Autor: Contreras, Lorenzo. 
 La campaña, al trasluz. 
 Entre la violencia, el miedo al "salvador" y la confusión como arma arrojadiza     
 
 Informaciones.    06/06/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

LA CAMPAÑA, AL TRASLUZ

Entre la violencia, el miedo al «salvador» y la confusión como arma arrojadiza

Por Lorenzo CONTRERAS

MADRID, 6.

LA incertidumbre sobre la suerte de don Javier de Ybarra y la penosa impresión causada por los

asesinatos de Barcelona ponen en la actualidad electoral una nota lo suficientemente sombría como para

entender que los rumbos del campaña entran, como se temía, en el proceloso mar de las «variables».

Asistimos a intentos desesperados de evitar los comicios, en cuyos resultados ve la izquierda violenta el

falso aval democrático de una situación reaccionaria, y la derecha no pacífica el alejamiento de la utopia

del llamado «orden nuevo». Datos provisionales señalan que E.T.A. ha reivindicado las explosiones de

Madrid contra instalaciones del tendido eléctrico. Anteriormente, los «grapos» reclamaron la

responsabilidad de las muertes de los guardias civiles de Barcelona. Con todo ello se proporciona al

conjunto de las violencias perpetradas en el fin de semana el sello que mejor conviene a los pretendidos

depositarios de la «verdad histórica».

El señor Sánchez Montero, miembro del Comité ejecutivo del P.C.E., advertía el pasado sábado, ante

doce mil personas congregadas en tisera, que no conviene caer «en el juego de los que pretenden la

sublevación de un Pino-chet para aplastar al pueblo». Don Santiago Carrillo, enlazando con los problemas

de la amnistía, proclamaba en Toledo, ayer domingo, que la cárcel debe ser sólo para los asesinos, para

los que matan, lo mismo a los abogados de Atocha que a los carlistas de Montejurra o a los guardias de

Barcelona». Y don Felipe González, secretario del Partido Socialista Obrero Español, manifestaba, en

Albacete que los atentados contra los guardias civiles responden a las intenciones . de los enemigos de la

democracia, interesados en desestabilizar al país. La frase del día correspondió al propio señor González,

cuando, ayer, en el velódromo donostiarra de Anoeta, dijo: Pido solemnemente que dejen en libertad a

Ybarra para que el próximo día 14 no necesitemos un "salvador".»

La izquierda no violenta condena, pues, las acciones capaces de enrarecer peligrosamente el clima

electoral. El profesor Tierno Galván, presidente del P.S.P., se ganó una ovación en Vista Alegre al

expresar «el sincero pésame, de la izquierda, aquí reunida, para las familias de los policías muertos en

Barcelona», y el frente Democrático de Izquierdas, al igual que Esquerra de Cataluya, «han reiterado su

condena de los últimos atentados ocurridos en Madrid, Barcelona y Eus-kadi, como actos destinados a

crear un clima de confusión e intranquilidad cara a las elecciones».

LA REVOLUCIÓN TERMINOLÓGICA

Entre los incidentes menores del fin de semana destaca uno cargado de significado simbólico: el

lanzamiento de un bote de pintura roja contra la lápida de mármol que en la fachada del Ayuntamiento de

Badalona perpetuaba el último parte de guerra de Franco. Los responsables municipales han optado. por

retirar la lápida. No es de esperar que, limpiada la fachada, el recordatorio de aquel 1 de abril retorne a su

sitio. Con su característico estilo oratorio, el señor Ruiz-Giménez, presidente de la Federación Demócrata

Cristiana, se apoyaba desde Almería en el evangelista San Juan para pedir, a título fraternal, el

enterramiento del «hacha del rencor y el odio, porque la guerra la perdimos todos».

CONTRA LAS EXCARCELACIONES

Los sectores más conservadores del arco político han tomado pie de los últimos sucesos sangrientos para

reclamar una paralización del proceso de excarcelaciones en curso. En Los Llan. 3 de Adria-ne (La

Palma), el secretario general de Alianza Popular, señor Fraga . Iribarne, se ha declarado «contrario a sacar

de la cárcel a la gente cuyas manos estaban manchadas de sangre de guardias civiles y policías». Con

estilo categórico, los nueve periódicos de las provincias vascas han puntualizado en un editorial conjunto:

«El clima creado por esta nueva y reciente ola de violencia no resulta precisamente el más apto para pedir

al Gobierno que siga extendiendo su generosidad y ampliando los limites de la amnistía.»

Factores electoralistas están determinando la entrada en juego de las víctimas del terrorismo. Un despacho

de la agencia Cifra comunicaba anoche que en la localidad coruñesa de Malpica, los candidatos de

Alianza Popular rindieron durante un mitin local homenaje a la memoria del guardia civil José Antonio

Pardines, asesinado por E.T.A. en 1968. El atentado de Barcelona añadía relevancia a los aspectos

fúnebres del acto político.

EL CENTRO Y SUAREZ

La actividad político-electoral pura se ha movido en ios planos acostumbrados desde que el pasado día 24

de mayo se inició la campaña. La Unión de Centro, después de la «primera salida» electoral de don

Adolfo Suárez (visita a la sede de la coalición), parece haber entrado en el resbaladizo terreno de las

explicaciones. En el teatro Calderón, de Valladolid," el candidato al Congreso por Madrid, don Ignacio

Camuñas, ha precisado que no ha sido el Centro el que «ha ido» al presidente, sino el presidente el que ha

ido al Centro. La observación es irreprochable, y su carga de veracidad, aplastante, sobre todo para la coa-

lición centrista.

Don Adolfo Suárez ha entrado, electoralmerite hablando, en el campo del reportaje ilustrado. La revista

del corazón «Hola» le ha obsequiado con abundancia de paginas y fotografías, y «El País» le ha dedicado

gran parte de su suplemento dominical.

Mientras tanto, en Cartagena, José María Gil - Robles, hijo, criticaba las «aparicio-. nes» del presidente

en televisión, y en Madrid, Edgardo Vallejo aludía genéricamente al incumplimiento de su promesa de no

participar en la campaña electoral.De paso, el señor Vallejo decía de la Unión de Centro que «no es de

derechas ni de izquierdas, puesto que es la confusión». Más conciliador, don Joaquín Ruiz - Giménez

afeaba al presidente el no haber confiado en los partido? demócratas y liberales, como prueba su decision

de encabezar la opción electoral centrista.

Don Nemesio Fernández-Cuesta, aspirante centrista al Senado, se ha situado dialécticamente en las

antípodas del señor Vallejo. «En la confu-sión actual, cuando la derecha se presenta como campeona de

lo social, y la izquierda, del orden —ha dicho—, la opción más segura es el Centro».

LA CONFUSIÓN

Sobre la confusión se ha pronunciado en Vista Alegre don Enrique Tierno Galván. Sus palabras han

encerrado un elemento de contrición política. «Si existe confusión en el país —ha dicho—, es debido, en

parte, a que los partidos, por razones obvias, no hemos tenido que revestir con la exagerada túnica de la

moderación. Esto tiene que acabar. Cada ano debe presentarse como es, para que no haya engaño.»

Don Simón Sánchez Monte-jo no aceptaba en el mitin de Usera ninguna pérdida de identidad comunista.

«No hemos cambiado, no hemos renunciado a nada —proclamaba—. Seguimos siendo el partido de José

Díaz, el de Dolores Ibarruri y Julián Gri-mau. Seguimos siendo el Partido Comunista, cuyo objetivo es

establecer el socialismo en España.»

Un día más tarde, ayer domingo, el señor Carrillo, se cretario general del P.C.E., desplegaba de

nuevo su mode-rantismo y señalaba que su partido «no quiere una España de derechas, ni de iz-

quierdas, ni de centro, sino una España de todos», aconsejando que se vote a cualquier partido, siempre

que sea democrático.

Entre las actividades del P.C.E. destacaba en el fin de semana un mitin en la plaza de toros de Logroño,

donde don Ramón Tamames volvía a mostrarse crítico con la Unión de Centro y declaraba indeseable un

pacto social.

Desde Orense, un obispo —monseñor Temiño— ponía su influencia moral, poca o mucha, al servicio del

anticomunismo, «en una pastoral con motivo de las elecciones», según expresión de Cifra. Monseñor

estimaba que tampoco merecen crédito católico las ideologías ambiguas en lo moral y en lo religioso en

Madrid, el democristiano de izquierda Isidro Gandía, levantaba» en cambio, aplausos al denunciar «el

nacional-ca-tolicismo de los últimos cuatrocientos años».

El sábado, el trostkista francés Alain Krivine animaba con su presencia la fiesta del F.U.T. (Frente de.la

unidad de los Trabajadores), en el campo de fútbol del Pozo del ´Tío Raimundo, en una auténtica

«kermesse» política, en la que las alusiones a Fraga Iribame se mezclaban con otras no más benévolas

para Mario Soares y Alvaro Cu-nhal.

INFORMACIONES

6 de junio de 1977

(Viñeta, chiste gráfico)

 

< Volver