La enseñanza religiosa, ante la revisión del concordato     
 
 Ya.    22/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

RELIGIOSA 22-II-77

LA ENSEÑANZA RELIGIOSA, ANTE LA REVISIÓN DEL CONCORDATO

Sin definir si se dará a la asignatura carácter opcional u obligatorio • En

cualquier caso, los padres podrán decidir libremente la asistencia de sus hijos

a dicha clase.

No se sabe qué planteamiento predominará en las negociaciones Iglesia-Estado, en

relación con la enseñanza religiosa, como consecuencia de la revisión del

presente Concordato, según informa Logos. En fuentes eclesiales informadas se

piensa que en las negociaciones que se iniciarán en breve, estarán presentes

todas las posibilidades, desde la que contempla la religión como una asignatura

más a la que considera que debe ser una materia opcional complementarla. Sin

embargo, nadie duda, dado el contexto sociocultural español, que debe seguir

manteniéndose dicha formación en la escuela.

De seguir el pensamiento de los obispos, recogido en el documento del mes de

septiembre, la clase de formación religiosa para EGB, bachillerato y primera

etapa de formación profesional debe incluirse como asignatura ob1igatoria,

atendida por un profesor preparado y con absoluta libertad para que los, padres

puedan pedir que sus hijos no asistan a esta clase.

Sin embargo, se discrepa más a la hora de enjuiciar cómo debe impartirse tal

formación. Mientras que para unos la-asignatura debe ser una verdadera

catequización, otros consideran que debe ser una enseñanza religiosa a través de

la cual se les presente el anuncio evangélico, y, finalmente, no faltan quienes

afirman que debe reducirse a una clase de cultura religiosa.

mía la obligatoriedad de la asignatura de religión en la Universidad ha llevado

a verdaderos desfases de interpretación, que han llegado a pensar erróneamente

en una desaparición de dicha asignatura en los centros de bachillerato como una

etapa posterior. Según nuestros interlocutores, el Ministerio, a través de la

orden, sancionó una situación de hecho en la Universidad, al tiempo que

regularizaba algo que la Iglesia hábia pretendido desde hacía tiempo: que la

religión no fuese una asignatura obligatoria, en la Universidad. Como

consecuencia de dicha disposición, la Iglesia deberá busca» una verdadera

presencia intelectual en la Universidad, para cuyo fin podria crear una cátedra

de teología, con rigor, científico y para universitarios, que sea una reflexión

critica de la fe. En la orden del Ministerio se apunta hacia .tal posibilidad y

no se descarta qua la cátedra de teología sea un hecho en las Universidades

españolas una vez que finalice la negociación del Concordato. Sin embargo, las

cátedras no son la única solución. Se piensa, asimismo, en institutos de

teología o ciencias de la religión en la Universidad.

 

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