Autor: J. G. O.. 
   Defensa de la homosexualidad     
 
 Pueblo.    14/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

DEFENSA DE LA HOMOSEXUALIDAD

Señor director:

El profesor Juan Velarde Fuertes —esto lo he leído en el «Teleprograma» número 588— dice entre otras

muchas cosas, «en nombre de la ciencia», refiriéndose a «tantas ligerezas» como se han dicho en la

campaña electoral sobre el tema demográfico español: «En medio de todo esto, presentarse ante los

españoles con la reivindicación del divorcio, del aborto y, en algún caso, hasta de una grosera

homosexualidad..., señala el camino equivocado.»

Mire usted: esta última frase me ha hecho un daño inmenso, porque yo soy homosexual, y «en nombre de

la ciencia» un profesor de la Complutense no debería pronunciarse de esta manera tan trivial en torno a

nosotros, los homosexuales.

Porque nosotros, los homosexuales, somos, ante todo, seres humanos, como cualquier hijo de vecino,

españoles con todos nuestros derechos, ciudadanos libres y responsables, lo cual quiere decir que ya está

bien de insultos, provocaciones y amenazas.

Durante muchos años hemos sido perseguidos, socialmente discriminados. Se nos ha rechazado como a

apestados. La sociedad nos marginó sin contemplaciones. Sobre nosotros se han dicho cosas monstruosas,

la mayoría de las veces falsas. De nosotros se burlaba la gente por la calle, ¡y cuántas veces, sin venir a

cuento, los jóvenes, y menos jóvenes, nos han dado de golpes y pedradas! (producto de una deficiente

educación respecto al homosexual); ¡y ay de nosotros como se nos ocurriera acudir a la Policía!; encima

éramos encarcelados.

Por eso, por haber sufrido una persecución tan injusta, por, haber sido tan incomprendidos --este

problema nuestro es más arduo que el de las madres solteras—, vamos a luchar, para que no nos sea

aplicada más la ley de «peligrosidad social». Nos estamos reagrupando en asociaciones libres, apolíticas y

democráticas, para que, al fin, la Iglesia y la sociedad tome conciencia de nosotros.

Que el señor Juan Velarde Fuertes haga uso de caridad y comprensión, y no se muestre tan rígido e

intransigente

Le saludo, con afecto,

J.G.O. Melilla

 

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