Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Elecciones seguras     
 
 Informaciones.    07/06/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

ELECCIONES SEGURAS

Por Abel HERNÁNDEZ

HOY hay una importante reunión en la Moncloa, El presidente Suárez ha sentado esta mañana en torno a

la mesa a los principales responsables de las fuerzas armadas y del orden público. Varios ministros, entre

ellos el vicepresidente primero para Asuntos de la Defensa, general Gutiérrez Mellado; el vicepresidente

segundo, señor Osorio, y el ministro de la Gobernación, señor Martín Villa, están presentes. También los

jefes de Estado Mayor.

Parece que en esta importante reunión hay dos temas de fondo: reorganización de determinadas fuerzas de

orden público (es posible que el asunto pase al Consejo de ministros del viernes) y, sobre todo, la estra-

tegia de seguridad ante las elecciones. Se da por seguro que las medidas de seguridad en torno a las urnas

van a ser muy especiales. Se trata de defender las urnas contra las posibles agresiones de los terroristas

antidemócratas. Es posible que el Ejército colabore de alguna manera en esta tarea. Existe la sensación de

que cualquier precaución va a ser poca. No obstante lo cual, el clima en el país y en las altaras oficiales es

de calma y de serenidad. Se tiene el convencimiento de que los desestabilizadores- no van a conseguir su

propósito ni van a alterar gravemente la vida ciudadana.

Quizá el acaso vasco» sea el que más preocupa. El ritmo de las excarcelaciones de los etarras ha sido más

lento de lo que el Gobierno quería. Determinados estamentos no están colaborando en la medida que se

pretendía, sino todo lo contrario. Esta actitud está provocando un evidente malestar en el seno del

Gobierno. Los «problemas técnicos» se han impuesto a la apremiante necesidad política. «Esto no se

puede hacer por decreto-ley», comentaba un muy alto cargo del Gabinete. A golpe de decreto-ley ha

conseguido Suárez llevar al país a las puertas de la democracia. Pero en este caso no se podía acudir a esta

fórmula expeditiva. Sin embargo, en fuentes dignas de todo crédito nos han dicho esta mañana: «En un

plazo de dos días estarán todos los presos fuera.» En otras fuentes nos han confirmado esta misma

impresión: «Entre hoy y mañana, por fin,todos fuera.» Sería razonable que los organizadores de las

jornadas de lucha en Vascongadas congelaran su convocatoria, entre otras razones porque se exponen a

hacer el ridículo.

 

< Volver