El pueblo es quien labra su destino     
 
 Ya.    22/07/1969.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

El pueblo es quien labra su destino

De unas declaraciones del vicesecretario general del Movimiento, señor Rodríguez

de Valcárcel, difundidas por Televisión Española: "Estamos viviendo en estos

Momentos la culminación de dos importantes etapas políticas. La primera de ellas

alcanza su máximo sentido con la promulgación de la ley Orgánica del Estado, en

la que se determinan con claridad histórica, con precisión jurídica y con

realismo político los perfiles de nuestras instituciones fundamentales.

Pero la Ley Orgánica del Estado es¡ a su vez, el umbral de una etapa nueva: la

etapa fiel desarrollo político, que, partiendo de aquélla se proyecta en la

contemplación de planos más concretos, más particularizados de nuestra vida

política. Puede decirse que esta segunda etapa de desarrollo ha sido también

cubierta con precisión y voluntad de porvenir. Actualmente, se han establecido

institucionalmente las funciones encomendadas al Movimiento, sus órganos de

actuación, sus vías de participación, la composición de sus órganos

representativo? colegiados, sus formas asociativas,, su procedimiento electoral.

El Movimiento ha perfilado sus rasgos, sus objetivos y sus cauces, abiertos

siempre a la totalidad de la sociedad española."

"Nuestro pensamiento más profundo, nuestra más íntima, convicción, es la que se

refiere al protagonismo popular. Todo el pensamiento político del Movimiento

Nacional se apoya en la conciencia clarísima de que el pueblo entero >y no ya

«na clase o un lector) es quien hace su futuro y quien labra su destino.

Por eso el Movimiento se ha ocupado en ofrecer a la sociedad, al pueblo, unos

cauces de participación, unos medios de promoción y de presencia, mediante los

que aquélla pueda aportar su acción, su colaboración y sn opinión. Ese es el

sentido de las asociaciones, de toda la amplia esfera representativa que el

Movimiento quiere llenar de la asistencia, del calor, de la sensibilidad y de la

confianza de los hombres de España, así como del rigor, de la exigencia y del

ímpetu rebelde de la juventud, que tiene su puesto y su misión."

 

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