Nota del cardenal-arzobispo de Barcelona sobre los sucesos de San Adrián de Besós  :   
 "Lo ocurrido es grave y manifiesta con elocuente evidencia que las relaciones sociales todavía no están suficientemente fundamentadas en la verdad, la justicia, el amor y la libertad", dice monseñor Jubany. 
 ABC.    06/04/1973.  Página: 53. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

ROTA DEL CARDENÁL-ÁRZOBISPO DE BARCELONA SOBRE LOS SUCESOS DE SAN ADRIÁN DE

BESOS

Lo ocurrido es grave y manifiesta con elocuente evidencia que las relaciones

sociales todavía no están suficientemente fundamentadas en la verdad, la

justicia el amor y la libertad", dice monseñor Jubany.

Barcelona 5.

Acerca de los sucesos acaecidos el pasado martes en la localidad de San Adrián

de Besos, el cardenal arzobispo de Barcelona, monseñor Jubany ha hecho pública

la siguiente nota:

«La Prensa de hoy nos ha sorprendida con to noticia dolorosa de un choque

sangriento entra un ampo de obreros y las fuerzas del orden publico en el vecino

municipio de San Adrián de Besos. En este enfréntamiento ha hallado la muerte un

obrero y oíros varios obreros y policías han resultado con heridas de diversa

consideración.

Lo ocurrido es grave y manifiesta con. elocuente evidencia que las relaciones

sociales —especialmente en el campo laboral— todavía no están suficientemente

fundamentadas en la verdad, la justicia, el amor y la libertad.

Ante tales hechos, este Arzobispado declara lo siguiente:

1. Expresamos nuestro dolor ante lo ocurrido y ños unimos al luto y a

los sufrimientos físicos y morales de todos los afectados, de sus familiares y

compañeros.

2. Por principio hay que rechazar la violencia: "La violencia no es

evangélica ni cristiana" (Pablo VI).

Pero no se puede condenar con ligereza la violencia sin analizar con seriedad

sus causas. Hay sitúaciones injustas que oprimen e impiden el Libre ejercicio de

los derechos más elementales.

3. Ciertos choques y violencias podrían ser evitados si las reformas

necesarias llegaran a tiempo. La justicia es una condición ineludible para la

paz.

4. En Ja lucha par la justicia —a pesar de las tensiones v conflictos

explicables en el dinamismo de la vida social—, el crístíano debe optar

normalmente por los caminos evangélicos de la persuasión, el derecho y te moral.

Asi lo hizo aquel gran apóstol de la no-violencia, Lutero King, que murió

víctima de la violencia hace hoy, exactamente, cinco años. Sin embargo, es

imprescindible que las aspiraciones a la justicia, a la promoción humana, a una

mayor responsabilidad en todos los ámbitos de la vida social, encuentren un

camino e/icas y pacífica para su inmediata realizáción entre nosotros.

5. La sangre vertida ayer no puede dejarnos en una indolente indiferencia.

Debe ser un recio aldabonazo sobre nuestras conciencias y ayudarnos a descubrir

la parte de responsabilidad que tenemos en este pecado colectivo de la

injusticia social, el cual —en mayor o menor grado— a todos nos alcanza.

6. También es muy de desear que se arbitren medios técnicos idóneos para

la actuación policial ante cualquier enfrentamiento. En toda contingencia, estos

medios deben ser proporciónanos, para evitar consecuencias irreparables.

7. Hacemos un llamamiento a te serenidad. Serenidad en los gobernantes, en tos

fuerzas de orden público, en las obreros, en los ciudadanos todos.

8. Sólo así se evitara que estas tensiones del momento presente desencadenante

espiral de la violencia, muy difícil de controlar una vez disparada y cuyas

últimas consecuencias nadie puede prever.

Barcelona, 4 de abril de 1973.

El cardenal-arzobispo."

Cifra.

 

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