Un milagro de la naturaleza  :   
 La intrincada estructura de la flor del algodón no ha podido ser nunca reproducida en los laboratorios. 
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UN MILAGRO DE LA NATURALEZA

La intrincada estructura de la flor del algodón no ha podido ser nunca

reproducida en los laboratorios

EN el milagroso taller de la Naturaleza no existe realización más intrigante que

la creación del algodón, rey de las fibras textiles y base y fundamento de una

de las mayores industrias del mundo.

La maravillosamente intrincada estructura de la fibra, de algodón no ha sido

reproducida nunca en el laboratorio, y son pocas las probabilidades de que pueda

serlo jamás.

Cada kilogramo de algodón contiene más de 260 millones de minúsculas fibras,

cuyo diámetro es tan sólo aproximadamente un cuarto del de un cabello humano. En

el interior de la finísima pared exterior de la fibra se encuentran de veinte a

treinta capas de fibrílos, cada uno compuesto de largas cadenas de celulosa,

sustancia que se encuentra en las membranas celulares de la mayoría de las

plantas. Estos fibrílos dan al algodón tanta fuerza tensil como el acero hilado.

Los espacios abiertos existentes entre las cadenas de celulosa retienen el agua

cuando se moja la fibra, haciendo que ésta se hinche. El agua lubrica las

cadenas celulósicas, permitiéndoles moverse unas respecto de las otras y

repartirse así mejor el esfuerzo. ¿Resultado? Una fibra textil que aumenta su

resistencia al mojarse. Dichas cadenas tienen también gran estabilidad; en

pruebas de Laboratorio se han hecho 50.000 dobleces a una fibra de algodón sin

que pierda su fortaleza.

UN MILAGRO DE LA NATURALEZA

Durante más de cincuenta siglos no ha habido fibra tan empleada en cantidad y

variedad de usos como la del algodón.

Mientras que la fibra crece en él interior de la cápsula (el fruto verde que

sigue a la efímera flor del algodonero) es redonda como un tubo. Cuando está

madura, la cápsula se abre, dejando al descubierto las fibras, que se secan,

aplanándose y retorciéndose, adoptando una forma ligeramente helicoidal,

circunstancia que confiere al algodón sus soberbias cualidades de hilado, ya que

las fibras tienden a entrelazarse cuando se las retuerce en la hilaza.

A las naturales cualidades de absorbencia y resistencia, la ciencia ha añadido

docenas de nuevas características: inarrugabilidad, inmanchabilidad,

ininflamabilidad, resistencia al moho, elasticidad, termicidad, impermeabilidad,

plegado indeleble, etcétera. Parece no existir limitación a las posibilidades de

aplicaciones científicas sobre el algodón.

Al tiempo que la ciencia va descubriendo cada día otros tratamientos que

confieren al algodón huevas propiedades, se hallan nuevas posibilidades de

utilización para esta fibra: la empleada en mayor cantidad y mayor variedad de

usos por el hombre durante más de cincuenta siglos.

 

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