Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Otra vez en el País Vasco     
 
 Informaciones.    06/06/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Otra vez el PAÍS VASCO

Por Abel HERNÁNDEZ

TODOS los partidos políticos quieren que haya elec- ciones y que se celebren en paz. Los principales di-

rigentes, en los mítines de este fin de semana (puede haber habido dos mil en toda España), han

aprovechado la oportunidad para condenar enérgicamente el terrorismo y los intentos desestabilizadores,

que vuelven a amenazar la democracia y la pacífica convivencia.

Estos grupos marginales —el pequeño sector duro de E.T.A., G.R.A.P.O., K.G.B., etc.— ya no pueden

ocultar su macabro juego: pretenden impedir las elecciones, !a amnistía y la concordia y crear

condiciones objetivas revolucionarias en el País Vasco. En los altos servicios de inteligencia no se

descarta que de aquí al día 15 puedan ocurrir atentados mayores en España. El experimento

revolucionario quiere hacerse en las Vascongadas, aunque parece que existen indicios ciertos de que en

las vísperas de las elecciones se planea asesinar a alguna destacada figura política nacional. Aseguran que

la fecha elegida sería el día 13. Ese día va a haber especialísimas medidas de seguridad. A los terroristas

no les conviene la democracia.

Otros dos etarras, condenados a muerte en la época de Franco, han sido expatriados esta mañana. El «go-

teo» de las excarcelaciones empieza a ser peligroso. Los «duros» de E´.T.A. no encontrarían eco en la

sociedad vasca si todos los presos vascos fueran excarcelados ya. Las cadenas de bombas en Madrid y

Vascongadas y el asesinato de dos guardias civiles en Barcelona tienen precisamente por objeto —según

fuentes cualificadas— impedir las expatriaciones. La paciencia de la fuerza pública y de las fuerzas

armadas tiene un límite, se opina. El Gobierno puede verse entre la espada y la pared. Cada hora que pasa

sin sacar de la cárcel » un «etarra» es una oportunidad para que los terroristas cometan un nuevo atentado.

Cada nuevo atentado es una dificultad más para proceder a nuevas excarcelaciones. Si para el miércoles

no se han consumado estás, en el País Vasco puede rebrotar, la violencia en la calle, con consecuencias

imprevisibles. Si se viera obligado a intervenir el Ejército (cosa que no debe descartarse, según nuestras

fuentes, si la violencia desbordara a la fuerza pública), las elecciones de la democracia peligrarían. El

sector «duro» de E.T.A. es consciente de que en estos ocho días se juega todo a ana carta. Esperemos que

pierda la partida definitivamente.

 

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