20-N. J.E. Casariego. 
 Impotencia del Gobierno para garantizar la vida     
 
 El Alcázar.    20/11/1978.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 26. 

Fuente: ALCÁZAR; EL Fecha: 20-11-1978 Página 18

Impotencia del Gobierno para garantizar la vida

«España está enferma, tan enferma que puede morirse en las manos de los nuevos exorcistas, de los torpes

curanderos que hoy la manipulan»

«Los hombres y los grupos que hoy tienen en sus manos el Estado español están realizando una labor que

consiste en reestablecer todo lo que había vencido y barrido»

Españoles: Os hablo en nombre de la Comunión Tradicionalista carlista, es decir, de una causa que a lo

largo de sigfo y medio sirvió, abnegadamente, en vanguardia, a costa da innumerables sacrificios y

raudales de sangre a los grandes ideales españoles que se sintetizan bella y exactamente en cuatro

palabras que representan Iodo lo que hoy, de arriba a abajo, se niega, se falsea, se destruye y se escarnece:

Dios, Patria, Fueros, Rey.

Tienen en sus manos el Estado español, no sirven a ninguno de esos idéalas. Por el contralto, entregados a

ideologías e intereses extranjeros, estén realizando una labor que consiste, precisamente, en restablecer e

imponer todo (o que había sido vencido y barrido en la Cruzada por las bayonetas da nuestros héroes y

con la inmolación de nuestros mártires.

Cumpliendo ese programa, han empezado por decretar la jubilación de Dios. El Estado español ha dejado

de ser católico, tal como pedia Azaña en la segunda República. Por primara vez, salvo los brevísimos

lapsos de las dos republiquetas convulsas y caóticas, por primera vez a lo largo de mil quinientos años,

Dios ha dejado de ser Ja norma suprema del Estado y déla Sociedad. Y todo ello, no porque lo exigiese

«pueblo español, que nada de esto se le ocurría en 1975, sino para complacera unas minorías de

doctrinarios rencorosos que a su vez cumplían consignas de las dos grandes Internacionales que hoy

dominan el mundo: la Internacional multicapitalisla hedonista y la Internacional marxiste, coincidentes

ambas en ese momento inicial del proceso español en humillar y debilitar a España, para convertirla en

instrumento servil de sus fines, bien como campo de sus especulaciones económicas y financieras, o bien

como base para sus conveniencias estratégicas.

Esto es tan evidente, que ni ellos mismos han ocultado sus maniobras y entraron en España

ostentosamente con toda publicidad, como en terreno conquistada. Así hemos visto venir desde principios

de 1 976, representantes bien conocidos de grupos extranjeros, los cuales venían para aconsejar y

organizar a los nacientes partidos llamados demócratas, socialistas y comunistas, y a traer lop fondos

recaudados para ellos en sus países. Y aún jefes de Estado y ministros extranjeros se permitían darnos

consejos públicamente. Así se fue montando todo el tinglado, toda la máquina política, económica y

electorera que nos está llevando a la desesperada situación actual. Nunca dos años fueron tan

aprovechados para descomponer y sumir en el caos a un pueblo. Y hoy España empieza a ser una

neocolonia mental y económica.

Jubilar a Dios fue su primera consigna y también abrir las puertas a todos los malesque actualmente

padecemos en España y que ni en compensación ningún beneficio sustantivo han traído a nuestro pueblo.

Por el contrario, estamos viendo que, paralelas a ellos, una inmensa descomposición invade a la Nación

española, que en vano tratan de desmentir, .con BU palabrería demagógica, unos políticos gárrulos,

irresponsables y vendidos; esos político que miran mucho más a los nuevos amos que les manipulan

desde el extranjero que a los auténticos intereses de España.

Son los que han contribu ido con sus demagogias y claudicaciones a I aumento del terrorismo.

Son los que han permitido y amparado esa repulsiva oleada de vil y envilecedora pornografía, que está

corrompiendo a la juventud española.

Son los que han abierto los garitos del juego para que se arruinen las familias y te enriquezcan los tahúres

forasteros e indígenas, entre los cuales figuran personajes bien conocidos.

Son los que al servicio de intereses antiespañoles de multicapitalistas internacionales permiten le

constante e imparable subida de precios que agobia a las familias modestas.

Son los que ven crecer el paro obrero y bajar los valares industríales a cifras que aún superan las de la

segunda desastrosa República.

Son los que han dado todas las facilidades al separatismo que es una amenaza real de disolución de

España, como sí ya los españoles hubiésemos liquidado nuestra historia común de siglos y ya no

tuviésemos nada que hacer juntos.

La demagogia más irresponsable y la fraseología más vacua y embustera azotan a España, desde las

alturas hasta sus últimos rincones. Recuérdense aquellas amnistías poniendo en libertad a miles de

asesinos, ladrones e indeseable* de toda clase parí que pudieran campar a sus anchas por todo el país.

Recuérdese la supresión de brigadas especiales de la Policía y la destrucción de archivos de antecedentes.

Recuérdense a los terroristas asesinos notorios, puestos en la frontera con un regalo de millones para

que... comprasen armas y regresasen. Véase la anarquía en las prisiones y al aumento impresionante de

violaciones, atracos y otros delitos comunes. España as hoy como una larguísima película del Oeste, poro

sin «sherifi*. Lo que ocurre en España ha llegado ya a tal grado, qua justifica la cínica y paradógica frase

de un político cubano al día siguiente de la voladura dal crucero «Maine». « Lo único´buano que tiene

esto es lo malo que se esta poniendo.»

La impotencia total dal Gobierno para garantizar la vida, el honor y la libertad de los españoles, los cuales

pueden ser asesinados, vejados y secuestrados impunemente. A (as personas honradas se les quitan las

armas y así quedan inermes ante los asesinos y secuestradores. Quien quiere el enemigo, cae asesinado,

sea guardia, obrero, periodista/ taxista, industrial o magistrado. He dicho impotencia. Repito. Impotencia

total y vergonzosa. ¿Han visto que desde hace mases y mesas todos los crímenes, que han producido 97

muerto!, quedan impunes, que ni por casualidad se prende y se castiga a un solo asesino?

Acabo da señalar, an el tono que creo que correspondo a un acto como éste, los males á» España.

Sí, españoles, España está enferma, tan enfermí que puede morirse en las manos de los nuevos exorcistas,

de los torpes curanderos qua hoy li manipulan. España está enferma. Y a un enfermo no bastí que se

diagnostique su mal, sino que es necesario —y urgente— que se le aptiqua el correspondían» plan

terapéutico. La enfermedad de España nos es bien conocida. La viene padeciendo desde hace más de un

siglo. Mal se hallaba España cuando advino el régimtn constitucional extranjerizante, pero las drogas tft

importación que la han venido suministrando desde entonces, ha ¡do de mil an peor. Ahora u insiste en

toda la más vieja y desacreditada ts-rapéutica.

Veremos ahora lo que pasa. Sí, esperemos a ver lo que va a pasar, pues lo porvenir no es asequible* los

hombres y sólo lo conoce Dios. Y a Dios, elloslo han jubilado. Paro ante lo que pueda pasar, yo sólo os

recomiendo ahora una cosí: Unión, unión y unión. Unión de todos los que creen en Dios y quieren qui .

España no senos muera. Unión por encima de los individuos y de los grupos. Unión para formar un frente

único. Unión pan que sean muchas las manos que «» puedan moví* al mismo tiempo, cuando haya que

acudir a la salvación de España. Los males de España no puedan curarse con paños calientes da-los

curanderos si uso. Tai val sean necesarias drogas mas enérgicas. Incluía cirugía, pues lo importante no es

la ascuali hipocrática o hemoepética, sino salvar la vida da nuestra Madre España. ¡

Hay que poner en pie un movimiento viril, juvenil, renovador, con ideas claras y precisas y gentes nuevas,

que sea capaz de realizar en su día la gran, revolución o transformación nacional que España necesita,

sustituyendo o modificando a fondo. I*-caducas instituciones culturales y económicai. sociales y políticas

que ya no sirven a España. Y nada más, españoles. Haced examen de conciencia, meditad sobre la

situación de España. Y disgrégalos pacíficamente para volver a vuestro! pueblos, s vuestros hogares,

llevad dentro el hermandad la Unidad que bs podrá hacer fuertes y vencedores.

Unidad por los más sitos valorea que deben postt sobra todos nosotros; por dot.valoras an nombra de los

cuales yo vi, en tiempos lejanos, caer a mi alrededor, tronchados en la flor de su adad, a mi» mejores

cantaradas da Armas. Y aso* dos grandaí valoras qua aleteaban sn nuestras banderas y alentaban an

nuestros corazón ´ sa expresaban con astas dos palabras, con las que quiaro cerrar mi; intervención da

hoy:

¡Por Dios y por España!

J.E. Casariego

 

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