Concluyó sus sesiones la comisión permanente del episcopado  :   
 La preparación de la próxima plenaria, la seguriadd social del clero y la celebración del próximo año santo fueron sus temas principales. 
 ABC.    17/05/1973.  Página: 39. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

CONCLUYO SUS SESIONES LA COMISIÓN PERMANENTE DEL EPISCOPADO

La preparación de la próxima plenaria, la seguridad social del clero y la

celebración del próximo año santo fueron sus temas principales

Concluyó ayer, a las dos de la tarde, la reunión, celebrada durante tres días en

San Lorenzo del Escorial, de la Comisión permanente del Episcopado. En su última

jornada prosiguió el estudio preparatorio del tema «Educación de la fe» para la

próxima Asamblea plenaria; se analizó un proyecto de reestructuración de las

Comisiones episcopales y se dieron nuevos pasos hacia la implantación de la

Seguridad Social del clero en todas las diócesis. A la consulta que se está

realizando entre los sacerdotes de España han respondido hasta ahora 33 diócesis

en el sentido de incorporarse a la Seguridad Social del Estado. Se han iniciado

conversaciones con los organismos pertinentes, encontrando, en principio, una

acogida favorable.

La dificultad mayor se encuentra en la enorme cantidad que se tendría que pagar

para asegurar a 25.000 sacerdotes.

En la Asamblea se realizaron también algunos nombramientos. Javier Badiola ha

sido nombrado consiliario de la Comisión Nacional del Movimiento Júnior. Al

frente del Secretariado de Liturgia cesa, a petición propia, el padre Martín

Patino, alma de toda la renovación litúrgica en España a raíz del Concilio y hoy

provicario de Madrid. «La Comisión permanente —dice el comunicado oficial—,

agradeciendo al padre Martín Patino los valiosos servicios prestados, le ha

pedido que permanezca asesorando todavía en esta materia, hasta tanto queden

ultimadas varias de las actividades en curso de aquel Secretariado.» Para ocupar

el puesto vacante ha sido nombrado don Francisco Gil Peláez, que era ya

consultor de la Comisión y colaborador del director saliente.

La Permanente ha elaborado, además, un comunicado de anuncio del próximo Año

Santo, convocado por Pablo VI. En este comunicado se dice, entre otras cosas:

«El cercano Año Santo va a estar marcado, por voluntad del Papa, con el signo de

la reconciliación. Toda conversión lo es en lo que afecta a Dios y a los

hermanos. Pero al subrayar este aspecto se nos insinúa que ño estamos

suficientemente reconciliados los cristianos de hoy en ninguno de los dos

sentidos. Y es cierto que, de una parte, está a la vista la creciente pérdida

del sentido del pecado ´dentro de nuestra civilización, como ya señaló Pío Xll.

En lo tocante a las relaciones interpersonales la apreciación es aún más

evidente.

Miremos, en primer término, al interior de la Iglesia misma, tan rica en sus

manifestaciones de vida durante la última década y, sin embargo no exenta de

tensiones y divisiones, que empana no pocas veces el testimonio de la caridad.

La reconciliación entre los creyentes en Jesús es condición ineludible para

cualquier intento evangelizador: "Que ellos sean uno en nosotros, para que el

mundo crea" (Juan. 17, 21).

En el mundo actual crece, desgraciadamente, el índice de la agresividad y de las

discordias entre grupos, por efecto de injusticias y resentimientos. La

reconciliación sobre bases justas y profundas es un imperativo a escala

universal. Lo es también entre nosotros en todos los órdenes de la vida, desde

la convivencia cívica hasta la intimidad familiar.

En las diócesis, parroquias y Comunidades debe iniciarse desde ahora un proceso

de reflexión a la luz de la fe para vivificar con este espíritu todas las

manifestaciones a que vaya dando lugar la celebración del Año Santo En los

ámbitos nacional y diocesano irán concretándose, de ahora en adelante, programas

idóneos sobre el particular."

 

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