Texto de la Ley de designación. 
 Al producirse la vacante en la Jefatura del Estado se instaurará la corona en la persona del Príncipe Juan Carlos de Borbón, quien la transmitirá a sus sucesores  :   
 Aceptada la sucesión del título, las Cortes Españolas, presididas por el Jefe del Estado, recibirán su juramento. 
 ABC.    23/07/1969.  Página: 21. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

A B C. MIÉRCOLES 23 BE JULIO BE 1989. EDICIÓN BE LA MAÑANA.

PAG. 21.

DE LA LEY DE AL PRODUCIRSE LA VACANTE EN LA JEFATURA DEL ESTADO SE INSTAURARA LA

CORONA EN LA PERSONA DEL PRINCIPE DON JUAN CARLOS DE BORBON

QUIEN LA TRANSMITIRÁ A SUS SUCESORES

Aceptada la sucesión del´ título? las Cortes Españolas? presididas por el Jefe

del Estado, recibirán su juramento

INMEDITAMENTE OSTENTARA EL TITULO DE PRINCIPE DE ESPAÑA, CON TRATAMIENTO DE

ALTEZA REAL, Y ASUMIRA LOS DERECHOS Y DEBERES INHERENTES A SU ALTA CONDICION.

El VII de los Principios del Movimiento Nacional establece que la forma política

del Estado español es, dentro de los Principios inmutables del Movimiento

Nacional y de cuanto determinan la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado y

demás Leyes Fundamentales, la Monarquía tradicional, católica, social y

representativa.

La Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de veintiséis de julio de mil

novecientos cuarenta y siete, sancionada tras el clamoroso referéndum de

diecisiete de junio del mismo año y modificada en algunos de sus aspectos por la

Ley Orgánica del Estado de diez de enero de mil novecientos sesenta y siete,

aprobada por el ochenta y cinco y medio por ciento del Cuerpo electoral que

representó el noventa y cinco coma ochenta y seis por ciento de los votantes en

el referéndum nacional de catorce de diciembre de mil novecientos sesenta y

seis, establece en su artículo sexto un procedimiento directo e inmediato dé

proveer a la sucesión en la Jefatura del Estado, confiriendo al Caudillo de

España y Generalísimo dé los Ejércitos la prerrogativa de proponer a las Cortes

la persona que estime deba ser llamada en su día a sucederle, a título de Rey o

de Regente, con las condiciones exigidas por dicha Ley. Sólo en el caso en que

se produjera inopinadamente el hecho sucesorio sin que el Jefe del Estado

hubiera designado sucesor, serían de aplicación, con carácter supletorio, las

previsiones contenidas en el artículo octavo de la citada Ley de Sucesión.

Por todo ello, estimo llegado el momento de proponer a las Cortes Españolas como

persona llamada en su día a sucederme, a título de Rey, al Príncipe Don Juan

Carlos de Borbón y Boríión, quien, tras haber recibido la adecuada formación

para su alta misión y formar parte de los tres Ejércitos, ha dado pruebas

fehacientes de su acendrado patriotismo y de su total identificación con los

Principios del ´Movimiento y Leyes Fundamentales del Reino, y en el que

concurren las demás condiciones establecidas en el artículo noveno de la Ley de

Sucesión.

La designación de sucesor comporta so previa aceptación y, de acuerdo con lo

esíablesMo «n el artículo noveno de la Ley de Sucesión y cincuenta de la Ley

Orgánica del Estado, disponer lo concerniente a la fórmula y demás

circunstancias del Juramento que habrá de prestar ante las Cortes, precisándose

asimismo el título que ha de ostentar, sus deberes y derechos.

Además, por traíanse de sucesor á título de Rey, se precisa declarar lo relativo

a la instauración de la Cotona a que hace referencia el artículo cace de la Ley

de Sucesión, y dejar establecido el plazo dentro del cual deberá profcederse, en

sa día, a dar cumplimiento al artículo séptimo de dicha Ley Fundamental.

Tales son los fines a qwe responde la presente Ley.

En sa virtud,´em ejercicio de la facultad que me confiere el articul* sexto de

la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado y los a«íeulos diecisiete de la Ley

de treinta de enero de mil novecientos treinta y ocho y séptimo de la Ley de

ocho de agosto de mil novecientos treinta y nueve, previo el dictamen del

Consejo del Reino, propongo a las Cortes Españolas la aceptación de esta

propuesta en los términos de los preceptos que, con rango de Ley, a continuación

se expresan:

Artículo primero, Al producirse la vacante en la Jefatura del Estado se

instaurará la Corona en la persona del Príncipe Don Juan Carlos de Borbón y

Borbón, que la transmitirá según el orden regular de sucesión establecido en el

artículo once de la Ley Fundamental de veintiséis de julio de mil novecientos

cuarenta y siete, modificada por la Ley Orgánica del Estado de diez de enero de

mil novecientos sesenta y siete.

Artículo segundo. I. La aceptación del Príncipe Don Juan Carlos de Borbón y

Borbón se formulará en presencia del presidente y demás miembros de la Mesa de

las Cortes, y dará fe de ella el ministro de Justicia, en su calidad de notario

mayor del Reino.

II. Aceptada la sucesión a título de Rey por el designado en el artículo

anterior, las Cortes Españolas, en el plazo máximo de cinco días, a contar desde

la publicación de la presente Ley en el "Boletín Oficial del Estado", le

recibirán el juramento que preceptúa el artículo noveno de la Ley de Sucesión

y el cincuenta de la Ley Orgánica del Estado, en sesión solemne, presidida po-r

el Jefe del Estado.

III. La fórmula del juramento será la siguiente: "En nombre de Dios y sobre

los Santos Evangelios, ¿juráis lealtad a Su Excelencia el Jefe del Estado y

fidelidad a los Principios del Movimiento Nacional y demás Leyes Fundamentales

del Reino?" El designado sucesor responderá: "Sí, juro lealtad a Su Excelencia

el Jefe del Estado y fidelidad a los Principios del Movimiento Nacional y demás

Leyes Fundamentales del Reino." Y el presidente de las Cortes contestará: "Si

así lo hiciereis, que Dios os lo premie, y sá no, os lo demande."

Artículo tercero. Prestado el juramento, el Príncipe Don Juan Carlos de Borbón y

Borbón ostentará el título de Príncipe de España, con tratamiento de Alteza

Real, y asumirá los derechos y deberes inherentes a su alta condición.

Artículo cuarto.. Vacante la Jefatura del Estado, el Príncipe Don Juan Carlos de

Borbón y Borbón prestará juramento y será proclamado Rey por las Cortes

Españolas, conforme al artículo séptimo de la Ley de Sucesión, y dentro del

plazo de ocho días desde aquel en cpie se produzca la vacante.

Árticulo quinto. Esta Ley entrará em vigor el mismo día de su publicación en´el

"Boletín Oficial del Estado".

 

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