Autor: Ruiz, Juan. 
   El nombre de Dios en vano     
 
    Páginas: 1. Párrafos: 4. 

EL NOMBRE DE DIOS EN VANO

Muchas veces resulta más cómodo no leer los periódicos. Muchas veces pasamos la

vista por encima para no leer lo que podría intranquilizarnos. Con gran

frecuencia reducimos las noticias inquietantes a su pura fachada pintoresca,

gastamos una broma y seguimos consumiendo nuestra ración diaria de telefilmes.

Entiéndase bien que no estoy hablando de las informaciones sobre el Vietnam o

Biafra, sino de algo mucho más cercano.

Hemos venido leyendo en los periódicos una serie de actividades de un grupo que

se autotitula "Guerrilleros de Cristo Rey". Algunas de ellas caen dentro de una

esfera peligrosa. Pero hoy queremos destacar que unas personas no identificadas

han irrumpido por la fuerza en un templo madrileño, han sacado por la fuerza a

los que allí estaban pacíficamente y han causado desperfectos en muebles e

instalaciones. Y todo esto al grito de "¡Viva Cristo Rey!" Y todo esto en 1969,

en pleno pluralismo religioso, después del Concilio Vaticano II. Dan ganas de

decir, simplemente, con fatalismo: "¡Qué país!".

Pero no basta con eso. No se trata de un hecho puramente aislado, sino de algo

que armoniza bien con maneras de hablar y actuar que han reaparecido (mejor: que

nunca han dejado de aparecer) en nuestra patria. Parece que, a pesar de tantos

cambios (externos y de mentalidad), hay sectores de nuestro catolicismo que no

logran superar la etapa belicosa y contrarreformista. Parece que hay quien sigue

concibiendo ¡a religiosidad como garrotazos (por no decir otra cosa), en la

cabeza del que no opina como nosotros. A veces, parece, en resumen, que no

tenemos solución.

No cabe minimizar el hecho: no se debe tomar el nombre de Dios en vano y, si se

hace, sólo se conseguirá empujar a la juventud española para que se aparte más

de Dios. Además, el odio engendra odio y la violencia engendra violencia. Sin

ser retóricos ni agoreros, debemos declarar, sencilla, pero tajantemente, que,

por ese camino, nadie sabe dónde podemos llegar a parar.

"JUAN RUIZ"

 

< Volver