Autor: Romero Roldán, Emilio. 
   Unos muertos se quedan más solos que otros     
 
 Pueblo.    28/05/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

UNOS MUERTOS SE QUEDAN MAS SOLOS QUE OTROS

Señor director:

El poeta ha dicho: ¡qué solos se quedan los muertos! Pero hay muertos que se quedan más solos que

otros.

No hace muchos días, vimos por televisión cómo los jugadores de un equipo de fútbol saltaron al campo

con brazalete negro y, antes de comenzar el partido —final de una competición europea—, guardaron un

minuto de silenció por los muertos en los últimos sucesos ocurridos en las provincias vascongadas.

A las seis horas de esa misma tarde, un policía armado —veintitrés años, casado y nacido en Ubeda

(Jaén)— era asesinado mientras cumplía con su deber, como guardián del orden público. ¿Qué se le

habría perdido a este jiennense en San Sebastián? Había ido a buscar un trocito de su patria española y

encontró la muerte.

Ante este nuevo y luctuoso suceso, me pregunto: ¿Habrá ahora algún equipo de fútbol que se ponga

brazalete negro y qué guarde un minuto de silencio en memoria del joven defensor del orden, caído en la

capital donostiarra? Ya veremos.

YO no entiendo, no quiero entenderlo, por qué unos muertos se quedan más solos que otros.

Atentamente le saluda,

Herminio ROMERO ROLDAN.

D. N. I. 30.908.208.

Madrid.

 

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