Autor: Valverde, Gustavo. 
   Más de cincuenta países investigan los sobornos de la Boeing  :   
 Confirmado por la Comisión de Valores y Cambio desde el mes de marzo. 
 Ya.    01/05/1977.  Página: 4-5-7. Páginas: 3. Párrafos: 36. 

Medio millón de dólares (35 millones de pesetas) costaba "sentarse a la mesa" en España para hablar de

aviones en los años 60 y 70

Después del escándalo de Watergate y Lockheed esperan su turno otros doscientos entuertos

multinacionales en los Estados Unidos

El caso Boeing-España alcanza al período 1967-73

Confirmado por la Comisión de Valores y Cambio desde el mes de marzo

La agresiva Comisión de Valores y Cambio quiere esclarecer el embrollo y las ilegalidacfes + La gran

compra de los 27 aparatos 727 que hizo Iberia de golpe en noviembre de 1971 es la1 que atrae la máxima

atención de ios investigadores

La conversación tiene lugar en un céntrico hotel madrileño, famoso por su asidua clientela

americana. Corre el año 1970. Es la hora del aperitivo. En la barra antes de iniciar la comida, siete

personajes de difícil identificación a estas alturas junto a siete vasos del mejor guisquí escocés. Dos de

ellos son altos ejecutivos de una importante compañía aeronáutica norteamericana. El tercero es un

general USA de alta graduación. Por parte española, tres personalidades con importantes cargos y

"ranking" en el mismo estamento. El séptimo interlocutor es un abogado oriundo de Zamora que en sus

tiempos mozos de colegio mayor en la Universidad de Madrid—según su propia confesión—hizo

íntima, amistad con uno de los más discutidos ministros del antiguo régimen, entonces director del

mismo colegio mayor. (Posteriormente el abogado de Zamora; abriría plaza en Nueva York como

corredor o agente financiero.)

MAS DE CINCUENTA PAÍSES INVESTIGAN LOS SOBORNOS DE LA BOEING

Los tres americanos acaban de llegar esa misma mañana desde Nueva York para iniciar una importante

"operación" de venta de aviones en España. Un grupo francés se les ha adelantado pocas semanas con el

mismo objetivo... El abogado de Zamora, desde su minúscula oficina (sin secretarias) en uno de los más

conocidos rascacielos de la Park Avenue neoyorquina, ha estado preparando cuidadosamente este

encuentro y hace las veces ahora de "consultant", agente, enlace y hasta traductor en el íntimo cenáculo

del hotel madrileño.

Tras las presentaciones y "niceties" de rigor, sin acabar todavía el primer güisquí, uno de los tres

interlocutores españoles hace alusión a los "buenos contactos e influencias" de que dispone y se dirige al

abogado-consultante de Zamora:

—Aclare bien a los americanos que antes de sentarnos a la mesa debe quedar suficientemente entendido

que este comida de negocios "vale" medio millón.

Medio millón de dólares, 35 millones de pesetas, costaba "sentarse a la mesa" en España para hablar de

aviones en los años sesenta y setenta a los directores de ventas norteamericanos. Pero en 1975, tras la

célebre causa del Watergate, que derrumbó y sacó a la fuerza de la Casa Blanca al primer presidente en

toda la historia de Estados Unidos, la plaga de los sobornos internacionales alcanzaba el mayor chequeo

que ha producido la historia moderna. Al escándalo de la Lockheed siguió el escándalo de la Boeing y

esperan su turno otros doscientos entuertos multinacionales USA que voluntariamente han confesado ante

una agencia federal haber sobornado a los más altos funcionarios y personalidades políticas extranjeras

entregándoles dinero, regalos y otros favores por mucho más de trescientos millones de dólares en el

espacio de sólo seis años.

El caso de la Lockheed, una empresa de construcción de aviones y material militar, ha costado la cabeza

moralmente a un príncipe en Holanda, a un primer ministro en Japón, a varios políticos y ministros en

Italia y sus implicaciones últimas todavía no han sido investigadas en su totalidad en otra docena de

países, incluida España. La Securities and Exchange Commission, una agencia ejecutiva del Gobierno

americano, ha inanifestado el pasado diciembre que, a pesar de que esta empresa ha admitido haber

realizado sobornos por 25 millones de dólares, las "otras comisiones" y pagos de dudosa legalidad

abonadas por esta firma superan los 200 millones de dólares (14.000 millones de pesetas).

Coso Boeing

Sin estar desenterrados aún todos los esqueletos de la Lockheed, meses atrás saltó a la atención pública en

América el no menos complicado y tenebroso (aunque mejor apañado y ocultado) caso Boeing. La firma

de Seattle, en el estado de Washington, es la mayor compañía aeronáutica del mundo y produce más del

52 por 100 de los aviones comerciales que vuelan en el globo.

El pasado marzo, la misma Comisión de Valores y Cambio confirmaba que estaba investigando idénticos

sobornos de la Boeing Company a funcionarios del Gobierno de Canadá, Japón, Portugal, Egipto,

Venezuela y otros 48 países. En los documentos que hasta el momento ha sacado a la luz la mencionada

Comisión federal norteamericana (que en América es conocida y temida por las siglas SEC) se detallan

los siguientes contratos realizados por la firma española Iberia con la empresa Boeing:

— Contrato 251-PA, del 8 de julio de 1967.

— Contrato 255-PA, del 29 de abril de 1967, para los tres Jumbos que posee la lípea española.

— Contrato 314-FA, del 17 de enero de 1968.

— Contrato 439-PA, del 3 de octubre de 1969.

— Contrato 305-PA, del 17 de noviembre de 1971, que corresponde a los 27 modelos 727, en

donde se apunta que se encuentra el "gordo", según versiones no confirmadas oficialmente por la agencia

federal norteamericana.

— Contrato 505-PA, del 23 de febrero de 1973.

— Contrato 623-PA, del 21 de diciembre de 1973.

Boeing-España

E1 caso Boeing-España alcanza, por consiguiente, según los documentos que están siendo sometidos a

investigación, al período que va desde 1967 a 1973. Por el momento, el ejército de abogados fiscales de la

SEC realiza sus investigaciones en pleno secreto y las filtraciones sobre el caso Iberia o sobre el resto de

compañías nacionales envueltas son mínimas, pero fuentes cercanas a la investigación han insinuado que

en el caso de España las irregularidades financieras en las ventas de la Boeing a Iberia ocupan caja de

Pandora tan inmensa "como la panza del 747".

La compañía Boeing ha hecho esfuerzos notables por impedir que salgan a la luz pública las

interioridades de sus "deals" con los funcionarios oficiales y demás personalidades extranjeras que

participaron en sus operaciones de ventas. Invoca, con la decidida asistencia del Departamento de Estado

USA, que la revelación de los nombres de tan altos funcionarios extranjeros podría dañar

irreparablemente las relaciones políticas de los Estados Unidos con muchos de estos Gobiernos y pauses

aliados.

Agresiva comisión

Por el bando opuesto, la Comisión de Valores y Cambio, agresiva agencia federal que tiene como función

específica la fiscalización y persecución de los delitos e irregularidades económicas de las empresas

norteamericanas, sigue empeñada en esclarecer a plena luz el embrollo y las ilegalidades. El forcejeo

entre los dos bandos se ha llevado ante los tribunales, y el 28 de febrero pasado una corte de apelación

dictaminó que, por el momento, los nombres de los primeros 18 altos funcionarios se mantengan sellados,

bajo la protección judicial del tribunal. La revelación de los nombres puede producirse posteriormente, si

la sección impugna tal decisión, quizás ante el mismo Tribunal Supremo.

A pesar de que la Boeing ha admitido haber pagado unos 77 millones de dólares (cerca de 5.400 millones

de pesetas) a altos funcionarios y "personas íntimamente re1acionadas con ellos" de por lo menos

dieciocho Gobiernos extranjeros, el caso atraviesa en estos momentos una fase de ulterior investigación

documental en el Departamento de Justicia norteamericano, desde donde se canalizan las diferentes

instancias procesales por el ejecutivo. Varios países, entre ellos Canadá y Japón, han solicitado y obtenido

rápidamente del Gobierno americano un acuerdo de intercambio de información para analizar las

irregularidades y delitos de soborno o cohecho que realizaron eventualmente sus funcionarios guberna-

mentales.

Gobierno español

El Gobierno español, según informaciones oficiales, hizo su petición el pasado 17 de marzo a través de

una nota verbal presentada por la Embajada de España en Washington ante el Departamento de Estado.

Un mes más tarde; la misma Embajada confirmaba a este periodista que había obtenido una respuesta

positiva del Departamento de Estado, quien indicó que "se podrían seguir los mismos pasos y el mismo

procedimiento de intercambio de información, a base de un acuerdo entre los dos Gobiernos, como ya se

hizo en el caso de la Loekheed".

Según todas las informaciones aparecidas en la prensa, el caso de la Boeing supera en más de tres veces

los sobornos de su "hermana Lockheed", pero las dificultades envueltas en el esclarecimiento de los

hechos son superiores por la negativa rotunda de la primera a cooperar por las buenas con la Securities

and Exchange Commission. En el caso español, lo que sí se sabe con certeza es que esta comisión tiene

bajo estudio y análisis la media docena de contratos suscritos por Iberia con la empresa Boeing. La

"fórmula" más fácil de encubrir los supuestos sobornos seria, según los investigadores americanos,

disfrazando los "bribes" (las entregas de dinero) en los complicados mecanismos de. financiación y de

agentes ficticios que intervinieron en cada operación. La "gran compra" de los 27 aparatos 727 que hizo

Iberia de golpe en noviembre de 1971 es la que, al parecer, atrae la máxima atención de los

investigadores, porque la cantidad envuelta (20.000 millones de pesetas) era uno de los mayores regalos

del cielo que le cayeron a la Boeing en un momento especialmente apurado en que más de la mitad de sus

empleados había sido "licenciada" sin empleo por falta de pedidos. Varios periodistas españoles fueron

expresamente Invitados a Seattle para "aplaudir" con sus crónicas la modernización de Iberia en aquella

ocasión.

Anécdota

¿ Cómo se realiza un soborno? La anécdota, completamente genuina y textual que narramos al inicio de

esta crónica es sólo una muestra ilustrativa y hasta infantil del síndrome de la corrupción económica que

azota a nuestra era. El pasado enero, el Presidente de Venezuela ordenaba el arresto de un ejecutivo de la

línea nacional Viasa, al que acusó de haberse metido en el bolsillo medio millón de dólares "en solitario"

con la compra de un solo avión de la firma Boeing. La oficina de la Presidencia hizo un anuncio público

sobre el acontecimiento y citaba el nombre y datos del supuesto delincuente del soborno: José Antonio

Pigna. El detalle mas supino es que el avión en cuestión estaba destinado para el propio Presidente de

Venezuela.

Carl Kotchian, una figura central en el escándalo de la Lockheed—de la que llegó a ser vicepresidente en

la "época dorada" de los repartos de millones—, acaba de escribir un libro fascinante, en el que revela,

para sorpresa de muchos ingenuos, que la iniciativa de los sobornos generalmente proviene de los países

compradores y de sus más altos y mejor colocados funcionarios o ejecutivos en las llamadas empresas

paraestatales. En Japón, donde la Lockheed repartió hasta doce millones de dólares, el ex primer ministro

Tanaka fue de los primeros en poner la mano "debajo de la mesa" y en sacar un botín de cuatro millones y

medio de dólares (unos 300 millones largos de pesetas). En el escándalo, estaba implicada una "cadena"

de subsecretarios, directores generales, generales de estrella y demás encubridores, que sumaban dieciséis

personas.

En el caso Lockheed-Japón (también envuelto ahora con la Boeing) se llegó a utilizar una sutil argucia,

implicando incluso al ex presidente Nixon, de quien se hizo correr el rumor que estaba "personalmente

interesado" en que los japoneses adquiriesen los aviones de la Lockheed, a pesar de que se ha demostrado

que esto no era cierto.

Conductos del soborno

El "pattern" o conducta del soborno sigue lineas muy similares en todas las grandes empresas

multinacionales (pasan de doscientas), que han "cantado" voluntariamente sus delitos ante el apremio de

los agresivos agentes de la Securities and Exchange Commission. Recientemente han aparecido en USA

dos informes muy respetuosos y neutrales realizados por sendas organizaciones empresariales sobre la

práctica del soborno. Estas dos organizaciones dan cuenta, tras haber entrevistado en el anonimato a más

de medio centenar de presidentes de otras tantas empesas multinacionales, que lo que hasta ahora ha

traslucido en los sobornos a los funcionarios y políticos extranjeros no es más que la "punta del iceberg"

de una extensísima red de corrupciones internacionales cuyo alcance último sólo se conocerá un día

después del juicio final...

El soborno no es sólo privativo de las naciones capitalistas, sino que tiene profunda s raices en la Unión

Soviética y otros países socialistas, cuyos agentes y funcionarios comerciales suelen exigir que las

comisiones en metálico se depositen en cuentas numeradas de Suiza y hasta de Nueva York. En Italia, el

Partido Comunista exige hasta un 10 por 100 de "comisión" en todas las ventas que realizan las empresas

de exportación y otras industrias italianas a los países socialistas. En otros países, el partido político en el

poder aprovecha y exige las comisiones para engrosar las arcas de sus afiliados y de sus "máquinas

electorales". En otras naciones hasta existen "códigos" y claves secretas donde se determina, desde los

más altos puestos ministeriales, qué personas o instituciones están "cualificadas" para recibir los cheques

del soborno. En América latina varios países están ya acostumbrados a que muchas de las compañías

protegidas desde el poder reciban los pagos y las comisiones en cuentas especiales que llevan el nombre

de "la caja negra". La fórmula ideal es recargar en cada operación un tanto por ciento adicional, que se

destina a la bolsa común de ios que tienen la "llave" de la caja negra.

En Arabia Saudita y en Kuwait, asegura el Ismo, informe privado norteamericano, la tolerancia del

soborno es proverbial: en las operaciones de petróleo la danza de millones en sobornos es astronómica,

pero también se extiende a la venta de aspirinas y hasta el reparto de agua.

En Europa, en cambio, el estilo del soborno es más sofisticado, de un cinismo casi único. Desde España

hasta Polonia, el soborno es un compromiso tácito entre el funcionario de turno y el vendedor extranjero,

sin el cual la venta en cuestión jamás seria posible.

Disfraces para eI soborno

Otra encuesta realizada por la Comisión de Prioridades Económicas refleja que los sobornos se esconden

y disimulan de mil formas y maneras. Es frecuente la utilización del disfraz de1 "reparto de dividendos" o

la evasión de capitales en concepto de pagos por ventas imaginarias, el delito monetario y la elusión de

impuestos (como parece ser el caso de la empresa cervecera norteamericana Schlitz, a la que se ha

relacionado en supuestas actividades ilegales con las españolas Cruz del Campo, Cerveceras Asociadas,

Henninger Española e Industria Cervecera Sevillana).

La técnica más en boga es la llamada comisión a los llamados representantes, agentes o consultante,

aunque está más que demostrado que la venta directa, de empresa a empresa, o de Gobierno a Gobierno,

podía haberse realizado sin ningún camelo de intermediarios. Muchas compañías se quejan de que, tras

haber pagado alguna parte del, soborno inicial para cerrar la venta, personas con responsabilidad en la

operación de compra exigen a, la multinacional el pago de una nueva comisión amenazando con la

anulación del contrato mediante presiones de todo tipo, incluidas las fiscales o la sorpresa de pasar por los

tribunales con las eventuales cargas judiciales.

El soborno, concluyen los dos informes citados, no tiene patria ni bandera. Lo hacen los americanos, los

europeos, los rusos y los japoneses. Solamente de China no se conocen datos, quizá porque allí no han

aprendido todavía de qué va la cosa. El estudio de la institución privada Business International argumenta

que la única forma de terminar con la epidemia del soborno es una legislación fuerte y efectiva de cada

nación.

En USA, la Cámara de Representantes y el Senado ya han pasado en sus comtités respectivos sendos

proyectos legislativos en esta dirección, y el Presidente Cárter ha apoyado plenamente la medida, al

tiempo que impulsa la firma de acuerdos bilaterales y multilaterales para frenar tales prácticas. Pero el

entusiasmo y espíritu moralista de Cárter no se ha contagiado con exceso. Un congresista ha reaccionado

asi ante el anuncio oficial de la inminente ley; "Yo creo en la ética, pero desgracidamente cuando vas a

Roma no te queda más remedio que hacer lo que hacen los romanos."

Los compañías de mejores sobornos

¿ Quién tiene la mano más larga y hace los mejores sobornos? En el lote de compañías investigadas por la

Securities and Exchange Oomission hay de todo. Las dos empresas aeroespaciales—LocKheed y

Boeing— han abierto el fuego en la racha de escándalos descubiertos, pero detrás llegan los peces gordos

de la Northrop, la Douglas y otros nombres de la industria ae-roespacial. El soborno a gran escala está

extendídísimo entre las compañías farmacéuticas que, según estudios independientes y documentación en

poder de la SEC, son de las que mejores sobornos pagan. Luego vienen las petrolíferas (Gulf, Exxon,

Mobil et Alia están en la lista de espera de la SEC), y tras ellas se sitúan las compañías de construcción,

las navieras, las automovilísticas, las e1ectrónicas y las de comunicación.

Recientemente el Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha decidido considerar y sentar jurisprudencia

sobre la facultad de los Gobiernos extranjeros para iniciar acciones legales con plena capacidad jurídica

ante los tribunales norteamericanos en los llamados casos antimonopolio. La de cisión (18 de abril) puede

tener repercusiones muy importantes para España, quien sstaba envuelta desde años atrás—con otra,

decena de países—en una reclamación conjunta contra seis firmas farmacéuticas mu1tinacionales (Pfizer,

American Cynamid, Bristol Meyers, Squibb, Olin y Up Johm), por haber sido defraudado nuestro país en

varios millones de dólares en sus compras de productos farmacéuticos en Norteamérica, concretamente el

antibiótico tetraciclina.

Cuando el caso contra las "seis farmacéuticas" se debatia en los tribunales americanos, España retiró

sigilosamente su causa, a pesar de que tanto el Ministerio de Justicia norteamericano como una

competente firma legal habían establecido que las posibles indemnizaciones de las firmas farmacéuticas

al Gobierno (e indirectamente al público español defraudado) podían ascender muy por encima de los

diez millones de dólares (700 millones de pesetas).

¿Por qué retiró España su acción legal cuando países como Alemania Occidental, Corea y hasta Vietnam

han seguido en su empeño de buscar las justas compensaciones a un claro caso de fraude? ¿Quién tomó

tal decisión? ¿Qué argumentos válidos se pueden dar? El consumidor español se merece una aclaración

consistente.

Gustavo Valverde Desde Nueva York.

 

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