Autor: Moreno Nieto, Luis . 
   La dimensión religioso-cristiana de la existencia no debe reducirse sólo a mejorar las condiciones de este mundo  :   
 Monseñor González Martín señala, en un nuevo libro, el peligro de desnaturalizar el Concilio. 
 ABC.    16/04/1974.  Página: 44. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

LA DIMENSIÓN RELIGIOSO-CRISTIANA DE LA EXISTENCIA NO DEBE REDUCIRSE SOLO A

MEJORAR LAS CONDICIONES DE ESTE MUNDO

Monseñor González Martín señala, en un nuevo libro, el peligro de desnaturalizar

el Concilio

Toledo 15.

(De nuestro corresponsal.)

«El Concilio Vaticano II no ha fracasado», afirma el cardenal primado, monseñor

González Martín, en su nuevo libro, el octavo ya, titulado «La contemplación,

alma de la civilización del mañana», que se ha publicado en estos días y en el

«pie se recoge el texto íntegro de la conferencia que pronunció en Madrid hace

unos meses con motivo de la clausura del V Congreso de abades benedictinos.

«Repito, el Concilio no ha fracasado, pero existe el peligro de desnaturalizar

su contenido. Se han apoderado de muchos espiritas, ideas como las que se

expresan en esas frases lamentables por su simplismo: "el trabajó es oración",

"lo que importa es la lucha contra la injusticia", "el amor a Dios consiste en

el amor al hombre", "lo evangélico no admite estructuras", "el progreso temporal

es ya la salvación del hombre", "la bondad de la creación se refleja siempre en

las realidades seculares", "el cristianismo implícito y latente que hay en todo

nos impide excluir y condenar", etc.»

Subraya el cardenal González Matín el fracaso de la técnica cuando se la

considera como´ un fin en sí misma y no como un medio; cita en apoyo de su tesis

a Gregorio Marañón, «al que siempre admiré —dice-— y que ahora, estando en

Toledo, me parece más próximo y cercano». Afirma que en la Iglesia de hoy se da

una terrible y funestísima desproporción entre el activismo y la oración. «Se

señala como aspiración única el bienestar —explica el primado en las últimas

páginas de su obra— sea como sea, y se presume que, al míenos en Europa, al

final de nuestro sigloes decir, antes de treita años, si una catástrofe no lo

impide, se habrá alcanzado un nivel de producción, de consumo y de ocio capaz de

satisfacer las actuales aspiraciones. También ge logrará cada vez más la

participación política y, como no hay filosofía en que pueda inspirarse, lo

mismo da que se logre por el sistema de las democracias populares del bloque

comunista que por el de los liberalismos de Occidente.» «Si nuestra voz se

levanta, única o principalmente, para clamar por la satisfacción de los derechos

del hombre en la tierra, pronto estaremos al servicio, más que de los derechos,

de los anhelos y los deseos, lo cual es muy distinto.» «No se trata —aclara más

adelante— de que no haya compromiso por parte de los cristianos para mejorar las

Condiciones de este mundo. Debe haberlo. Pero que no se reduzca a esto la

dimensión religioso-cristiana de la existencia, ni se pretenda engañar a los

hombres induciéndolos a pensar que sólo asi es como se da a Dios la gloria que

espera de sus hijos.

«Muy pronto —termina—, sin duda antes de lo que pensamos, la intercomunicación

entre los países de Oriente (Japón, China, India...) y Occidente va a ser mucho

más intensa que hasta aquí, o por la paz o por la guerra. Esos paises no están

desprovistos del poderío militar, m de técnica y cultura, ni Se fuerza

económica, ni siquiera de sentido religioso orientado hada la trascendencia.

¿Qué les vamos a ofrecer nosotros, los cristianos? He aquí una pregunta de la

máxima importancia. Creo que sin vosotros, los contemplativos, y sin lo que

vosotros representáis, no puede haber respuesta adecuados

Luis MORENO NIETO.

 

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