Las conferencias episcopales decidirán sobre el lugar de la confesión     
 
 ABC.    08/02/1974.  Página: 36. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

LAS CONFERENCIAS EPISCOPALES DECIDIRAN SOBRE EL LUGAR DE LA CONFESIÓN

Ciudad del Vaticano 7. Las Conferencias Episcopales podrán, si lo consideran

necesario, de acuerdo con las características locales y las exigencias actuales,

llegar a eliminar el tradicional confesonario como lugar de celebración del

sacramento de la «reconciliación».

Esta es una de las novedades que se pueden destacar en los apéndices del nuevo

documento de la Congregación para el culto divino publicado hoy en Roma, sobre

la reforma del sacramento de la penitencia.

«El Ordo penitentiae», en efecto, deja a juicio de los Episcopados sobre el

lugar de la penitencia, aunque, sin embargo, levanta una de las más antiguas

normas de la confesión, como era el que la mujer tuviese obligatoriamente que

cumplir con este sacramento en un confesonario y separada por la no menos

tradicional «rejilla». Se apunta, en cambio, la posibilidad de que la mujer

pueda cumplir con la «reconciliación» fuera del confesonario, en diálogo abierto

con el sacerdote, en igualdad de condiciones con el hombre.

FORMULARIOS PARA EL EXAMEN

Especial énfasis pone el documento en la necesidad de que el ministro se

encuentre adecuadamente preparado para afrontar la problemática moderna de los

fieles, de forma que el sacramento de la penitencia no se convierta en una mera

relación de pecados, sino que sea un diálogo abierto y destinado a una mayor

comprensión.

En cuanto a la «reconciliación de varios penitentes, con confesión y absolución

general», el documento presenta un apéndice normativo sobre las modalidades,

estableciendo el principio del examen de conciencia en vos alta por parte de los

fieles, a través de ana serie de interrogaciones hechas por el sacerdote. Varias

decenas de preguntas-modelo para este esquema se publican en un apéndice, sobre

la vida privada y social del penitente en BUS más diversas categorías.

Por ejemplo, la de «¿he prestado obediencia y la debida reverencia a la legítima

autoridad...?», o «he cumplido mis deberes cívicos, he pagado los

impuestos...?", «¿he dividido mis bienes con aquellos más pobres que yo?». Se

alude también al aspecto profesional, con la interrogante de si el trabajo ha

sido realizado de forma justa, laboriosa y honesta, o bien al de las relaciones

humanas, con cuestiones relativas a la falsedad, la calumnia, la injuria o «la

violación de secretos».

¿He Inducido o facilitado a alguien al aborto?", es otra de las preguntas

posibles en esta reconciliación colectiva, en la que, como es lógico, cuenta con

un capitulo importante las eventuales ofensas pecados corporales. La pregunta

base a este respecto es la de: «¿He conservado tos sentidos y todo mi cuerpo en

el pudor y la castidad como si fuese un templo del Espirita Santo?» o «¿He sido

indulgente hacia mis placeres?». La alusión al sexto mandamiento se refleja en:

«¿He ensuciado mi carne con la fornicación, el impudor, con palabras y

pensamientos indignos, con acciones o deseos depravados?». Finalmente, el «Ordo

penitentiae» ofrece la nueva fórmula de absolución en el sacramento penitencial

—que sustituye a la tradicional «Yo te absuelvo en el nombre del Padre, del Hijo

y del Espíritu Santo»— que es la siguiente: «Dios, Padre de misericordia, que

con la muerte y resurrección de su Hijo ha reconciliado al mundo y ha enviado al

Espíritu Santo para el perdón de los pecados, te dé, por medio de la Iglesia, la

paz y el perdón. Te absuelvo en el nombre fiel Padre, del Hijo y del Espiritu

Santo".

Efe

 

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