Autor: Sáenz-Díez, Margarita. 
   Declaración del arzobispo de Barcelona tras los sucesos de San Adriá del Besós     
 
 Informaciones.    06/04/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

DECLARACIÓN DEL ARZOBISPO DE BARCELONA TRAS LOS SUCESOS DE SAN ADRIÁN DE BESOS

Por Margarita SAENZ-DIAZ

BARCELONA, 6.

Ayer, la Delegación Diocesana para los Medios de Comunicación Social distribuyó

una nota del cardenal-arzobispo de esta ciudad, don Narciso Jubany relacionada

con los incidentes ocurridos recientemente en la vecina localidad de San Adrián

del Besos.

La nota distribuida dice así: «La Prensa de hoy nos tía sorprendido con la

noticia dolorosa de un choque sangriento entre un grupo de obreros y las fuerzas

del orden público en el vecino municipio de San Adrián del Besos. En este

enfrentamiento ha hallado la muerte un obrero y otros varios obreros y policias

han resultado con heridas de diversa consideración.

Lo ocurrido es grave y manifiesta con elocuente evidencia que las relaciones

sociales —especialmente en el campo laboral— todavía no están suficientemente

fundamentadas en la ver dad la Justicia, el amor y la libertad.

Ante tales hechos este arzobispado declara lo siguiente:

1) Expresamos nuestro dolor ante lo ocurrido y nos unimos al luto y a los

sufrímientos físicos y morales de todos los afectados, de sus familiares y

compañeros.

2) Por principio hay que rechazar la violencia; «la violencia no es evangélica

ni cristiana» (PabloVI). Pero no se puede condenar con ligereza la violencia sin

analizar con seriedad sus causas. Hay situaciones injustas que oprimen e

Impiden, el libre ejercicio de los derechos más elementales.

3) Ciertos choques y violencias podrían ser evitados si las reformas necesarias

llegaran a tiempo.

La Justicia es una condición Ineludible para la paz.

4) En la lucha por la justicia —a pesar de las tensiones y conflictos

explicables en el dinamismo de la vida social—, el cristiano debe optar

normalmente por los caminos evangélicos de la persuasión, el derecho y la moral.

Asi lo hizo aquel gran apóstol de la no violencia Lutero King, que murió victima

de la violencia hace hoy, exactamente, cinco años. Sin embargo, es

imprescindible que las aspiraciones a la justicia, a la promoción humana, a una

mayor responsabilidad en todos los ámbitos de la vida social, encuentren un

camino eficaz y pacífico para; su inmediata realización entre nosotros.

5) La sangre vertida ayer no puede dejarnos en una índolente indiferencia. Debe

ser un redo aldabornazo sobre nuestras conciencias y ayudarnos a descubrir la p

a r te de responsabilidad que tenemos en este pecado colectivo de la injusticia

social, el cual —en mayor o menor grado— a todos nos alcanza.

6) También es muy de desear que se arbitren medios técnicos idóneos para la

actuación policial ante cualquier enfrentamiento. En toda contingencia, estos

medios deben ser proporcionados, para evitar consecuencias irreparables.

7) Hacemos un llamamiento a la serenidad, serenidad en los gobernantes, en las

fuerzas del orden público, en los obreros, en los ciudadanos todos.

8) Sólo asi se evitará Que estas tensiones del momento presenté desencadenen la

espiral de la violencia, muy difícil de controlar una vez disparada y cuyas

últimas consecuencias nadie puede prever.

Barcelona, 4 de abril de 1973.

El cardenal-arzobispo.

PAROS Y MANIFESTACIONES

Por otra parte, en algunas empresas se siguen registrando paros Intermitentes,

según fuentes bien Informadas.

Respecto a los seis detenidos a consecuencia de los mencionados sucesos, han

pasado al Juzgado de orden público, quedando internados en la prisión

provincial.

En la mañana de ayer Be reanudaron todas las actividades académicas, con una

relativa asistencia del alumnado. Sin embargo, y según fuentes allegadas a los

medios universitarios, a las doce se cerraron las puertas de la Universidad

Central por orden del Rectorado, previo desalojo de los escasos estudiantes que

quedaban en el interior. En las Facultades de Derecho y Filosofía y Letras, a

las once se dejaron de impartir clases. En la Autónoma, en Bellatérra, a pesar

de estar todos los centros abiertos, los alumnos asistieron en número muy

escaso.

Asimismo, durante todo el día ha habido manifestaciones en diversos puntos de la

ciudad. En la calle Capitán Arenas, un vehículo del 091 fue apedreado,

resultando uno de los números de la Policía con heridas en la cabeza. Tras la

llegada de refuerzos policiales se registraron tres detenciones, dos chicos y

una chica. A la una del mediodía, frente a la Facultad de Medicina, cerca de 300

estudiantes Interceptaron el tráfico, a fin de pintar en algunos de los

autobuses municipales por ellos detenidos frases alusivas a los actuales

Incidentes. Poco después, y ante la llegada de dos «Jeeps» de la Policía, se

disolvieron rápidamente, Por la tarde, en la plaza Universidad, 500 estudiantes

pintaron enteramente la fachada del edificio docente. Finalmente, en San Adrián,

escenario de los incidentes, unas 500 personas portando pancartas repartían

octavillas invitando a una huelga general. Se disolvieron sin intervención de la

Policía.

 

< Volver