Cardenal Tarancón. 
 En breve, implantación del diaconado permanente  :   
 Podría aprobarse en la próxima plenaria de los obispos. Debe mantenerse la subvención estatal del clero. 
 Arriba.    18/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

CARDENAL TARANCON

EN BREVE, IMPLANTACIÓN DEL DIACONAD0 PERMANENTE

® Podría aprobarse en la próxima plenaria de tos obispos ® Debe mantenerse

la (subvención estatal al clero

MADRID. (De nuestra Redacción.)—La implantación del diaconado permanente en

España podría aprobarse en Ja próxima plenaria de los obispos, ha manifestado el

carden al Tarancón con motivo de la rueda de Prensa que, con motivo del Día del

Seminario, se celebró ayer en Madrid.

A pesar de que algunos obispos españoles se muestran reticentes con respecto a

la implantación del diaconado permanente, monseñor Tarancón cree que cada

diócesis deberá hacer lo que crea pertinente a este respecto. Sin embargo,

mientras no se pronuncie la conferencia episcopal, no podrá hacerse nada.

Se sabe Que la Ínter comisión que na preparado o que ha llevado a cabo los

estudios pertinentes sobre el tema del diaconado tiene preparados los informes a

presentar a la asamblea plenaria de los obispos.

Aunque el tema de la elección de los obispos, e incluso de los sacerdotes, por

la comunidad será de difícil admisión en la Iglesia, el cardenal de Madrid se

muestra partidario ´de que en estos temas se tenga en cuenta, sobre todo en lo

oue se refiere a los obispos, el criterio de los fieles. En cuanto a los nombres

que se barajan en estos momentos para cubrir la sede de Zaragoza —sí el Papa

acepta la´ dimisión de monseñor Cantero—, todos, según el cardenal, tienen las

mismas posibilidades.

En conversación informal coa los periodistas, monseñor Tarancón se ha mostrado

extrañado por el retraso que está sufriendo el inicio de las negociaciones entre

la Santa Sede y el Estado español para la renovación del concordato. El cardenal

Tarancón es partidario de que algunas cosas, como la cuestión del matrimonio y

el reconocimiento de la Conferencia Episcopal, deben resolverse cuanto antes. La

cuestión, sobre todo en lo que se refiere al matrimonio, debe solucionarse, a

fin de que el tema no se politice de cara a los programas y propaganda de

los.distintos partidos políticos. Sin embargo, otras cuestiones no importará que

se traten después de las elecciones, pues la Iglesia no trata de conseguir las

cosas, sino de defender su presencia en la • sociedad española. En. cuanto a la

subvención estatal al clero, de la que monseñor Tarancón es defensor, ha dicho

que debe mantenerse, pues se está pagando un servicio social irremplazable.

Independencia política

En relación con el tema «Cristianos por el socialismo», se sabe que han enriado

a algunos obispos un «dosster» amplio sobre el sentido y el ´contenido de este

movimiento, a fin

de que tengan conocimiento exacto de lo que es, antes de´ emitir un juicio. Los

obispos españoles, a pesar que en otros éstos ya se han producido sobre el tema,

no han tomado postura, en parte, por carecer d« elementos de juicio.

El cardenal Tarancon, que desde siempre ha propugnado la independencia de la

Iglesia de cualquier grupo político, ha manifestado que tiene sus simpatías,

aunque no las dará a conocer nunca. Si fuese obispo de Solsona, iría a votar;

añora, en atención a lo que representa, lo pensará mucho antea de decidirse, a

fin de evitar especulaciones posteriores.

El cardenal ha declarado que él recibirá a todas las personas cuando las mismas

soliciten audiencia como tales personas y no como portavoces o líderes de grupos

políticos. Sin embargo, no recibirá a ninguna agrupación poli, tica que le pida

audiencia bajo tal sigla política, sea Alianza Popular o el Partido Comunista.

Asimismo ha dicho que no publicará ningún partido ni nada que nigún partido ni

nada que pueda suponer un «anti» algo. Tampoco espera que la Conferencia

Episcopal vuelva a insistir, después del documento que ha publicado. Sobre el

tema.de la política y de los cristianos, el cardenal considera que es menos

cristiano pronunciarse en sentido negativo ante nada.

 

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