Autor: V. S.. 
 Aumentan las amenazas a los terratenientes. 
 En La Mancha, sombra del 36     
 
 Informaciones.    06/06/1977.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

AUMENTAN LAS AMENAZAS A LOS TERRATENIENTES

EN LA MANCHA, SOMBRAS DEL 36

LEDAÑA (Cuenca), 6 (INFORMACIONES, por V. S).

YA puedes ir haciendo las maletas, que la casa la tenemos dividida entre nosotros y las tierras también»,

dicen aquí al encargado del más importante terrateniente de este pueblo manchego, acompañando sig-

nificativamente las palabras de un gesto, expresivo, pasándose la mano extendida bajo la barbilla.

Mientras la campaña electoral ha cambiado poco la faz y la vida de los pueblos manehegos de esta zonas

—unos escasos carteles de Felipe González, del Partido Comunista y, desde ayer por la tarde, unos

cuantos de la Alianza Socialista Democrática—, sí han aumentado las amenazas, y en pueblos donde, a

diferencia de Ledaña, existen auténticos latifundistas, se producen incluso incidentes, en particular desde

la apertura de locales del P.C.E.

El caso de este pueblo de unos tres mil habitantes, situado en el límite de la provincia con la de Albacete,

reviste características peculiares. Es un pueblo próspero, sin paro agrícola, dedicado a los cereales, la

vina, las legumbres de secano, el girasol, el azafrán y la ganadería.

El «gran terrateniente», con sus 500 hectáreas, posee an 5 por 100 de las tierras de la comarca, que están

ampliamente repartidas. Por eso, vecinos de Ledaña consideran que el crescendo de amenazas en este y

otros lugares de la «Manchuela» se debe a «una lamentable falta de cultura y de espíritu cívico, porque

aquí ya no se dan las condiciones objetivas —el latifundis-mo, el hambre, el paro— qué motivaron las

revueltas campesinas de hace cuarenta años.

La actitud de la «base» de los partidos de izquierda, particularmente del P.C.E. —tres docenas de

miembros; en Ledaña—, causa, al parecer, cierta preocupación a sus dirigentes nacionales. («Mire, aquí

de eurocomunis-mo no, entienden», dicen en Ledaña.)

Un incidente reciente resulta sintomático. El secretario general del P.C.E., don Santiago Larrillo, presidía

un mitin en Villamalea (Albacete), a pocos kilómetros de aquí, cuando tuvo que escuchar a un militante

decir que había llegado la hora de la revancha por los años de cárcel sufridos y que «tienen que rodar

muchas cabezas», ante lo que el señor Carrillo respondió: «Si pides eso, eres un mal comunista. Lo que

nosotros defendemos es la reconciliación.»

INFORMACIONES

 

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