Autor: Moreno Nieto, Luis . 
   "La salvación de España no puede salir de la dialéctica de las pistolas, pero tampoco saldrá milagrosamente de las urnas"  :   
 Preocupada pastoral del cardenal primado sobre el panorama civil y religioso del país. 
 ABC.    17/02/1977.  Página: 29. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

La Iglesia en el mundo de hoy

«LA SALVACIÓN DE ESPAÑA NO PUEDE SALIR DE LA DIALÉCTICA DE LAS PISTOLAS,

PERO TAMPOCO SALDRÁ MILAGROSAMENTE DE LAS URNAS»

Preocupada pastoral del cardenal primado sobre el panorama civil y religioso del

país

Toledo. «La salvación de nuestra patria no está en la dialéctica dé. las

pistolas, así como tampoco ha de salir milagrosamente de las urnas», escribe el

cardenal primado, don Marcelo González Martin, en una- carta pastoral dedicada a

la cuaresma cristiana y a la reforma política, que será publicada próximamente

en el «Boletín Oficial del Arzobispado de Toledo». Y añude: «La dialéctica de

las pistolas, al estar movida, en el que la desencadena, por.la sinrazón o el

odio, es una dialéctica estéril.

Por otro lado, de las urnas no sale sino lo que hayamos´ previamente Introducido

en ellas": si espíritu de servicio, sentido de justicia e Ilusión de

convivencia, saldrá la paz; pero si nuestras papeletas rezuman Insolidaridad

partidista o egoísmo a nivel Individual o social, no esperemos otra cosa que la

degradación moral, seguida de la desintegración del orden público, que a su vez

daría paso a un férrea dictadura de tal o cuál color Ideológicos.

En los primeros párrafos de su extenso documento pastoral el, cardenal González

Martín asegura que hace más de un año que nuestra Comunidad nacional se haya

embarcada .en la delicada tarea de una profunda reforma de las estructuras

políticas. «Sería suicida —dice— Ignorar que tal tarea está teniendo lugar en

medio de un mundo que ha trastocado totalmente el tradicional cuadro de valores,

que con limitaciones y defectos, estaba indiscutiblemente Inspirado por la fe

cristiana., Acontece además en unos años en;que la Iglesia universal atraviesa,

al decir de su Supremo Pastor, circunstancias difíciles y aun dolorosos.

SÍNTOMAS DE DESCOMPOSICIÓN.— Por eso, las convulsiones trágicas recientes,

también en nuestra patria, y algunos síntomas de descomposición social que

últimamente aparecen entre nosotros .o se. han acentuado" o simplemente

amenazan, encuentran recta explicación como nuevos brotes de la cultura secular

y ramalazos del histórico drama de] hombre .sin Dios. Gran pecado de ingenuidad

sería que el catolicismo español entrase en esta reforma en "actitud

irresponsable o con, talante alegre y confiado. Debemos reflexionar a tiempo.

Sería desaprovechar lo mejor de la Gracia que Dios, siempre misericordioso, nos

ofrece si nos quedásemos en remedios superficiales ante el gran desafío de estos

tiempos; ni como hombres ni como cristianos nos conformamos con la mera condena

aun cuando se pronuncie desde el sentido de humanidad v no desde el partidismo

político. Tampoco consideramos suficiente la serenidad, ni la enérgica demanda

de poner • fin a la locura, ni la viril exigencia de una acción gubernativa

clara y decidida a cumplir y hacer cumplir la Ley. Todo esto es necesario. Sin

embargo, para un arreglo duradero, para una solución a medio y largo plazo, ni

cada una, ni siquiera todas esas recetas juntas serían bastantes´, ya que no

rebosan la terapéutica de los sintomas.

Explica después el cardenal primado que la renovación moral es la única

solución, pero advierte que la reforma de las costumbres no puede tener más

apoyatura firme que la creencia en Dios, recuerda luego que muchas ideologías de

Importación han recibido su primera inspiración en actitudes ateas y que los

españoles, si quieren seguir viviendo a los cristiano tienen que examinar a la

luz de la fe, en la misma frontera, «toda mercancía aue so nos quiera vender»

«Solamente así —es el arzobispo de Toledo— acertaremos en la gran empresa de la

reforma nacional. Escuchemos a San Pablo: "No os acomodéis al mundo presente,

antes bien, transformaos por la renovación en vuestra mente, de forma que podáis

distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto"

(Rom. 12,2). Es verdad que constituye un rasgo cristiano el tender la mano a

otros pueblos, sobre todo si nos son afines por proximidad cultural o hasta

geográfica, y estar dispuestos a aprender de todos. Pero "vuestra caridad sea

sin fingimiento, detestando el mal, adhiriendonos al bien" (Ib. V.9). Lo

contrario se llama Imitar sin personalidad, con el teórico peligro de que nos

precipitamos a copiar lo fácil y pervertido, ya que lo grande y moralmente

valioso, que también existe en la vieja cultura europea, requiere casi siempre

tiempo y esfuerzo.»

CONSEJOS A LOS SACERDOTES.—En la última parte de su carta pastoral, el cardenal

González -Martín se dirige especialmente a los sacerdotes y les dice: «Se dice

Insistentemente que hoy ya no se vive en nuestra comunidad cristiana la

cuaresma, ni la Semana Santa y la Pascua,-ni otros tiempos litúrgicos. Esto,

dicho así, en términos tan absolutos, es falso, sigue habiendo muchísimas

familias católicas que no son Indiferentes a la conmemoración de los misterios

de nuestra fe. Y sigue existiendo una tradición, que hace permeables la

conciencia de muchos, incluso no practicantes, al influjo saludable de la

revelación que llega al pueblo a través de la Iglesia.

Lo que nos ocurre es que, porque vemoa con más claridad que antes que llegan

también otras influencias de signo contrario, perdemos fácilmente el ánimo para

perseveraran el combate de la fe y la vida cristiana. Nosotros mismos somos

víctimas dé las consideraciones sociológicas, en lugar de proclamar nuestra

confianza en la Gracia de Dios y vamos prescindiendo, poco a poco, de acciones

pastorales que podían ayudar notablemente en nuestro ministerio.

ASI NO SE PUEDE SEGUIR.—«Para la Juventud, todo son halagos complacientes, sin

atrevernos a presentar las ardientes exigencias de una vida de gracia; en la

administración del sacramento de la penitencia se están Introduciendo abusos

Intolerables, abiertamente en contra de lo que la Iglesia ha- establecido: en el

cuitó a la presencia del Señor en la eucaristía,- un pesado silencio lo envuelve

todo, como si no tuviéramos fe en el misterio;; no hablamos apenas de la

oración, del arrepentimiento, de la mortificación necesaria, del cielo y el

Infierno; los llamados ejercicios espirituales, en lugares ¿le retiro, se

convierten en coloquios pocas veces provechosos en que las críticas, las

revisiones y los cánticos, no llegan al fondo de la conciencia de cada .uno para

transformarla y purificarla" con la ayuda de los auxilios divinos, los

mandamientos de la ley de Dios se reducen a muy vagas apelaciones al amor y

apenas se insiste en la obligación de adorar y dar culto a nuestro Padre, de

respetar los juramentos, de no blasfemar de palabra o por escrito. En cuanto al

amor al prójimo, • todo es reiterar, una y otra vez, la defensa de los derechos

humanos, sin que se diga nada de la obligación de no mentir, no matar, no

fornicar, etc. Así no se puede seguir, una religión cristiana en que

prescindimos de 3o que Cristo nos ha enseñado como obligaciones a nuestros

comportamientos. no es .la religión de Jesucristo, porque faltan a ella su

mensaje, sus preceptos y su vida.

—Luis MORENO NIETO.

 

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