Iglesia. Cardenal Tarancón. 
 "Es necesario el pacto social"  :   
 Ante el momento económico actual. 
 Arriba.    26/02/1977.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Cardenal Tarancon

«ES NECESARIO EL PACTO SOCIAL»

(ante el momento económico actúal)

MADRID. (De nuestra Redacción.) — En carta publicada por el cardenal Tarancon,

afirma que el momento económico actual de nuestra patria es muy difícil y que la

gran dificultad que tenemos, , al presente, es la económica.

Señala que: «No es tiempo de derrochar; que es indispensable que todos "nos

apretemos el cinturón"; que tan sólo con lo que algunos llaman "un pacto social"

por el que se pusiesen de acuerdo todos los que intervienen en la producción,

puede superarse el bache que, cada día, se hace más profundo.»

Más adelante el cardenal Tarancon insiste en recordar a los cristianos la

austeridad: «Que con la renuncia a muchas cosas de la vida, es una virtud

evangélica, necesaria para vivir auténticamente el cristianismo y que en

momentos difíciles deben ellos dar testimonio claro de renuncia.»

Seguidamente el cardenal Tarancon dice que «si es necesario e] sacrificio, han

de empezar dando ejemplo los que casi sin darse cuenta viven en un .ambiente de

lujo, quizá de despilfarro. Si son inevitables ciertas renuncias, no se deben

imponer éstas a los que • carecen de muchas cosas, cuando otros lo tienen todo

en abundancia. Si "hemos de apretarnos el cinturón" y hemos de hacer un esfuerzo

mayor que el normal para asegurar nuestro futuro, el sacrificio y el esfuerzo

han de ser de todos y han de estar debidamente programados para que todos

estemos seguros de la honradez de ese plan que se propone».

Tras destacar que es indispensable la austeridad en el momento presente, señala

que «cuando los "ideales" pierden su vigencia y se oscurece la dimensión

espiritual y trascendente del hombre, se busca el paraíso en la tierra, cosa

imposible de conseguir. Se abren unos apetitos insaciables y se hacen unas

promesas que no se pueden cumplir. La renuncia, la austeridad, el sacrificio,

son palabras sin sentido en ese clima. Es difícil, entonces, casi imposible,

aceptar de buen grado las privaciones y las renuncias que las circunstancias

pueden exigir».

 

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