Los orígenes del catolicismo político español     
 
   07/03/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

RELIGIÓN

Los orígenes del catolicismo político español

Ayer tuvo lugar en el Colegio Mayor de la Moncloa la primera de las dos

conferencias que sobre el tema "Los católicos durante el reinado de don Alfonso

XII" está desarrollando don Ricardo Gutiérrez Nieto, especialista en historia

religiosa de la España contemporánea.

Para el conferenciante, el reinado de don Alfonso XII tiene especial interés, ya

que durante él aparecen en España por primera vez movimientos católicos seglares

en busca de una fórmula de actuación.

RUPTURA DE LA UNIDAD CATÓLICA

La revolución del 68 y la ruptura legal de la unidad católica, consagrada por el

artículo 21 de la Constitución de 1869, llevan a ciertos sectores del país a

organizar la autodefensa del catolicismo y actuar en política "en cuanto

católicos" con ánimo de restaurar el Estado confesional. La autodefensa del

catolicismo por obra de los seglares se operó según dos modalidades, a saber

extrapolitica y política.

De la modalidad extrapolítica tenemos dos muestras; la Asociación de Católicos,

nacida en pleno período revolucionario, y la Unión Católica, que en cierto modo

fue la continuadora de la anterior y surgió ya dentro del reinado de don

Alfonso, coincidiendo con el primer Gobierno de Sagasta. Ambas Asociaciones son

un claro precedente de la Acción Católica. Las dos Asociaciones trataron de

agrupar a los laicos en torno a la jerarquía, a la que reservaban los puestos

presidenciales en cada diócesis, pretendían tener ámbito nacional, por su

naturaleza tendían a ser únicas y se proponían auxiliar a los obispos en todos

los campos: acopio de recursos económicos, asesoramiento jurídico, propaganda

oral y escrita de la doctrina eclesiástica, fomento del culto, atención a obras

benéflcodocentes, etc. Estas Asociaciones gozaban de personalidad canónica y en

cuanto tales eran extrápoliticas. Ello no impedía que sus socios, bajo su

personal responsabilidad, actuaran políticamente, dentro de los límites

señalados por el Syllabus y la Quanta Cura, reservando a los obispos el juicio

sobre esas intervenciones personales. L a idea de asimilar a la Unión Católica

con un partido político es tan frecuente como inexacta. Más complejo es el

"catolicismo político" expresión bajo la cual el conferenciante engloba la

actividad de los grupos que tienen como norte restaurar mediante la acción

política el Estado confesional.

Los había que querían limitarse a volver a la situación religiosa vigente en

tiempos de Isabel II; se llamaron "moderados históricos".

El grupo acaudillado por Cánovas, aleccionado por la experiencia de la fuerza

revolucionaria, intenta conciliar el confesiorialismo de Estado con la

tolerancia. Su fórmula, interesante y fecunda, no pudo mostrar todas sus

posibilidades por la muerte prematura del Rey.

LOS "ULTRAMONTANOS"

Pero quizá los grupos menos estudiados son los conocidos en la época alfonsina

bajo el nombre de "ultramontanos", muchos de los cuales habían intervenido ya en

las postrimerías del reinado dé Isabel II en puestos de Gobierno,

conociéndoseles entonces con el nombre de "neocatólicos".

Tales grupos tenían una ideología contrarrevolucionaria, inspirada especialmente

por las revistas "La Civiltá. Cattolicá" y "Etudes", por los últimos escritos de

Donoso y por Aparisi y Guijarro.

Una parte de los "ultramontanos" sé pasó al carlismo durante la revolución.

Gracias a ellos él carlismo, envejecido, se reanimó ,y a ellos les debe las

líneas generales de su pensamiento político, apenas formulado antes de la

"conversión" de los "neo-católicos".

Durante el período alfonsino se empeñaron en hacer del carlismo el partido

católico con pretensiones de exclusividad e intentaron por todos los medios —

aunque sin éxito—involucrar a la jerarquía.

Otra parte—la más joven y brillante—renunció a la fórmula de partido católico,

promoviendo la Unión Católica, extra-política como tal Asociación, pero que

dejaba a sus socios la libertad para optar políticamente, dentro de ciertos

límites. La mayor parte de los socios acabó por aceptar la solución religiosa

canovista, no sin grandes reservas, y algunos Ingresaron en el partido liberal

conservador.

El conferenciante se extendió ampliamente en Interpretar los problemas a que dio

lugar en el ámbito religioso la revolución septembrina y la Constitución del 69,

en cuyo centenario estamos.

 

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