Todavía hay quienes van a Montjuich más a lucirse que a vender  :   
 Objetivo: que la exportación española cambie de signo y sea predominantemente industrial sin dejar de ser agraria. 
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TODAVÍA HAY QUIENES VAN A MONTJUICH MAS A LUCIRSE QUE A VENDER

LUCIMIENTO Y VENTA.

Aunque cada vez menos, esto se debe a que la Feria oscila todavía hacia la

exposición. Hay quienes vienen a Montjuich más a lucirse que a vender, aunque

cada vez menos a lo primero y más a lo segundo.

El pabellón nacional tiende a agrupar todos los productos de) país que

representa, lo cual presenta más bien, aunque sea con intención comercial, un

aspecto de exposición. Pero, como se demuestra con la fórmula británica, el

pabellón nacional puede y debe cumplir una función, como es la de orientar sobre

los productos del país en general e informar sobre los que concurren a la Pena,

cada cual en la sección que le corresponde: los. coches, en el Salón del

Automóvil; los tornos y demás máquinas herramientas, en el Palacio de la

Metalurgia, etc. Es decir, cada cosa en su sitio. El pabellón queda, pues, como

orientación y atracción. Gran Bretaña repite este año su afortunada taberna

escocesa del año pasado. Sólo whisky, a veinticinco pesetas´ consumición. El año

pasado, la taberna era de estilo tradicional en su decoración. Este año, que se

titula "El Castillo de Edimburgo", tiene aspecto de bar moderno.

Con esta fórmula, aplicada con el mayor método posible, cabrían prácticamente

todos los pabellones extranjeros en el Palacio de las Naciones. Cada pabellón

ofrecería algo típico, algo nuevo de especial relieve y toda la orientación

comercial deseable, en especial de las mercancías expuestas en las

correspondientes secciones comerciales, con lo cual ganan vendedores y

compradores.

SETECIENTOS EXPÓSITORES ALEMANES

La mayor presencia extranjera en la Feria, en el pabellón, que es de los

grandes, y fuera del pabellón, sigue siendo la Alemania Occidental, a la que

pertenecen más de .setecientos expositores. Ya se pueden ustedes figurar toda la

suerte de maquinaria que presenta Alemania. Lo que tal Vez les sorprenda es que

Alemania ofrezca salmón y caviar.

Hay un pabellón afroasiático, como hemos apuntado. Se trata de una oficina de

propaganda para empezar a introducir en serio a los países de aquellos

continentes en las relaciones comerciales con España. Algo similar al

hispanoamericano, qué no acaba de arrancar de un muestrario pequeño y típico.

Brasil, si; Brasil se ha despegado con un pabellón propio, con mercancía

importante; entre ella, una versión propia de automóvil europeo de gran tono.

EL JAPÓN, TEXTIL

Ahora, tal vez lo más revelador es la´ participación japonesa doble, es decir,

con dos pabellones, como queda apuntado. Lo singular de ella es que en el

pabellón de la plaza de España Japón se presenta como la gran potencia textil

que es, con maquinaria de todas clases y tejidos de gran variedad. Es tanto más

curioso, dada la significación de Barcelona y que esto

UNA FERIA EN PLENO DESARROLLO

Objetivo: que la exportación españolo cambie de signo y sea predominantemente

industrial sin dejar de ser agraria año no hay pabellón texto en la Feria, pues

se transforma en la I Lonja Textil, que se celebrará en octubre. De modo que, en

lo textil, los japoneses dan la nota en la Feria presente.

SIGNO DE LOS TIEMPOS

Del progreso de! rebicsla a motor e* boca iaSr» ",* presente Feria. Anta. es el

espacioso Palacio de Victoria Ergenia cabía integramente toda la muestra

automóvil. Ahora tenemos automóviles por todas partes. Signo de los tiempos. El

Salón del Automóvil, aparte de ocupar grandes espacios libres, se ha introducido

en el palacio vecino y gemelo, el Palacio de Alfonso XIII, donde llena una de

sus naves.

TRES HORAS DE CAMINATA

Andando sin detenerse apenas, usted puede dar una ojeada, sólo una ojeada, a la

XXXI Feria Internacional de Muestras de Barcelona, en unas tres horas. Casi

trescientos mil metros cuadrados, con más de • diez mil expositores, son muchos

metros cuadrados y muchos expositores. AI final de este fenomenal paseo se~

queda uno con la duda de qué es lo que ha visto, pues la confusión que produce

tal diversidad, en que la atención es solicitada simultáneamente por tanto

artilugio, novedad y sorpresa, no es poca, a lo que se une el natural cansancio,

que es mucho.

EL 75 POR 100

Hasta aquí nos hemos referido tan sólo al 25 por 100 de la Feria, la

participación extranjera, que.es la razón de su internacionalidad. El 75 por 100

lo constituye la industria nacional. Su exhibición es, pues, no sólo brillante,

que lo es, sino abundante, tonto en las secciones generales como si £e presenta

agrupada en salones o secciones especiales, como las artes graneas, la piel, la

náutica, nueva sección ferial llamada a ser feria monográfica, y el salón del

envase y el embalaje, que sigue cobrando importancia. Entre las

artes graficas, el embalaje y los Estado Unidos se reparten el espacioso palacio

número 1.

El Palacio Ferial, el anejo del de las Naciones, con sus plantas unidas por

rampas, por las que suavemente se pasa de una a otra, y la magnifica y atrevida

boveda en forma de sombrilla que lo corona es talvez donde reluce mas la

participacion nacional.Palaico nuevo, construido expresamente para su objeto y

lleno de lo que hoy llama mas la atención y el roto del ciudadano corriente,

desde la variedad inmensa de aparatos electrodomésticos y domésticos, sin ser

eléctricos, hasta un muestrario engolosinador de juguetería, pasando por libros,

discos y otros artículos al alcance del hombre de la! calle, todo exhibido con

buen arte y estilo de la época, en un ambiente tan propicio como el creado por

este enorme y resplandeciente escaparate que es el Palacio Ferial.

CAMBIO DE SIGNO NECESARIO

La Feria de Barcelona, creemos, permite esperar el pronto cumplimiento, lo más

pronto posible, .del objetivo señalado aquí por el ministro de Comercio, señor

Ullastres, de que la exportación española cambie de signo, o sea, que, sin

perder nada de lo agrario, pase a ser predominantemente industrial. Es mucho aún

el camino que hay que recorrer, pero parece bastante posible, a juzgar por lo

que se ve, que pueda recorrerse con celeridad. Sabido es que, para no parar el

desarrollo, no se puede parar la importación, que aún subirá más de lo que está

subiendo, y para que ello sea posible no queda sino que la exportación, y

precisamente la exportación de lo que vemos en esta Feria, crezca, se

multiplique.

La XXXI Feria Internacional de Muestras de Barcelona, sin olvido de los mercados

conocidos, apunta para ello hacia África y Asia.

Barcelona y junio 1963.

 

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