y G0L A SOS SACERDOTES:

«NO OS PRECIPITÉIS A EXCOMULGAROS LOS UNOS A LOS OTROS»

Tarragona 10. Con motivo del inicio de un nuevo cursa pastoral, el arzobispo de

Tarragona, doctor don José Pont y Gol. ha dirigido una carta personal a todos

los sacerdotes del Arzobispado.

En ella, entre otros párrafos, figuran los siguientes:

«Sé que compartís conmigo la pena de la división y la ruptura de la caridad

existente entre algunos de vosotras. A todos quisiera pedir el esfuerzo

necesario para rellenar los abismos y restablecer la verdadera caridad, aquella

que siempre desea el bien y no el mal. Aún más, yo, servidor de la unidad, tengo

conciencia de mi obligación gravísima de avisároslo e incluso de ordenároslo. Y

vosotros, constructores conmigo de la misma unidad, tenéis también la obligación

gravísima de escucharlo y cumplirlo. Si no es así, todos vosotros y yo seremos

reos ante Dios de aquel pecado, hoy por desgracia excesivamente actual, que

deseándolo o no, en verdad separa a las ovejas unas de las otras y a éstas de

sus pastores.

Yo os diría en primer lugar que en adelante no os dejéis impresionar demasiado,

ni demasiado aprisa, por las supuestas causas de nuestras divisiones. En la

carea y con la precipitación que a veces son presentadas se esconden muy a

menudo Intereses de otra índoe ni eclesiales ni siempre excesivamente laudables.

Quiero decir que tengáis cuidado, calibrad lo que en ellas pueda haber de

verdad, limpiaros por igual de todas las fuentes de información, aunque sean

públicas. Especialmente no os hagáis servidores de aquéllas que sean del color

que sean, con lenguaje hiriente y atacando directamente las personas, sirven

sistemáticamente a la desunión.

Las supuestas diferencias doctrinales son en la actualidad causa de división. No

os precipitéis a excomulgaros mutuamente por esta razón.

Ni los nuevos planteamientos, por el sólo hecho de serlo, son errores aue hay

que ignorar ni rehusar, ni mientras sean meros planteamientos o hipótesis, serán

verdades definitivas qué ya se deben predicar e imponer. No es correcto ni

cerrarse ni precipitarse.

Podríamos seguir analizando mas causas de nuestras divisiones. Son machas y

complejas. El análisis podría resultar largo, aunque no inútil, pero no era éste

exactamente mi propósito. No pretendía otra cosa que sensibilizaros ante una

dolencia que hay que eliminar. Es necesario rehacer y consolidar en la caridad

la convivencia, unidad comunitaria de nuastra Iglesia local.»

Logos.

 

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