Autor: García Escudero, José María (NEMO). 
 Elecciones a cortes. 
 Trio de damas     
 
 Informaciones.    07/06/1977.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

BUSTOS POLÍTICOS

TRIO DE DAMAS

O de reinas, porque vaya usted a saber qué les gustará más ahora a las señoras, teniendo en cuenta que lo

de reinas, que está también en la baraja, puede recordarles la época en que ésa era una de las poquísimas

profesiones que la mujer podía tener: cuando la mujer no estaba liberada.

Ustedes se habrán dado cuenta de que esa liberación no me arrebata precisamente. Entiéndase: tampoco

estoy en contra de ninguna manera,. Para mí no es ése el problema. Todo depende de la clave vital que

uno haya escogido. Si esa clave se pone en la inteligencia y no en el corazón (por mucha inteligencia que

se tenga), en recibir y no en darse, en el saber o en el poder y no en el amar, entonces, efectivamente, la

historia, entera de la mujer habría si4o una multisecular equivocación. Si se cambia la clave, la respuesta

podría ser exactamente la contraria. Han sido la otra cara de la Luna, la que no se ve, pero sin la cual la

que se ve no se podría sostener.

Pero como todo eso se puede aplicar´igual al hombre; como ha habido también hombres que se han

borrado voluntariamente en el servicio a los demás—pero -menos—y, según lo dicho, tampoco se han

realizado, pero éstos han tenido, es verdad, muchas más oportunidades que las mujeres para realizarse, si

hubiesen querido, de la otro manera, y, como además, todos y todas dicen ahora lo mismo, ¡cómo uno va

a oponerse a lo que cuenta con ese asentimiento universal ni a que se den a las mujeres las oportunidades

que piden! Tampoco a, que Reforma Social Española, que no es el único partido con mujeres entre sus

candidatos, pero sí el único que ha puesto a una como cabeza de lista en Madrid y el primero que las ha

sacado a televisión, presentase ayer en la pequeña pantalla a Mercedes Batlle, abogado, que se presenta

por Madrid; a Rosa Ca-chaceiro, funcionario, que se presenta por La Coruña, y a Mari Tere Campos,

locutora, que lo hace por Málaga.

Sólo una pregunta: ¿No han mostrado una insistencia excesiva en aquellos aspectos ternuristas (los

marginados, los minusválidos, los anormales, los ancianos) más propicios a la piedad; en las pequeñas

cosas de la vida cotidiana; en todo lo que podríamos llamar el lado del corazón en la política, como si en

él tuviese un cierto privilegio por naturaleza la, mujer? Pero entonces, ¿en qué quedamos? No se habrá

conseguido más que trasladar a este campo de la política, que se quiere rescatar para la mujer, la misma

división (aquí la cabeza, y allí el corazón; aquí las grandes ideas y allí la delicadeza del detalle) que se

viene practicando inmemorial-mente en todas las actividades humanas y en la que ahora se descubre

únicamente esclavitud.

Menos mal que lo enmendaron las mismas candidatas cuando nos hablaron sobre tema tan paco amable

como las regiones "de tercera". A no ser que ahí actuasen como amas de casa, intendentas o enfermeras:

tres menesteres también tradicionales de la mujer esclavizada.

¿No hubo también como un tonillo de lección aprendida y recitada? ¡Pero esto ha sido tan común! En

cualquier caso, un trío de damas candidatas ha venido a -punto en estos "bustos políticos" tan

uniformemente masculinos o, como ahora se dice horrendamente, tan "machistas". Naturalmente, no

cuento con doña Dolores Iba-rruri ni con doña Federica Montseny, en las que ni en sus mejores tiempos

conseguí ver encarnado el eterno femenino, quizá por lo mucho y bien que políticamente se realizaron,

pero que ya no están para animar ningún desfile televisivo.

NEMO

 

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